Protohistoria I

La Protohistoria engloba los periodos de sociedades humanas sin escritura que dieron paso a las culturas históricas. En mi concepción etimológica de la palabra “protohistoria” este concepto lejos de representar una zona de nadie, que delimite un estrato entre historia y prehistoria, La protohistoria se dilata sin límite en el pasado más allá incluso de la existencia del hombre moderno. Desafortunadamente la memoria de la humanidad es muy corta. Si no podemos certificar que la última versión de un hecho es el relato fiel de aquel primero. Es muy probable que a nuestros oídos solo haya perdurado la versión más florida. Una visión mas o menos borrosa de la realidad.

Quién sabe si en un futuro, todos los testimonios originales se pierdan y mi versión pase a ser la versión original.

Todas las sociedades complejas acaban por colapsar. La constante evolución de los factores hace que esta se desestabilice. Se pueden corregir y adaptar cientos de millones de esos factores y basta que solo uno no sea resuelto para que se convierta en la fractura que colapse todo el sistema.

Prescindiendo de situarme en una fecha ni tan siquiera aproximada, iniciare el relato de una gran sociedad que perduro decenas de miles de años y acabo diluyéndose hasta ser absorbida por otra más próxima al orden actual.

La marca de Caín.

Rojo y Hiyad pasean por el caravasar de Van y un grupo de personas llama la atención de Rojo -¿Qué ocurre? -Es un viajero de los que nos acompañan en el camino. Ha sido acusado de no respetar las normas de uso de un refugio.
-Eso es grave ¿Qué le va a pasar?
-En su defensa han de presentarse testigos que den fe de su prestigio. La gravedad de la acusación reclama la presencia de tres miembros del clan al que pertenece para que hablen por él. De no conseguir ningún testimonio favorable el acusado es marcado de forma discreta en zonas que puede cubrir o de forma evidente en manos o piernas. Solo una infracción muy grave acarrearía ser marcado en la frente. Llevar la marca es un aviso de que el prestigio de esa persona es cuestionable. Nada impide volver a recuperar el prestigio en el clan o el los canes vecinos a pesar de la falta cometida pero hace muy difícil la vida en el camino. Inconscientemente Rojo se lleva la mano a la frente recordando la mancha que le acompaño en los primeros años de su vida en el clan del lago y el rechazo al que fue sometido.

La edad de oro.

Estamos en un tiempo en el que nuestra especie no conoce la agricultura ni la domesticación de animales. Ha pasado por momentos muy difíciles: hace unos 75.000 años, la explosión del supervolcán de la isla de Toba dejó a la raza humana con apenas 5.000 parejas reproductoras, en lo que se denomina un “cuello de botella demográfico”. Fue una suerte que sobreviviéramos a una catástrofe de esas dimensiones, a la mayor explosión registrada en la Tierra durante los últimos 25 millones de años.

Los humanos tuvimos que volver a empezar desde nuestros orígenes, de nuevo en África. La explosión de Toba concentró nuestra riqueza genética hasta un punto peligroso para la viabilidad de la especie, y ello nos obligó a unas prácticas culturales en las que ritualizamos el intercambio periódico de las hembras, costumbre que continuaría vigente en las pocas sociedades cazadoras – recolectoras que estudiamos en el siglo XX.

Hace 55.000 años el clima era muy distinto. El Sáhara, por ejemplo, no era un desierto, sino un amplio espacio verde en el que cazábamos grandes presas. La Tierra sufre glaciaciones que hacen prácticamente inhabitable el extremo norte del planeta; aunque nuestra especie ha repoblado casi la totalidad del mismo, adaptándose a las condiciones más extremas. Hemos cambiado el color de la piel y nuestra morfología, adaptándola al entorno. A este fenómeno lo llamamos fenotipo.

Otros humanos, distintos a nosotros, viven y prosperan en Europa. Ellos también hablan, dominan el fuego y entierran a sus muertos. Se han encontrado pétalos de flores en la tumba de una niña pequeña. ¿Los puso su madre? Con el tiempo, la competencia que representa nuestra especie, junto con el progresivo calentamiento del planeta, acabarán provocando su extinción. El último Neanderthal verá anochecer desde los acantilados de Gibraltar, hace sólo 20.000 años.

