TODOS VENIMOS DE ÁFRICA.

Un cráneo encontrado en una cueva junto al acantilado en la costa sur de Grecia en 1978 representa el fósil de Homo sapiens más antiguo fuera de África. . [El Homo sapiens africano surgió hace aproximadamente 300.000 años].

El individuo vivió hace al menos 210.000 años. Este antiguo cráneo griego de H. sapiens sería más de 160.000 años más antiguo que los siguientes fósiles europeos más antiguos de H. sapiens, sugeriría que los ‘sapiens’ migramos a Europa mucho antes de lo que se creía y fuimos reemplazados/desplazados por los neandertales. Y es que también es más antigua que la mandíbula de H. sapiens de la cueva Misliya de Israel, que data de hace aproximadamente 177.000 y 194.000 años.

«Múltiples poblaciones de Homo sapiens se dispersaron fuera de África comenzando mucho antes, y llegando mucho más lejos en Europa, de lo que se pensaba
Un pequeño grupo de humanos pudo haber llegado a lo que ahora es Grecia hace más de 200.000 años. Los neandertales que se establecieron en el sureste de Europa poco después pudieron haber reemplazado a los primeros Homo sapiens. Luego, los humanos que llegaron a la Europa mediterránea, decenas de miles de años más tarde, habrían reemplazado a los neandertales residentes, quienes murieron hace unos 40.000 años.

Pero este equipo de investigadores no puede excluir la posibilidad de que H. sapiens y neandertales habitaran simultáneamente el sureste de Europa hace más de 200.000 años y algunas veces se cruzaron. Un análisis de 2017 de ADN antiguo y moderno concluyó que los humanos probablemente se aparearon con los neandertales europeos en ese momento.
Si resulta consistente, este hallazgo describiría que no tardamos mucho en salir del continente madre y llegamos bastante lejos, saltando a Europa 150.000 años antes de lo que se creía; haciéndolo varias veces hasta conseguir extendernos por todo el planeta.

Recombinación sobre un texto de Sarah Romero

SEÑOR SAPIENS Y OTROS PARIENTES.

Que conclusiones se pueden sacar cuando vemos una muestra de cráneos como la de la ilustración?
De una mandíbula grande se deduce que puede ejercer una fuerza superior que una pequeña. Pero una mandíbula fuerte necesita de una mayor superficie donde anclar los músculos. cuando observamos verdaderas crestas en la estructura de algunos simios entendemos inmediatamente su función. La dentición es fundamental para conocer de que se alimentaban estos seres en vida, dientes que se clavan otros que cortan como tenazas otros trituran y otros que son capaces de partir materiales considerados muy duros. Si somos capaces de fijarnos en estos detalles podemos deducir muchos aspectos de la vida del animal/hombre. solo viendo su cráneo.

Los primeros homínidos aparecieron a finales de la era terciaria, hace aproximadamente unos quince millones de años. Como miembro del orden de los primates, el ser humano comparte hasta un 99 % de macromoléculas con los otros individuos del mismo orden; por tanto, debe de existir un antepasado común entre nuestra especie y los Australopithecus, el género más parecido al Homo. Los australopitecos, o monos meridionales, han sido localizados en África meridional y oriental, y su cronología abarcaría de los 6,5 millones de años de los Preaustralopithecus a un millón de años cuando se extinguieron. A lo largo de este largo período pueden subclasificarse en varios grupos y subgrupos, que se diferencian por sus características morfológicas.

Estudio Forense I

La mayoría de las teorías de la evolución humana dan la impresión de que los humanos son notablemente distintos de los simios anatómicamente. La evidencia real muestra que no somos tan diferentes en general. El estudio profundo de la anatomía de los simios es una herramienta para la comprensión de nuestros propios cuerpos y la historia evolutiva.
Gracias al estudio forense (y a otras disciplinas), hoy sabemos que algunos músculos que se consideran distintivos de los humanos, también evolucionaron en varias especies de simios. Esto desafía teorías arraigadas sobre el origen y la evolución de los tejidos blandos humanos, que teorizan que ciertos músculos evolucionaron con el único propósito de proporcionar adaptaciones especiales a los rasgos humanos, como caminar sobre dos piernas, uso de herramientas, comunicación vocal y expresiones, también están presentes de forma idéntica o similar en bonobos y otros simios, como chimpancés y gorilas comunes.

