El secreto de una sociedad eficaz.

Pensamientos matutinos: Llevo varios meses bloqueado sin escribir nada, sin reflexionar.
Hoy me he propuesto publicar no con la intención de que alguien muestre algún  interés sino porque este soporte me permite que en un futuro pueda acceder con facilidad a lo que en este momento estoy pensando.

Considero que he realizado un extenso trabajo de especulación sobre el pasado del hombre. He intentado esbozar unas líneas y aplicar algún que otro color en estratos del tiempo donde la gran mayoría de las personas  solo visualizan una espesa bruma o peor una imagen fija que se mantiene no como la representación de un instante en el tiempo sino del total de la actividad del hombre en  10.000 años. Por su puesto que un número aventajado de humanos se limitaban a crecer reproducirse y a morir, El matiz que quiero añadir es si bien somos  unos homínidos con una alta capacidad cognitiva en un tiempo anterior, nuestra inteligencia nos dijo “No te esfuerces más allá de lo estrictamente vital,  sobrevive y disfruta de la vida. Precisamente el hombre por su consciencia de sí mismo y de su entorno  es el ser vivo más preparado para disfrutar del “placer de vivir”. Ocurre que La combinación y proporción de fuerzas cognitivas  que configuran la mente de cada individuo producen una variedad infinita de personalidades y concepciones del sentido de la vida. Sin desarrollar mucho más este concepto pasó a dar por hecho que no podemos hablar de un homo sapiens sino de miles de individuos que ante una misma situación reaccionaron de mil formas distintas.  Desde ese momento pretender establecer  que día, el hombre descubrió los fundamentos simples o avanzados de química, física, medicina, filosofía… es pretender poner puertas al campo.  A mi entender el avance del ser humano está determinado por un extenso surtido de modificadores o catalizadores que determinan el punto del horizonte por el que avanzar durante la jornada presente o durante el resto de su existencia.

mercer-boys-8Si solo contemplamos generalidades  solo obtenemos generalidades Damos por hecho que un grupo humano que habite en una isla permanecerá incomunicado, aislado del resto del mundo mientras no aprenda a hacer barcos.  Entendemos la historia desde la mediocridad del individuo/sociedad que pretendemos conocer.
Una cosa es que las estructuras sociales favorezcan/promuevan el pensamiento único de sus individuos  como método  eficaz de desarrollo/supervivencia del grupo  y otra cosa más compleja anular  las fuerzas disonantes que pretenden alterar el orden establecido.

Una sociedad eficaz es aquella que es capaz de aprovechar el potencial de todos los integrantes del grupo.  No me cabe duda que un solo individuo aun contando multitud de capacidades sobresalientes está en desventaja frente a los recursos que puede desarrollar un binomio de humanos “mediocres”. La colaboración es el punto de partida del camino que el hombre necesita para alcanzar… (no se sabe que).

Podemos pensar que una sociedad que cuente con los individuos más fuertes y más inteligentes es una sociedad predestinada al éxito. Ocurre que si la fuerza no se dirige en una dirección concreta la resistencia al avance puede acabar neutralizando  cualquier intento de movimiento.  Lo mismo ocurre con dos inteligencias que discrepan en el método de avance. Así pues una reducida sociedad capaz de conducir con un alto grado de eficacia tanto las fuerzas físicas como las intelectuales de sus individuos puede distanciarse de la mediocridad de otros grupos  que le son contemporáneos.
De forma poética se puede decir  que el árbol más hermoso puede coexistir con miles de árboles comunes sin alterar  para nada la visión del bosque.

Por hoy es suficiente creo que he conseguido reafirmar lo que para mí es una convicción. El hecho de someterla a un proceso  racional me ayuda a que en otro momento otras especulaciones tengan una base en la que poder desarrollarse.

CAZA POR PERSISTENCIA.