Las tribus humanas se componen aproximadamente de unos 60 miembros. No hay jerarquías claras, aunque es muy probable que fueran sociedades matriarcales. No hay líderes más allá de la habilidad reconocida por el resto: el hombre que mejor caza dirige a los demás en las expediciones, pero su primacía desaparece en cuanto vuelven al campamento. Las mujeres se ocupan de buscar raíces, frutos o pequeños animales. Ellas aportan buena parte de la comida que la comunidad consume. Se venera a la Diosa Madre, a la naturaleza con la que se vive en armonía, y la violencia entre humanos no se tolera, siempre que la región ofrezca recursos suficientes para las poblaciones que conviven en ella. La tribu dedica unas 6 horas a procurarse alimento, confeccionar ropas o cuidar del fuego. El resto del tiempo lo dedican a jugar con los niños, una tarea en la que todos participan, a educarlos o a fomentar las relaciones sociales en el entorno. Son felices y procuran la felicidad de sus semejantes.

Si ha habido una edad de oro de la humanidad, posiblemente asistamos a la misma.

Periódicamente grupos humanos se encuentran, formando agrupaciones de varios cientos de individuos. Se aprovecha para intercambiar mujeres en edad de procrear, en ceremoniales felices y consentidos por todas las partes implicadas. Con ello se asegura que la carga genética se refresque con combinaciones siempre nuevas, diferentes. En ocasiones las reuniones son mayores, y son miles los individuos que se encuentran. Se intercambian experiencias, recuerdos o aprendizajes.

Asistimos a una reunión enorme, de casi 2.000 personas. Una anciana de 40 años se muestra nerviosa, cree haber distinguido un rostro que no veía desde hace 25 años. El de una hija.

En efecto, es ella. Al principio no se entienden. La distancia y el tiempo ha hecho que la hija adopte usos lingüísticos distintos de los que aprendió de niña. Sin embargo, recuerda bien a su madre, y necesita poco tiempo para que vuelvan las palabras de su niñez.
La hija, que está embarazada, le muestra orgullosa a sus dos nietos: un chico de 9 años y una niña de 4. Los chiquillos no entienden bien a la mujer mayor, que los colma de besos; la madre hace de intérprete.

Así es como imagino la primera labor de interpretación, hace 55.000 años.

Antonio Carrillo Tundidor

Geres.

Geres fue invitado a contar una historia al calor de la hoguera.
Si bien las palabras de Geres carecían del cautivador estilo que los grandes contadores de historias sabían añadir al suceso más trivial, Sus ojos mostraban el brillo en la mirada de aquel por edad acumula experiencias y conocimientos que han de ser escuchados.

-La mayoría de vosotros conocéis el pueblo de la gran colina. Algunos solo habéis escuchado hablar de ella. En Al-Kaabilia un pedazo de la gran noche es custodiado por 18 centinelas. Nos ha sido llegada a todos los hombres para mostrar el camino a aquellos que ella elige.
Mi nombre es Geres Tengo la misión de buscar hombres y mujeres de gran valor que quieran servir a la madre.

La hoguera del jefe Ibid siempre era compartida con aquellos que disponían de la más alta reputación. A alguien como yo, que sentía gran curiosidad por comprender el mundo se me hacía muy difícil no estar cerca de ese grupo. Si era capaz de pasar desapercibido a pesar de carecer de reputación nadie pondría objeciones a mi presencia.

-Recítanos Geres, ¿Cómo fue el origen? dijo el jefe Ibin dando la palabra a Geres como mandaba el protocolo, cuando se quería ensalzar la dignidad del orador.
Relato el origen (14-08-02)