Calpeia

El Museo Nacional de Gibraltar ha reconstruido con técnicas forenses los restos encontrados y excavados en 1996 por algunos de sus arqueólogos en una cueva sepulcral cerca de Punta Europa.

Se trata de la cabeza de una mujer neolítica que vivió en Gibraltar hace 7.500 años y a la que se ha llamado Calpeia en referencia a la antigua denominación del Peñón.
Para este estudio, el Museo Nacional de Gibraltar ha colaborado con la Facultad de Medicina de Harvard, que también prestó asesoramiento sobre los detalles de la reconstrucción efectuada.

Esta nueva información permitió a los investigadores y conservadores del Museo Nacional de Gibraltar iniciar un proceso de reconstrucción forense, con el fin de tratar de ponerle cara al cráneo, que quedó deformado después de su sepultura, por lo que el proceso incluyó la remodelación de una copia escaneada del mismo y la restauración de las áreas que faltaban. El resultado es una representación realista de la cabeza de Calpeia.
Los genes de Calpeia demostraron que tiene un 10% de ascendencia de cazadores-recolectores locales del Mesolítico, pero un 90% de ascendencia de Anatolia, en la actual Turquía. O ella o sus antepasados cercanos se trasladaron desde el Mediterráneo oriental y llegaron a Gibraltar, trayendo consigo nuevos avances que terminaron propagándose por toda Europa.

El Niño de Lapedo.

En 1998, el descubrimiento de un entierro humano en Abrigo do Lagar Velho (Portugal) proporcionó evidencia de la presencia de los primeros humanos modernos del oeste de la Península Ibérica del Paleolítico Superior temprano.
Se trataba de un niño de unos cuatro años, de aproximadamente 25000 años de antigüedad, (Gravetiense) enterrado en posición horizontal, ligeramente ladeado a la izquierda, cubierto de ocre rojo y acompañado por una concha perforada; posiblemente fue envuelto y se quemó una rama de pino en el ritual.
Las características morfológicas de los restos indican una mezcla entre los humanos arcaicos tardíos y los primeros humanos modernos en Iberia, refutando las hipótesis de reemplazo completo de los neandertales por los humanos modernos tempranos y subrayando las complejidades de los procesos y eventos culturales y biológicos que estuvieron involucrados en la emergencia humana moderna.


Según el criterio de algunos doctores de prestigio reconocido, el esqueleto no revelaba afinidades neandertales. Sin embargo una década más tarde los estudios genéticos han demostrado que, de hecho, se han producido casos de mezcla entre los neandertales y los humanos modernos, lo que ha devuelto la hipótesis híbrida al ámbito de lo posible.

Nuevas investigaciones han revelado que el niño de Lagar Velho tenía los miembros inferiores con las características de un neandertal, pero su cráneo, su oído interno y sus dientes eran los de un ser humano, mientras que algunas marcas craneales parecían a medio camino entre las dos especies.

A partir de la evidencia surgió con fuerza la teoría de que el Niño de Lagar Velho era nada más y nada menos que un híbrido entre un homo neanderthalensis y un homo sapiens. Esto, de ser verídico, supondría de la presencia de adn neandertal 6 milenios después de su desaparición del registro fósil, indicando que o sobrevivió mucho más de lo supuesto o sus rasgos se mantuvieron en las poblaciones de homo sapiens por un muy largo periodo de tiempo.

Mientras que en el ADN nuclear (que se hereda de ambos progenitores) hay múltiples evidencias de hibridación, en el ADN mitocondrial (que heredamos exclusivamente de la madre) no existe ninguna. Esto ha llevado a los antropólogos a presumir que los únicos descendientes de los neandertales en la actualidad son herederos de padre neandertal y madre humana, pues la mezcla contraria tendría como resultado una persona infértil. Esto es bastante común en varias especies, pero es imposible de demostrar en este caso particular… aunque se ajusta muy bien a la evidencia.

PROTO ERGONOMIA

Probablemente la piedra puede ser catalogada como la primera herramienta. Se usó como arma, para abrir frutos, cortar ramas de los árboles, romper huesos de animal o para lanzarla.