Hay un factor que posiblemente favoreció la expansión y el éxito de Homo sapiens y que observamos extrapolando los métodos de caza de algunas sociedades de cazadores y recolectores actuales, como por ejemplo los bosquimanos; podemos suponer que los primeros humanos modernos practicaban lo que se conoce como Caza de Persistencia, que consiste en perseguir a la presa hasta que ésta se agota y cae exhausta, momento que se aprovecha para dar muerte al animal.
Por ejemplo, durante una cacería de persistencia a un kudu o a un antílope, no se le tira lanzas desde larga distancia, un cometido casi imposible dada la agilidad y rapidez de unos animales con grandes cornamentas que pueden dar saltos hasta de 2 metros de altura.
Los bosquimanos salen en busca de su presa en las horas más calurosas del mediodía. Dependiendo de las condiciones especificas, el cazador perseguirá al elegido antílope durante 5 horas o más en un recorrido aproximado de unos 25 kilómetros, hasta que el animal cae agotado,  ya que las presas necesitan jadear para refrescarse, algo que no pueden hacer mientras corren a toda velocidad, por lo tanto necesitan detenerse a refrescarse, lo que permite a los cazadores darles alcance.

En esta estrategia de caza por persistencia la pérdida de vello corporal y sudar con las glándulas de todo el cuerpo, nos permite refrescarnos mucho mejor que la mayor parte de los animales. el eficaz sistema de refrigeración de los humanos implica que podemos cazar durante el día, cuando los grandes depredadores como los leones o los leopardos suelen estar descansando;  cazan de noche precisamente para evitar el sobrecalentamiento.

Con más de un reparo se puede aceptar que un cazador con un suministro de agua  y con altas temperaturas puede alcanzar  a realizar una gesta semejante. Mas difícil se plantea la cacería en un clima más tibio que el del Serengueti. También es cierto que cuatro cazadores bien coordinados pueden conseguir que el animal a abatir realice su huida realizando un amplio circulo de forma que los perseguidores se limiten a realizar una serie de relevos. Las probabilidades de éxito serian proporcionales al numero de cazadores que participasen en la cacería.

 

 

La revolución neolítica.

Gordon Childe. Australiano afincado en Gran Bretaña, fue uno de los arqueólogos más influyentes del siglo pasado. Gracias a su gran capacidad de síntesis, interrelacionaba los datos inconexos de sus co­legas proponiendo nuevos métodos de interpretación de la prehistoria basados en el materialismo histórico. También propuso nuevos conceptos, el más famoso de ellos, acuñado en la década de 1920, el de «revolución neolítica». Bajo su punto de vista, la revolución neolítica fue un acontecimiento de vital importancia: «el más grande en la historia de la humanidad, después del dominio del fuego».

CHIVATEROS03Su pensamiento del inicio de la historia del hombre podría resumirse más o menos así: Homo sapiens aparece en escena hace alrededor de 200.000 años. Durante los milenios que siguieron hubo, por lo general, muy pocos cambios y la especie siguió organizada en pequeños grupos de forrajeadores nómadas. Entonces tuvo lugar la revolución neolítica, que supuso «un cambio radical, cargado de consecuencias revolucionarias para el conjunto de la especie». En un súbito destello de inspiración, parte de la humanidad dejó atrás el forrajeo y adoptó la agricultura. Este hecho, trajo consigo nuevas transformaciones. Para cuidar los campos, nuestros ancestros tuvieron que dejar de desplazarse y se asentaron en poblados permanentes, donde desarrollaron nuevos utensilios e inventaron la cerámica.

De todos los aspectos de la revolución, la agricultura fue el más importante. Durante miles de años, hombres y mujeres provistos de útiles de piedra habían recorrido los campos en busca de espigas de gramíneas silvestres, que cortaban y se llevaban a casa. Aunque es posible que aquellos grupos cuidaran y protegieran los campos donde crecían esas espigas, las plantas seguían siendo silvestres. El trigo y la cebada silvestres, a diferencia de las variedades domésticas, producen semillas que caen de la planta en cuanto están maduras, lo que hace casi imposible la recolección del grano en su grado óptimo de maduración.

Es razonable pensar que aquella espiga menos eficientes a la hora de esparcir sus semillas conforme iban madurando fue la que el hombre tuvo ocasión de recolectar y llevar al poblado sin desgranarse por el camino, en cantidades suficientes para su posterior cultivo.

No fue el hombre quien con su inteligencia seleccionó los mejores frutos sino que fue el fruto quien utilizó al hombre para perpetuarse de acuerdo al orden natural que rige la biología.

Desde el punto de vista genético, la verdadera agricultura de los cereales comenzó sólo cuando el hombre empezó a plantar extensas áreas nuevas con variedades mutadas ¿seleccionadas?, que no dispersaban las semillas maduras. Así aparecieron campos de trigo y de cebada domésticos que, por decirlo de algún modo, «esperaban» a que los agricultores cosecharan el grano.