-En el origen, la tierra de los cenotes era pequeña, pero contaban con la colaboración de muchos espíritus. Siendo su vida fácil se dedicaban al juego y la contemplación del mundo. Un día de verano, surgieron del hielo unos hombres que transportaban “La piedra Siyad” En su cesto. Estaban agotados y enfermos. Los viajeros recibieron todos los cuidados que supieron prestarles las gentes del poblado. Los viajeros no tardaron en recuperar la salud. Se hacían llamar siyah kafa (cabezas negras). Su propósito era al igual que el de sus ancestros, avanzar hasta alcanzar al origen; allí, donde nacía el sol. Los cabezas negras se hermanaron su anfitriones cenotes aprendieron sus costumbres y sus palabras los Siyad también enseñaron palabras y canticos mágicos a sus anfitriones. Los lazos entre los dos grupos acabaron formando un único clan de pero crearon un cuerpo de “Centinelas” que dedicaban su vida a custodiar la piedra Siyad.
Cada nueva generación aportaba nuevos centinelas que crecían conscientes de que fuera del paraíso que habitaban. Llegado el momento emprenderían camino al origen, mientras tanto esperarían pacientemente la llegada de la señal que indicase que los centinelas debían partir.
El clan cenote (“Aquellos que habitan el paraíso) tenían acceso sin problemas a la alimentación diaria. El mayor peligro era que no eran pocos los depredadores que competían por la caza en lo que era un oasis de vida en medio de un mundo helado. El clan cenote inicio su existencia con una treintena de individuos que conformaban 10 familias Vivieron concentrados alrededor de un muro que año tras año iban expandiendo y reforzando en el interior. Tenían sus refugios multitud de recursos como arboles con frutas, panales de miel arbustos y plantas comestibles herramientas y pieles. Si en el origen la vida era fácil; la piedra siyah les dio un propósito de existencia al pueblo cenote.

Las palabras de Ceres consiguieron captar la atención de todos los que estaban próximos a la hoguera.
Nunca escuche a padre referirse al clan de los Cenotes ni hablo nunca de la piedra Siyad, Las palabras del anciano Geres me abrieron una ventana, pero mi deseo iba mucho más allá de la simple observación. Por supuesto, encontraría el momento para poder exponer al anciano Geres todas mis preguntas.

Los otros.

Cuentan las hogueras que hubo un tiempo en que los distintos hombres crearon una relación simbiótica entre clanes Tenían dispuestos espacios y territorios comunes donde se producían intercambios de objetos y recursos.
Los cabezas negras eran una raza de grandes chamanes
Sabían cómo aliviar un dolor de espalda o una tortícolis algo que puede parecer trivial pero siempre disminuye los recelos frente a desconocidos.
Los Thapón . Viajaban en grupos de 8 a 12 personas. De baja estatura y cuerpo robusto eran los más comunes y sociables seguían manadas de animales. Buscaban recursos y eran carroñeros Solían intercambiar grandes huesos rellenos de tuétano por harinas de cereal agujas cuero y objetos de manufacturas elaboradas
Los rufus eran de piel muy oscura y altos. Sus cuerpos estilizados y agiles les permitía perseguir o escapar de otros animales. Viajaban en grupos muy reducidos creaban poblados de 30 40 personas que abandonaban sin problema en función de los recursos y el clima.
Los tanos eran pocos pero fácilmente identificables No sentían interés por otros grupos eran muy corpulentos y territoriales demostraban una inteligencia considerable. Eran parcos en palabras pero las representaciones pictóricas, la danza y la música eran actividades comunes para ellos. Otros hombres eran como la serpiente o la hiena simplemente eran mejor evitarlos y mantener las distancias

El aprovechamiento de los recursos y una buena alimentación permitieron el entendimiento y la colaboración de seres humanos que no solo eran distintos en sus rasgos físicos sino también en la esencia posiblemente opuesta de entender su existencia y su interrelación con el mundo. Generación tras generación las diferencias entre propios y extraños dejaron de ser un distintivo discriminatorio negativo, para ser un referente de las habilidades intrínsecas de un individuo.La colaboración entre distintas especies fue el inicio de una pequeña o gran civilización. puede que en la actualidad desde el punto de vista cultural de nuestra especie no podamos concebir que conceptos y normas regían en una sociedad 200. 000 años atrás Pero el hombre es un libro en blanco cuando nace y si partimos de esa certeza podemos aceptar la posibilidad de cientos de miles de formas de comportarnos sin renunciar a aquello que nos caracteriza como humanos. Si cometemos el error de pensar que el homo sapiens tenía capacidades cognitivas superiores tipo aprendizaje, memoria, comunicación estamos cerrando las puertas a un modo de pensamiento que quizás no estaba concebido para competir y ganar sino para favorecer el bienestar del grupo empezando por su miembros más débiles. Quizás disponer de miembros del clan a los que seamos incapaces convencer de que si nos dan un plátano cuando mueran tendrán un número ilimitado de frutas, nos amplié la perspectiva sobre los parámetros que solemos utilizar para determinar grados de imbecilidad.

