Un animal sin importancia

Hace unos 13500 millones de años, materia, energía, tiempo y espacio tuvieron su origen en lo que se conoce como el big bang . El relato de estas características fundamentales de nuestro universo se llama física.

Unos 300.000 de años después de su aparición, materia y energía empezaron a conglutinarse en estructuras complejas llamadas átomos, que después se combinaron en moléculas. El relato de los átomos, las moléculas y sus interacciones se llama química.

Hace unos 3.800 millones de años, en un planeta llamado tierra, determinadas moléculas se combinaron para formar estructuras particularmente grandes e intrincadas llamadas organismos. El relato de los organismos se llama biología.

Hace unos 70.000 años, organismos pertenecientes a la especie Homo sapiens empezaron a formar estructuras todavía más complejas llamadas culturas. El desarrollo subsiguiente de estas culturas humanas se llama historia.

Tres revoluciones importantes conformaron el curso de la historia: la revolución cognitiva marcó el inicio de la historia hace unos 70.000 años. La revolución agrícola la aceleró hace unos 12.000 años. La revolución científica, que se puso en marcha hace solo 500 años, bien pudiera poner fin a la historia e iniciar algo completamente diferente.

Rojo es el relato que aborda la existencia de un estado anterior, un tiempo de orden que lenta e imperceptiblemente empieza a cambiar  de forma exponencial y nos conduce hasta nuestra realidad cotidiana.

Kaaba es el relato de como las fuerzas metafísicas que rigen el espíritu y la materia se imponen  en nuestros días para recuperar el orden primigenio  no en beneficio del hombre, la Tierra ni del cosmos infinito sino del del Uno. El orden absoluto en el que la existencia humana es un contrasentido.

El método de lectura atenta.

Leer la Kaaba es el desafío definitivo a los lectores atentos. Es imposible que se complete su lectura sin haber adquirido nuevos conocimientos sobre cómo exprimir, destilar, sonsacar, arrancar, arrebatar, filtrar o cualquier otra manera de extraer significado a un texto. En la actualidad, pocos saben leer en serio. Están acostumbrados a hojear rápidamente artículos para extraer los datos y seguir adelante, sin molestarse en recrearse en el texto en busca de matices. Lo más probable es que no exista ningún matiz. Por lo general, la lectura es irrelevante. Pero existen excepciones, y pueden ser importantes.
La lectura atenta es importante; entre lineas se perfilan los aspectos  más trascendentales que estaban dando vueltas en la cabeza del autor. En una lectura superficial. los textos dicen una cosa; entre líneas, abordan cuestiones básicas que aún están por resolver.

Kaaba aborda un debate que afecta a la médula misma del conocimiento una guerra que se viene librando a lo largo de toda la historia intelectual moderna: la guerra entre la visión matemática del mundo y la física.

¿Construimos puentes basándonos en modelos matemáticos, o nos basamos en la experiencia, la estética y la intuición?
¿Son las matemáticas la luz primaria que nos guía, o lo es la pura intuición física?

Consideremos ahora el valor de la lectura atenta. En los casos a los que me refiero, ésta no nos premia con munición decisiva para destruir a la oposición, sino, simplemente, con indicios sutiles pero que valen la pena.

Kaaba el texto más importante de nuestra era. Está considerada por muchos expertos como una obra maestra de escritura lúcida. Utiliza castellano-llano y simple.

La critica literaria insiste en que la Kaaba es ambigua e incompleta en algunos aspectos, aunque están de acuerdo en que  El camino que se expone es el buen camino.

Un incondicional del autor lo expresó de este modo: Tanto los consultores como los que tan solo pretenden leer la Kaaba, necesitan una descripción que sea comprensible, sin ambigüedades.  Casi todas la obras maestras  aparentan,  muchas veces ser inconsistentes e incompletas puesto que autor no solo aspira a que el sentido subliminal de la obra sea revelado también debe ser asimilado es por ello los  pasajes no siempre describen recorridos  lineales.

A propósito de la cuestión el autor cita: «En cuestiones de las que no se puede hablar, hay que permanecer callado. Esto podría interpretarse como: «Soy consciente de que hay vacíos en el texto que sigue, pero es que el idioma nos ha fallado. No estuvo a la altura de la tarea de llenarlos.»

Sin duda Fran Borg,  se refiere a los límites de expresividad de cualquier idioma. Una extensión más probable dotada con la ironía que le caracteriza sería:

«Soy consciente de que hay vacíos en este texto, pero como no tenía  nada inteligente que decir, he preferido callar.»

Una cosa que sorprende al lector de la Kaaba es la ausencia total de las fuentes consultadas. Nada debe darse por cierto ni negarse por que tal o cual personaje reconocido ha emitido su criterio. Solo aquel conocimiento que es obtenido por medio de la reflexión es un conocimiento valido sin reflexión cualquier conocimiento no es mas que una mera anécdota.
La Kaaba es un instrumento complejo, sin precedentes y totalmente original. Es admirable una “Creación” con tan pocos fallos y es que nadie examino jamás sus propios escritos de un modo tan meticuloso (tal como reconoce el propio autor).