En lugar de recorrer el entorno en busca de alimento, nuestros antepasados ya podían producir todo lo que necesitaban donde les hacía falta, lo que les permitió vivir juntos en grupos más grandes. Sólo después de la revolución, pero de forma inmediata, nuestra especie empezó a multiplicarse con verdadera rapidez. En esas sociedades repentinamente más numerosas, era más fácil intercambiar ideas, y las innovaciones tecnológicas y sociales empezaron a sucederse a ritmo acelerado. Florecieron la religión y el arte, signos distintivos de la civilización.

La revolución neolítica se produjo por primera vez en el Creciente Fértil, el arco de territorio que se curva hacia el nordeste, desde Gaza hasta el sur de Turquía, y La hstoria empieza en sumersigue hacia el sudeste, hasta el actual Iraq. Delimitado al sur por el desierto de Siria y al norte por las montañas de Turquía, es una franja de clima templado entre ambientes inhóspitos. Su extremo meridional es la confluencia de los ríos Tigris y Éufrates, en el sur de Iraq, el lugar donde floreció el reino de Sumer, hacia 4000 a.C. En la época de Childe, la mayoría de los investigadores consideraba que Sumer representaba el inicio de la civilización. El arqueólogo Samuel Noah Kramer recogió esa argumentación en la década de 1950 en su obra La historia empieza en Sumer. Pero incluso antes de que acabara el libro, la hipótesis ya estaba siendo cuestionada por nuevos hallazgos en el otro extremo del Creciente Fértil, el occidental. Allí, en el Levante mediterráneo (área que hoy abarca Israel, los territorios palestinos, Líbano, Jordania y el oeste de Siria), los arqueólogos habían descubierto asentamientos que se remontaban al año 13.000 a.C.

Efectos evolutivos de la glaciación

Cuando el Yin llega a su extremo, surge espontáneamente el Yang como un punto de luz dentro del Yin. (Proverbio taoísta).

El universo es el fruto de dos fuerzas extremas: el hielo cósmico y el fuego . (Hans Hörbiger)

Esta cosmogonía está relacionada con mitologías como la: Germánica (hielo/fuego), Maniquea (oscuridad/luz), Gnóstica (materia/espíritu), Taoísta (Yin/Yang)

El universo se concibe como un campo de batalla en el que  fuerzas antagónicas combaten, interactúan, se repelen, se atraen y neutralizan ,  llegando a crear aunque inestable una cierta hegemonía,  que no es más que una representación  de la clave de la vida.

Las tradiciones antiguas asociaban lo celeste con lo masculino y lo terrestre con lo femenino. La balanza de hielo-fuego ha ido cambiando en nuestro planeta a lo largo de su historia geológica. Durante el periodo Criogénico (hace 850-630 millones de años) los glaciares llegaron a los trópicos y probablemente todo el planeta era como una inmensa bola de nieve que brillaba intensamente reflejando la luz del sol breves periodos interglaciares.

periodocriogenicoRespecto el aspecto que debió haber tenido nuestro planeta durante el periodo Criogénico, La capa de hielo medía aproximadamente 1 km de grosor en las costas (mucho más en el interior continental). Las temperaturas en todo el planeta no superaban los -40º, no existía agua en forma líquida o gaseosa y las únicas nubes eran de origen volcánico, ya que cualquier posible humedad había sido congelada. Toda la luz solar era reflejada hacia el espacio por el hielo y la nieve. Después de esta aparente victoria del hielo, en la que murieron la mayor parte de seres vivos, las condiciones reverdecieron, el hielo se fundió y tuvo lugar la llamada “explosión cámbrica”, un estallido de biodiversidad durante el cual aparecieron los primeros animales acuáticos (cnidarias, seres gelatinosos como las anémonas, los pólipos y las medusas). Poco después, la tierra firme sería colonizada por los primeros invertebrados terrestres.

Actualmente nos encontramos en el Holoceno, un periodo interglaciar que comenzó hace unos 12.000 años con el fin de la glaciación de Würm. Los glaciares se encuentran en retroceso, pero no hay motivo para pensar que el hielo no volverá a avanzar, ya que ésa ha sido la tónica durante todo el Cuaternario.

Lo que plantea el presente artículo en lo referente a las ofensivas del hielo, es su papel evolutivo sobre el ser humano.