Bienvenido al camino.

Un anciano acompañado de dos jóvenes adolescentes presentan sus respetos a Ibin.
-Traigo la paz.
-Se bienvenido. ¿Qué podemos ofrecerte?
-Mi nombre es Geres y soy iniciado de Al-Kabilia. He realizado un largo viaje visitando las tierras que vosotros llamáis del mar oeste. Me acompañan mis discípulos Katar y su hermano Seok de la Tribu Áram. Hemos descansado unos días en la aldea Van y deseamos seguir camino de regreso a mi hogar del que partí hace tres años.
-Podéis uniros al camino. El anciano aceptó la invitación agachando ligeramente la cabeza, lo que daba a entender que aceptaba en su nombre y en el de sus acompañantes, someterse a las normas de la caravana y a obedecer la autoridad de Ibid

-La fuerza de dos muchachos siempre es bienvenida y aunque no dudo de tu vigor no veo la necesidad de ponerlo a prueba. Seguro que conoces relatos con los que amenizar los fuegos cuando estemos acampados.
-Estaré muy honrado de contar crónicas inéditas sobre los tiempos del origen.
-Mi sobrino Hillad se presentara ante ti para proveerte de todo aquello que a partir de hoy pueda hacer más cómodo tu regreso a la gran colina.- Ibin se alegro de contar con la compañía de un notable de la gran colina. De hecho proporcionar protección a un notable iniciado llevaba implícito un aumento de prestigio.

Llegada la tarde una vez llegado al punto del camino previsto se detenía la caravana. Los animales eran atendidos se les liberaba de las cargas y se les daba de comer y beber. Todo se revisaba y si había algún desperfecto era el momento idóneo para arreglarlo. Si había leña por los alrededores los niños se apresuraban en recogerla y distribuirla entre sus mayores. A cambio siempre obtenían alguna compensación. En el caso de que la leña fuese escasa los propios niños se dedicaban a lo largo de la jornada a ir acumulándola en un transporte. Las jornadas de marcha no eran extenuantes la caravana avanzaba a distintos ritmos por lo que no era extraño que la cabeza según las circunstancias estuviese a uno o dos días de camino de la cola. Por lo general cuando el sol llegaba a su ocaso todos estaban ociosos era el momento de encender las hogueras comer cantar bailar y contar todo tipo de relatos Todo llevaba un orden concreto y las actividades se realizaban según establecía un tradición que dejaba poco margen a la innovación. Fue al final de la velada cuando los niños y aquellos que les esperaba una dura jornada de trabajo cuando saliese el sol se retiraron a descansar, 

Relato del origen del sol negro.

Hace 200.000 años un cuerpo celeste se aproximó en exceso a nuestro planeta. Su tamaño era suficiente para haber causado un desastre considerable. Por muy poco… pasó de largo, aunque si se produjo una lluvia de micro meteoritos que durante varias noches iluminaron el cielo nocturno. Fueron pocos, apenas 50 los que consiguieron atravesar la atmósfera la mayoría se hundieron en el mar otros se pulverizaron al impactar en el suelo solo 3, tal vez 5 cayeron en zonas poco compactas que amortiguaron el impacto pasando a ser el testimonio de que un día el “azar cósmico”, decidió que nuestro planeta fuese el punto final de un viaje que pudo durar millones de años.

Durante miles de años insectos, aves y reptiles reposaron en la superficie de los aerolitos, un sinfín de mamíferos grandes y pequeños los pisaron lamieron y se orinaron como si de una roca común se tratase. Ni tan siquiera los distintos tipos de homínidos que se tropezaron con alguna de las rocas provenientes del espacio les llegó a provocar ni el más mínimo interés.
Nada pasó hasta que un grupo de “hombres” reparó en la presencia de una de esas piedras.