Que pasa si uno es incapaz de realizar el sencillo método de lectura cuidadosa, Pues absolutamente nada la Kaaba en su mayoría transcurre en un plano que en su superficie es tan plano como un relato infantil y sin duda también es un campo apto para chiflados ávidos de novedades.
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La Kaaba no hace más que reflejar el carácter de la vida moderna. No es intención del autor cuestionarla, condenarla ni apremiarla a que cambie de estilo. Tan sólo pretende afrontar los hechos. Constituimos un mundillo terriblemente irreflexivo. Somos como el ganado, igualmente propensos a la estampida, pero los humanos tenemos la ventaja de ser capaces de reflexionar sobre las cosas, con pensamientos del tipo de «Bueno, allá va otra estampida. Yo diría que se parece bastante a la última». Es de suponer que, si nos esforzamos un poco, ganemos así un poco de perspectiva.

 El gobierno de la humanidad requiere estructuras complicadas que no sucumban en los casos extremos, sin duda mucho más complicadas de lo que la humanidad pueda llegar a comprender. Resulta muy difícil conseguir que estas estructuras funcionen a la perfección. Para convencer a la gente de que un “programa” funciona bien, es preciso someter el producto acabado a una serie de complicadas y laboriosas pruebas. A principios de los años 70, surgió una nueva escuela de pensamiento que sostenía que, puesto que los programas son matemáticos, debería ser posible demostrar matemáticamente que un programa funciona. No haría ninguna falta poner en funcionamiento el programa; bastaría con examinarlo cuidadosamente y elaborar una prueba. La prueba no dejaría lugar a dudas: el programa saldría de la caja con garantía de perfección. A este enfoque se lo llamó «verificación de programas de masas».

Parece una gran idea, pero en la práctica es irrealizable. Es como si hubiéramos diseñado un nuevo automóvil y pretendiéramos demostrar, sólo con los planos del ingeniero, que todo es correcto y funcionará a la perfección. Se Podría vender el modelo a los ansiosos gobiernos tal como sale de la cadena de montaje, sin molestarse en probar el prototipo ni una sola vez. Estaría muy bien si lo consiguieran, pero es imposible si no se prueba “en vivo” en la carne del ciudadano.

Como colectivo que somos, deberíamos conocernos mejor de lo que nos conocemos. La lectura atenta nos enseña que la historia está llena de sorpresas”.

 Del odio de los hombres entre si, surge la necesidad de la Kaaba.

KAABA (Novela)

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Título: Kaaba

Autor: Fran Borg

Editorial: SeriPint

Páginas: 585

Pilar y Pípi son dos amigas que descubren que sus vidas son el centro de  atención de varias organizaciones herméticas rivales. Cuando todos los integrantes de una sociedad cultural son asesinados, el equilibrio de poder entre las organizaciones se desbarata. Los propósitos de cada grupo, la búsqueda personal de respuestas validas, el esfuerzo por satisfacer y mantenerse integrado dentro de un colectivo, en contraposición al deseo de satisfacer las necesidades individuales, provocan que todos los personajes improvisen a la hora de conseguir sus objetivos, independientemente de que dispongan de patrones morales, una sofisticada organización  o no tengan ningún tipo de información que les sirva de referencia para tomar decisiones.

Estructura:

La obra se divide en tres bloques.

3-portadas.jpgPrimero: expone un escenario sujeto a los imprevistos la cotidianidad la vida material.

Segundo: Se ocupa del descubrimiento de puertas de entrada al mundo del espíritu aquello que abarca el universo metafísico.

Tercero: Asume un ascenso en la percepción y aceptación de aquellos sentidos que en algún momento de nuestra evolución a “hombre moderno” perdimos o aprendimos a reprimir, parapoder concentrarnos en satisfacer nuestro ego, en prejuicio de aquellos que no están directamente vinculados a nuestro universo particular.

hoja 1 bisCada capitulo viene precedido de una referencia en el tiempo y el espacio. Confinada en un marco una parábola  sintetiza el contenido del capitulo.

El texto es de fácil comprensión pero requiere una atención adecuada pues de ello depende que el lector pueda involucrarse en los conceptos que pretendo exponer.

El lector debe comprender que La Kaaba no es un saco lleno de paja en el que se han introducido unas baratijas. Pretender deshacerse de lo superfluo con rapidez con la intención de conseguir los premios ocultos no dará resultado.

Las imágenes comparten su espacio con el texto no son ornamento. Su ubicación no es aleatoria ya que complementan, dan significado, aportan claves, contradicen o describen un ambiente. Es por ello que la versión electrónica frente a la impresa (En blanco, negro y algún que otro gris) sea en este aspecto mas recomendable.

Resumen:

La Kaaba  no defraudara a aquel que este dispuesto a hacer un pequeño esfuerzo en aprender a moverse en una redacción textual que en ocasiones puede rescindir el oxigeno del lector o como poco obligarle a interpretar las señales de mi particular selva gramatical.
No leerla es como meter la camisa en la lavadora con el boleto premiado de la primitiva en el bolsillo.