Del mismo modo que el negro Yin siempre alumbra un punto de blanco Yang en lo más profundo, el frío, el hielo y la oscuridad han tendido a forjar razas humanas de luz y de fuego.

¿Mejoró el hielo a la humanidad?

En los climas cálidos, el sustento diario no es difícil de conseguir. Darle una patada a un cocotero, arrancar un tubérculo, recoger unas nueces y cazar animales de tamaño modesto, no supone un estímulo evolutivo demasiado grande. Entre los cazadores-recolectores de las zonas calurosas del planeta, hay mucho tiempo libre la vida es en cierto modo contemplativa. Sin embargo, en las proximidades del frente glacial, en Europa y en Siberia, las condiciones de vida eran muy distintas y no perdonaban la más mínima negligencia. Miles de individuos debieron morir de hipotermia y con los miembros gangrenados por el frío. Las comunidades humanas supervivientes se vieron obligadas a adaptarse renovando su código genético, o perecer

estepa koolNos enfrentamos  a dos modos de concebir la existencia humana claramente irreconciliables. Lejos de provocar un estancamiento de la evolución, la glaciación favoreció la diversidad y las mutaciones en el genoma humano, especialmente en las zonas más expuestas a los efectos del hielo.

En los climas templados, los débiles pueden subsistir, ya que la oferta de productos vegetales es muy abundante y la recolección no es una actividad física y psicológicamente demandante. Pero en los climas fríos, debido a la escasez de alimentos vegetales y la necesidad de cazar y abrigarse, aquel que no sea fuerte e ingenioso, muere.

En un clima frío es imposible sentarse en el suelo con un taparrabos y pasarse horas y horas viendo el aire pasar; impera la acción, la voluntad humana. El comportamiento depredador y el deseo de vivir se ven intensamente estimulados.

Dejando a un lado aquellos que por disfrutar de un clima ideal carecen de otro aliciente que ver salir el Sol cada mañana, nos centraremos en el concepto del Animal/hombre.

En las tundras y estepas de Europa y Asia Central, no había mucha disponibilidad de productos vegetales, lo que había era inmensos mamíferos (mamuts, bisontes, uros, etc.) que constituían una caza excelente para aquel capaz de cazarlos. Por otro lado, el frío tiende a impedir toda fermentación, a su vez necesaria para poder procesar grandes cantidades de alimentos vegetales. El consumo de productos animales cocinados tuvo un papel determinante en la evolución de la raza humana. Los enormes avances evolutivos hechos gracias al aumento del consumo de alimentos animales en la dieta, son un efecto directísimo del frío extremo que Obliga a cazar. Y cuando digo que “obliga a cazar”, me refiero no sólo a todas las cualidades estratégicas y paramilitares seleccionadas por la caza, sino también a que se adquirió una psicología de ir a arrebatar por la fuerza lo que se necesitaba para vivir: una forma de vida basada en la iniciativa y la depredación. Así como en climas meridionales la tierra era tan abundante que en cierto modo estaba todo hecho, en el Norte el pan de cada día no crecía en los árboles (literalmente), sino que era necesario superar pruebas muy arduas para acceder a el. Esto tiene una contrapartida moderna, según la cual las sociedades tropicales tienden a esperar “vivir de rentas”, que alguien (generalmente el Estado o el azar) les dé gratuitamente lo que necesitan, mientras que las sociedades nórdicas tienen una mentalidad según la cual hay que trabajar y sacrificarse para merecer vivir.

Desde el punto de vista opuesto podría alegarse que Lo que la propia naturaleza pone a disposición del hombre debería ser suficiente para vivir en plenitud y que el error consiste en la acumulación compulsiva de más recursos de lo que  te corresponden, aún a costa de perjudicar gravemente a “otros”.

El frío promueve la formación de comunidades reproductivas aisladas. Una glaciación es una dura prueba para la ramificación y diversificación de la especie, ya que los hielos tienden a aislar comunidades humanas en bolsas geográficas. Estas bolsas, cercadas por glaciares montañosos y por el casquete polar, fueron verdaderos calderos de transformación genética y alquimia evolutiva, puesto que estas ramas genéticas endogámicas eran más proclives al retroceso evolutivo que a su avance. Sin duda miles de núcleos humanos desaparecieron por la falta de una diversidad genética “adecuada”. No cabe duda que aquellos que sí superaron este hándicap salieron muy preparados para defender su modo de entender la existencia.