En el origen tres personas llegaron a un asentamiento portando un objeto envuelto en pieles que resultó ser una pequeña piedra tan oscura que a pleno sol no reflejaba ni el más sutil rayo de luz. Aseguraron proceder del oeste de unas tierras más allá de cualquier territorio conocido por los habitantes de la aldea.

Durante meses, los tres viajeros compartieron el fuego nocturno con los aldeanos del clan de Safkan. contaban historias, dibujaban símbolos comunes en la tierra y por el día colaboraban en los trabajos cotidianos de la incipiente aldea.

Llegó el día en que los visitantes anunciaron su partida pues tenían la certeza que que sus anfitriones ya habían asumido que ellos pasaban a ser los custodios de la piedra oscura. Esta, sería alojada en un puesto elevado preservada del contacto de los más curiosos puesto que cualquier contacto por leve que fuese provocaba la muerte de aquel que la tocase.

La piedra fue elevada hasta la cima una colina y situada en su centro. En las primeras semanas varios niños y algún que otro adulto aparecieron muertos junto a la piedra , lo que obligó a los ancianos a recomendar que un grupo de vigilantes permaneciesen día y noche velando por la integridad de los más curiosos.

Grupos errantes se aproximaban atraídos por las hogueras que por la noche los vigilantes encendían en lo alto de la colina. la mayoría según se aproximaban daban con el poblado donde eran invitados a refugiarse de los peligros de la noche. Con las primeras luces del amanecer el resto descubrían alguno de los dos poblados más próximos a la colina …

AGUA NEGRA

Hace 200.000 años un cuerpo celeste se aproximo en exceso a nuestro planeta. Su tamaño era suficiente para haber causado un desastre considerable. Por muy poco… paso de largo, aunque si se produjo una lluvia de micro meteoritos que durante varias noches iluminaron el cielo nocturno. Fueron pocos, apenas 50 los que consiguieron atravesar la atmósfera la mayoría se hundieron en el mar otros se pulverizaron al impactar en el suelo solo 3, tal vez 5 cayeron en zonas poco compactas que amortiguaron el impacto pasando a ser el testimonio de que un día el “azar cósmico”, decidió que nuestro planeta fuese el punto final de un viaje que pudo durar millones de años.

Durante miles de años insectos, aves y reptiles reposaron en la superficie de los aerolitos, un sinfín de mamíferos grandes y pequeños los pisaron lamieron y se orinaron como si de una roca común se tratase. Ni tan siquiera los distintos tipos de homínidos que se tropezaron con alguna de las rocas provenientes del espacio les llegó a provocar ni el más mínimo interés.
Nada pasó hasta que un grupo de “hombres” reparó en la presencia de una de esas piedras.

La piedra negra fue sumergida en las aguas de un pequeño lago con el fin de que adquiriese parte de las propiedades del mineral. El poder del líquido obtenido era suficiente para interactuar con el organismo y la mente de los kaabolos.

El Sol Negro “Piedra Negra” Es una representación metafórica de la chispa, el catalizador que inició la transición del género Homo de animal a hombre. En el pasado reciente la filosofía del pensamiento Kaabolo dejó de ser el paradigma a seguir. Aquel que era identificado como poseedor de un nivel de consciencia demasiado activo era considerado peligroso o como poco mlesto. 

Para entender como la piedra o el “agua negra” influía en la mente del pueblo Kaabolo es fundamental entender el concepto de sinapsis química y sinapsis eléctrica.
Básicamente, la sinapsis química se produce por la liberación de neurotransmisores con la llegada de un impulso nervioso y mediante un proceso muy rápido de secreción celular donde en el terminal nervioso pre-sináptico se mantienen ancladas y preparadas junto a la membrana sináptica. En la sinapsis química el impulso nervioso pasa de una neurona a otra mediante transmisores químicos. La sinapsis química ocurre entre las células que están separadas entre ellas por un espacio de unos 20-30 nm, la llamada hendidura sináptica.
Así pues, en las sinapsis químicas la información se transmite mediante neurotransmisores siendo asimétricas y unidireccionales (la neurona postsináptica no puede transmitir información a la presináptica), por ello, el retardo sináptico es mayor.
En la sinapsis eléctrica la información se transfiere a través de corrientes locales mientras que en las sinapsis químicas se transmite mediante neurotransmisores.