Los inviernos despiadados obligan a planificar, a pensar en el futuro y a anticiparse a los acontecimientos (por ejemplo en lo que respecta al almacenamiento y administración de víveres), a desarrollar una mayor comprensión del mundo que rodea al hombre, a acumular conocimientos vitales en forma de tradiciones perdurables, a no relajarse ante la bonanza y a buscar el beneficio común a largo plazo (alianzas)  antes que la gratificación individual inmediata. Por todos estos motivos, las cualidades que sin duda resultaron más potenciadas en los territorios más afectados por la glaciación fueron la astucia, la disciplina, la sencillez, el altruismo, la dureza y la fuerza de voluntad.

El poder del conocimiento. (ficción Prehistorica)

El hombre de neandertal no era ese ser brutal  que muchos tienen iconizado  en su mente. Estaba adaptado al medio  en el que vivía. Tenía la capacidad de hablar pero era un don que no desarrollo como lo hizo el hombre moderno. Su lenguaje era gestual, la música y la danza poseían matices que eran más valorados que el habla,  que solo tenía utilidad en la distancia o en situaciones de peligro para dar la alarma. Pero su mejor virtud fue la que acabó con su existencia. Al nacer cada uno de ellos heredaba de sus padres una “precultura genética” esto quiere decir  que cuando su abuelo comió una planta desconocida que resultó ser purgante transmitió la experiencia por medio de los genes a su nieto que por medio de un sexto sentido identificaría sus propiedades. Como más veces se repitiera la experiencia intuitiva a través de nuevas generaciones más eficiente sería la identificación de plantas, senderos que conducían a pozos de agua o el tratamiento de enfermedades o lesiones.

 El neandertal  carecía del sentido de la individualidad el trabajo de uno complementaba el de todo el grupo.

Cuando aparece el hombre moderno ellos lentamente son vencidos por un mundo cambiante que les supera.  el homo sapiens sin duda coexistió y aprendió aunque nunca aceptó dejarse guiar por sus hermanos mayores. El Hombre moderno carecía de esa “precultura genética” propia del Neanderthal, pero sus conexiones neuronales nacen vírgenes, aprenden lo que necesitan en ese momento adaptándose a los cambios de un día para otro y experimentan sin cesar.

Cuando el mundo empezó a cambiar el hombre de neandertal no pudo reaccionar a tiempo miles de años de experiencia condicionaron su comportamiento. La experiencia de sus antepasados los llevó a la muerte.

El hombre moderno es individual y para cruzar un rió construirá  “su propio puente” aunque hayan otros cercanos; lo que no quiere decir que si esta a su alcance utilizara a sus semejantes para que le ayuden a construirlo.

El homo sapiens fue un paso adelante en la evolución. Pero su ventaja también fue desventaja; carente de experiencia previa, este depende de la cultura que se le suministra. Mentir Forma parte su naturaleza y prefiere hacerlo antes que admitir que hay cosas que desconoce. A consecuencia de su inteligencia y astucia el hombre  engaña y puede ser engañado. Su capacidad de abstracción le permite: nacer, crecer y morir, creyendo y sometiéndose a algo que nunca ha dado muestras de su existencia y solo conoce por las referencias que le suministraba su clan.

El mundo acabó siendo habitado por una mayoría de pueblos que vivieron dependientes de los designios de hombres elegidos por los dioses y valorados en la sociedad como seres todopoderosos.

La casta de los elegidos conscientes de su valor, lógicamente aspiran a acumular todo el conocimiento que les sea posible. El clima no siempre es predecible, terremotos,  inundaciones, erupciones volcánicas.   La tierra no es un planeta estable y la búsqueda del conocimiento puro no es posible sin solucionar primero los problemas del hombre. A nadie se le escapa que las fuerzas de la naturaleza tienen un poder mayor que el de los dioses vivientes que dirigen la vida de los súbditos. Es obvio que la tierra no obedece el mandato de los dioses de ahí la necesidad explícita de los elegidos de que si lo hagan sus ejércitos.

Fuese como fuese y por encima de cualquier explicación por simple que esta pudiera ser: Lo importante es dejar muy claro a los súbditos que  La culpa de todos los desastres que padece el pueblo no puede ser otra, que el castigo divino por no seguir la doctrina que proclaman los mensajeros en la tierra de los dioses.

29046999_6867dec817.jpgLa naturaleza del hombre es amplia y variada pero todos tienen puntos en común en los que convergen lo mejor y peor de sus cualidades. La situación de privilegio de uno frente al resto es entendida por su poseedor como un derecho, una recompensa a su inteligencia ya que nadie se considera más imbécil de lo que realmente es.  El esfuerzo de uno mismo siempre es más valioso que el de los demás. Esto conduce a una sensación de insatisfacción porque los demás no reconocen esa valía, lo que le impide ocupar un papel más importante en la sociedad de la que forma parte.

El hombre también valora la estabilidad y consiente de modo conformista su situación. Lo que no está en su naturaleza es la pérdida de sus privilegios y es donde la balanza se desequilibra cuando un bien o servicio que se da pesa mucho, y  cuando se recibe pesa muy poco. Es en ese momento cuando está justificado mentir manipular y  se encuentra legítimo ejercer un control absoluto sobre la vida de los semejantes para no perder una fracción del poder conseguido.

El conocimiento es poder. Es licito que el hombre ambicione su propio conocimiento e intente restringir el de los demás. El conocimiento se valora según los intereses de cada individuo mientras unos se centran en unas pocas disciplinas que les ayuden a conseguir su objetivo en la vida prescindiendo de todo el resto de conocimientos. Otros beben de todas las fuentes sin alcanzar un alto nivel de conocimientos de ninguna. Intentando tener una idea global de su entorno y del mundo que les rodea

Así es como los encargados de transmitir la luz del saber la guardaron para sí mismos fallando ante los dioses y reinando entre los hombres.

 

De civilizaciones primigenias.

Las civilizaciones, los momentos del conocimiento y de la organización humana, son como otras tantas rocas en el océano. Cuando prescindimos de la escala humana  una civilización, es un momento de conocimiento, no es más que el choque del océano contra esa roca.

 La ola que rompe,

La espuma que brota.

La sociedad vive con la idea de que el invento técnico es un fenómeno contemporáneo. Y es que nadie hace el esfuerzo de consultar los documentos antiguos. Cuando estos textos son leídos alguna vez, lo son por escasos eruditos de formación puramente literaria o histórica. El contenido de ciencia y de técnica escapa a su atención. Muchos tesoros duermen en las bibliotecas. La sociedad es pasiva y no discute la idea de una historia discontinua del conocimiento, y de centenares de miles de años de ignorancia por  unos cuantos lustros de saber. La idea de que ha habido de pronto un siglo de las luces, idea  aceptada con desconcertante ingenuidad ha sumido en la oscuridad el resto de los tiempos.

El que quiera instruirse debe primero aprender a dudar.

imagesbEl olvido lo abarca todo. Toda técnica debe elaborarse partiendo de tres dimensiones: la experiencia, la ciencia y la historia. Eliminar o despreciar esta última es dar prueba de orgullo y de ingenuidad.

Nada nuevo hay… salvo lo que se me ha olvidado.

Hacilar Höyük

Hacılar-HöyüğüHacilar Höyük (comúnmente abreviado como Hacilar) Es el nombre moderno del yacimiento arqueológico, situado a unos 25 km de la ciudad moderna de Burdur. Cultura prehistórica que se desarrolló en la península de Anatolia (Turquía). En sus etapas tempranas de desarrollo se remonta hasta aproximadamente el 7040 a. C.. Los restos arqueológicos indican que el sitio fue abandonado y reocupado en más de una ocasión.
Los edificios contaban con el típico revoco del suelo, pintado y aplicado según se ha visto en Jericó. Sus casas, con habitaciones rectangulares, con patio, parece que tendrían su entrada por el techo, se situaban alrededor de plazas o callejones, a diferencia de otras culturas con las que está emparentada, como la de Catal Huyuk. También parece estar emparentada con las culturas Cukurkent y Mersin.
Cada vivienda estaba construida sobre una base de piedra para protegerla contra el daño por agua. Las paredes eran de madera y adobe o ladrillo de barro, con argamasa de cal. Vigas de madera sostendrían una cubierta plana. Es probable que estas casas tuvieran un piso superior de madera.
Los interiores tenían un acabado liso con yeso y se pintaban en escasas ocasiones. Con el tiempo se hicieron cambios en las viviendas, encontrándose en las mismas piedras de mano para moler, morteros y braseros. También realizaron huecos en las paredes para utilizarlos como armarios. La cocina estaba separada de la sala de estar y los niveles superiores fueron utilizaron como graneros y/o talleres. Bajo algunos suelos se han encontrado cráneos sin esqueletos, como en otros lugares del Oriente Próximo, posiblemente un indicio de culto a sus antepasados, pero el cementerio principal, estaba fuera de la aldea.