La administración de agua tratada con una dilución de unos pocos moles de piedra negra sería un potenciador del aprendizaje y de la memoria, especialmente si el metabolismo neuronal está alterado por una carencia de oxígeno, electrochoque o problemas relacionados con la edad. El contacto periódico con este líquido facilitaría el flujo de información entre los hemisferios cerebrales, mejorando la resistencia general del cerebro a daños físicos y químicos.
Si hay alguien con conocimientos de bioquímica obviando algunos detalles: El agua negra tiene entre sus compuestos un derivado cíclico del aminoácido y neurotransmisor GABA, con una estructura similar a la del aminoácido piroglutamato. A pesar de su relación con el GABA, no tendría actividad neuronal relacionada con él, ni efectos inhibitorios. Ejerce una modulación sobre los canales iónicos o sobre los transportadores de iones, favoreciendo la excitabilidad neuronal sobre las sinapsis y administrada por vía cutánea, muy baja toxicidad. En contacto con la piel (Ablución) mejoraría el funcionamiento de la acetilcolina por sus efectos sobre los receptores colinérgicos muscarínicos, implicados en procesos relacionados con la memoria. Tendría efecto sobre los receptores glutamatérgicos NMDA, también relacionados con el aprendizaje y la memorización. Sus efectos oxigenadores sobre el cerebro se deben a la mejora el metabolismo del ATP gracias al incremento de la actividad de la enzima adenilato kinasa, la cual a su vez cataliza la producción de ATP a partir del ADP. También potencia la síntesis de citocromo b5, importante para varias reacciones mitocondriales de la célula.

SÍ, SE PUEDE.

GEmelos-idénticos (1)Va por delante el aviso de que si buscas una exposición coherente mejor lo dejes antes de empezar a leer. No quiero darte a conocer mis certidumbres sino que a través de esta lectura revises las tuyas.
La mayoría de animales surgen del seno materno como los cacharros de alfarería de un horno. Cualquier intento de moldearlos de nuevo los romperá. Los humanos salen del seno materno como el barro húmedo pueden ser retorcidos estirados y moldeados con un sorprendente grado de libertad.  El hombre no nace hombre se debe invertir tiempo y esfuerzo para moldearlo a imagen y semejanza del grupo.

En la utópica comunidad de Al-Kaabilia, una de las medidas que debían observarse en los territorios comunes   era el control  fuego. Es una práctica habitual llegado el otoño, incendiar las inmediaciones del terreno en el que el clan estaba asentado. Una vez el fuego se extingue se procedía a cribar entre los restos calcinados  en busca animales frutos secos y tubérculos quemados. Un fuego controlado puede convertir espesuras intransitables e improductivas en praderas con abundante caza. Pero este no era el caso ya que  la concentración  de plantas comestibles en una sola hectárea de los cultivos de Al-Kaabilia era muy superior a la de cualquier otro espacio cien veces mayor.

La identificación y acogida de grupos  forasteros desconocidos y la adaptación de todos los grupos a unas normas comunes, garantizaba las buenas relaciones y  el bien estar de todas las comunidades. El aprovechamiento de los recursos y una buena alimentación  permitieron el entendimiento y la colaboración de seres humanos que no solo eran distintos en sus rasgos físicos sino también en la esencia posiblemente opuesta de entender su existencia y su interrelación con el mundo. Generación tras generación las diferencias entre propios y extraños dejaron de ser un distintivo discriminatorio negativo, para ser un referente de las habilidades intrínsecas de un individuo o su grupo

La colaboración entre distintas especies fue el inicio de una pequeña o gran civilización.  Puede que en la actualidad desde el punto de vista cultural de nuestra especie no podamos concebir que conceptos y normas regían en una sociedad 200.000 años atrás  Pero  el hombre es un libro en blanco cuando nace y si partimos de esa certeza podemos aceptar la posibilidad de cientos de miles de formas de comportarnos sin renunciar a aquello que nos caracteriza como humanos. Si cometemos el error de pensar que el homo sapiens tenía capacidades cognitivas superiores, tipo; aprendizaje, memoria, comunicación, estamos cerrando las puertas a un modo de pensamiento que quizás no estaba concebido para competir y ganar sino para favorecer el bienestar del grupo empezando por su miembros más débiles. Quizás disponer de miembros del clan a los que seamos incapaces convencer de que si nos dan un plátano  cuando mueran tendrán un número ilimitado de frutas,  nos amplié la perspectiva sobre los parámetros que solemos utilizar para determinar grados de imbecilidad.

Curiosamente esa confianza asentada sobre ninguna base real es la que permitió al hombre actual prosperar. ¿En realidad, quién prospera? Hay una diferencia poco sutil entre el hombre y humanidad, ciudadano y estado, Trabajador y empresa.

Salvo pequeños momentos de lucidez dedicamos inconscientemente nuestra existencia a producir recursos para un dios de barro y este a su vez ejerce la función de administrar y redistribuir.
Indudablemente aquellos que tienen el privilegio de poner la cuchara en la boca y quienes recogen las heces de la divinidad de turno defienden  como ideal el orden establecido, en el que un individuo tiene la importancia y el valor de una simple célula que conforma el órgano o engranaje de un mecanismo. Alguien dirá que “todos” nos beneficiamos con este tipo de relación y que nuestra vida es infinitamente mejor que hace 250 años. Eso requiere que cada uno  se ponga en situación y evalué todo lo que como individuo ha ganado y a cuantas cosas ha tenido que renunciar. Hemos llegado a la luna luchamos contra el cáncer, cada día saltamos y corremos más alto y más rápido.  ¿Pero tú  en particular que has conseguido que te permita defender que eres superior a tus ancestros? No dudo que son mayoría los que se sienten satisfechos de cumplir  el papel asignado mientras de forma periódica les sea suministrada su porción de azúcar. pero  algunos tienen la necesidad reaccionar a sus propios estímulos y no a los genera una  entidad intangible. Quizás aquellos que no aceptan someter su existencia a un propósito mayor que ellos mismos son una especie de cáncer  del que el sistema debe defenderse. Quizás el cáncer sea el propio sistema y aquellos que van por libre sean las  células sanas  que permiten que el  tumor siga creciendo.

Sea como sea no tengo respuestas,  pero sí muchas preguntas.

 

LA CUENCA (7500 – 5500 ane).

SAPIENS-FUERACuentan las antiguas  tradiciones que “la cuenca” en otros tiempos fue  un gigantesco lago. Es un hecho que a escala geológica, el relieve superficial del suelo es tan mutante como la vegetación. Un ciclo de temperaturas cálidas  y una reducción de las precipitaciones provocaron que de un día para otro se redujese drásticamente la llegada masiva de agua. Grandes zonas fértiles quedaron al descubierto, en las que no tardaron en asentarse multitud de clanes de humanos.

Durante miles de años la vida prospero en la cuenca.  El nacimiento de la agricultura surgió en el creciente fértil. Sin embargo, mucho antes bien podría haberlo hecho a orillas del Mar Negro Mientras que la vida se desarrollaba.

Finalizada la última glaciación, los grandes hielos retrocedían produciendo un aumento generalizado del nivel del mar.  Solo fue cuestión de tiempo que el mar llegase rebasar el dique natural que hoy conocemos como el Bósforo  transformado lo que fue un lago de agua dulce desconectado del Mediterráneo en un mar interior. Una cascada gigante. De 42km3 de agua salada entro a diario, hasta que en poco más de un año 155.000 km2 de superficie quedaron inundados. Las 145.000 personas  asentadas en la fértil cuenca tuvieron abandonar sus tierras para salvar la vida. El éxodo que se produjo, desestabilizo el equilibrio de una zona que para sus habitantes, era más extensa que los límites de lo que alcanzaban a concebir como “El Mundo”. El evento, sepultó en el agua la práctica totalidad del rastro de la temprana cultura neolítica que vivió en la zona.  Pero no acabo  con sus gentes.