5600 a. C., nueve edificios, agrupados alrededor de una plaza, hechos de ladrillos de barro. Los medios de subsistencia fueron la agricultura, principalmente espelta, escanda, trigo harinero, cebada, guisantes y veza, y la cría de animales, ganado vacuno, cerdos, ovejas, cabras y perros. La cerámica es simple, aunque algunos ejemplares representan animales. Destacan numerosas figuras desnudas femeninas en arcilla, que posiblemente representaran a alguna divinidad.
5300 a. C. Cerámica pintada. Los vasos están decorados con diseños geométricos el pueblo fue fortificado y tenía un pequeño templo.
5000 a. C., se cree que hubo recién llegados que se establecieron aquí. El sitio está fuertemente fortificado. La cerámica tiene una alta calidad y generalmente está pintada en rojo sobre fondo crema con motivos geométricos o figuras estilizadas como pájaros o cabezas de toro (en el calcolítico). Incluso la cerámica puede tener forma zoomorfa, y sería la primera de este tipo encontrada en Anatolia.

La concepción del mundo del hombre prehistórico.

hombre prehistoricoPara que el pensamiento llegue a alcanzar razonamientos abstractos es necesario el lenguaje. Cuando te pones a pensar como serían las estructuras de razonamiento, de un humano de hace 20 o 30 mil años entiendes que no tenían nada que ver con las que utilizamos ahora (moral, sentido del bien y del mal, amistad). En el supuesto de que hablásemos el mismo idioma los problemas de comunicación serian considerables.

El habla es fundamentalmente, un producto social. El lenguaje precederá al pensamiento e influiría en la naturaleza de éste. La inteligencia se desarrolla gracias a ciertos instrumentos o herramientas psicológicas que el niño encuentra en su entorno; entre los que el lenguaje se considera la herramienta fundamental. Estas herramientas amplían las habilidades mentales como la atención, memoria, concentración, etc. De esta manera, la actividad práctica en la que se involucra el niño sería interiorizada en actividades mentales cada vez más complejas gracias a las palabras, fuente de la formación conceptual. La carencia de dichas herramientas influye directamente en el nivel de pensamiento abstracto que el niño pueda alcanzar.
En la mente de alguien que vivió hace más de una docena de miles de años, el bosque y todo lo que éste contenía estaba vivo. Todo lo que lo rodeaba lo estaba observando a él. Espíritus invisibles susurraban en los movimientos de los árboles. La brisa que le acariciaba la mejilla era el gesto de un dios. Cuando en la antigüedad un hombre se aventuraba a entrar en una cueva, tenía la extraña sensación de entrar dentro de su propio cráneo, de aislarse en su propio espacio mental privado. Si subía a lo alto de la montaña, notaba que su conciencia corría hacia el horizonte en todas direcciones, hacia los extremos de cosmos, y se sentía en sintonía con el. Por la noche, creía que el cielo era la mente del cosmos. Todo lo que le hablaba. Todo era un castigo, una recompensa, un aviso o una premonición.
Al recorrer un camino por el monte, sentía intensamente que estaba siguiendo su destino. En la actualidad, cualquiera de nosotros se preguntaría: ¿Como he acabado teniendo esta vida que parece tener nada o muy poco que ver conmigo? Esa forma de pensar sería inconcebible para los antiguos, cuando todo el mundo era consciente del lugar que ocupaba en el cosmos.
Ver un búho no solo era un símbolo que representaba a un dios, sino que era el propio dios. Parte de él o tal vez un dedo acusador.
Es importante entender la forma concreta en que los seres humanos sentían la afinidad con el mundo físico. Creían de un modo bastante literal, que no hay nada en nuestro interior que no tenga su correspondencia en la naturaleza. Por ejemplo, los gusanos tienen la misma forma que los intestinos, y procesan la materia igual que esos conductos. Los pulmones, que nos permiten movernos libremente por el espacio, tienen forma de pájaro. El mundo visible era la humanidad puesta del revés. El pulmón y el pájaro eran expresiones del mismo espíritu cósmico, pero de maneras diferentes.