Las herramientas de piedra han sido el medio de supervivencia de nuestros antepasados ​, magnifican nuestras capacidades corporales (dientes, uñas, puños, etc.) para cortar y picar, aserrar y golpear.

Durante más de un millón de años, el simple hacha de piedra fue una de nuestras herramientas más importantes, pero en la era de los teléfonos inteligentes y la realidad virtual puede ser difícil entender cuán revolucionario fue realmente.

Debido a la descomposición orgánica, la falta de documentación y lenguaje, quedan muchas preguntas en torno a nuestros primeros objetos existentes. 

¿Cómo se usaron exactamente? ¿Cuál fue su verdadero propósito en términos evolutivos? ¿Qué papel jugó la estética? De dónde provienen generalmente las formas: ¿De los métodos de producción o de la voluntad de formar inspirada por el espíritu de la época?

La arqueología es muy útil para entender los cambios que han experimentado las herramientas y utensilios que la humanidad ha creado a lo largo de nuestra historia. Han pasado millones de años, desde las primeras piedras talladas que se utilizaban para cazar hasta la variedad de herramientas con las que contamos hoy en día para realizar todo tipo de tareas.

Dov Ganchrow y Ami Drach En su serie de diseño «Man Made», utilizan la impresión 3D para que la importancia de la herramienta sea un poco más clara. La idea de estos diseñadores fue convertir una piedra tallada, utilizada en la edad de piedra para múltiples tareas (cazar, machacar comida, pieles, etc.), en una herramienta especializada en una función determinada, añadiendo mangos y soportes impresos con tecnología 3D.Cada una de las adiciones de mango blanco resalta un uso singular de la herramienta, ausente de todas las demás posibilidades de uso, transformando efectivamente la herramienta múltiple definitiva en una herramienta especializada.

La talla lítica

La gestión de la materia prima –bases– para la fabricación de instrumentos líticos, requiere de unas extremidades superiores adaptadas a funciones biomecánicas, como la de disponer de un pulgar oponible al resto de los dedos. Pero lo más importante es el papel de nuestro cerebro, capaz de gestionar los movimientos de las manos y de retroalimentar el proceso para crear procesos repetibles, corrigiendo los errores.

La talla lítica está en la misma raíz de nuestra moderna socialización. Junto con la posterior aparición del lenguaje y del comportamiento simbólico en las especies más avanzadas, quedarían sentadas las bases de lo que hoy somos. Sin un cerebro capaz de gestionar todo este conjunto, nada hubiera sido posible.

Las industrias líticas se extenderán durante todo el Paleolítico, la Edad más larga de la humanidad, ampliándose también por el Neolítico y bien entradas las Edades de los metales, al ser la piedra material abundante y relativamente sencillo de transformar.

Pero la piedra tallada, convertida en los más variados objetos, formará parte de la vida de los seres humanos durante toda nuestra historia. Si bien el modo 5 cerrará las industrias líticas pre-históricas, la piedra jamás dejará de utilizarse como materia prima de la humanidad.

El sílex se seguirá rompiendo para montar los trillos de nuestros abuelos. Será también el sílex él que produzca la chispa de nuestras armas más antiguas. Ruedas de piedra serán las que muelan el cereal en nuestros molinos. Y serán sillares o mampuestos los que construyan nuestros edificios, humildes o grandiosos. Todas estas piedras deberán ser ideadas primero y trabajadas después por la mente y las manos de un ser humano.

Esta “caja de herramientas” contiene un recorrido cronológico por la evolución de nuestra tecnología, desde los primeros choppers de hace más de 2 millones de años hasta las hachas pulimentadas del inicio del Neolítico.

Olduvayense (2,6 – 1 Ma): chopper, lasca
Achelense (1,6 – 0,2 Ma): hachas de mano, punta de pedernal
Musteriense (200 – 40 ka): raedera, punta Levallois, cuchillos
Chatelperroniense (40 – 30 ka): punta de Chatelperrón, perforador
Auriñaciense (40 – 29 ka): azagaya
Gravetiense (30 – 20 ka): puntas de la Gravette , cuchillos
Solutrense (22 – 15 ka): percutor, propulsor, puntas solutrenses, puntas de aletas y pedúnculo
Magdaleniense (18 – 8 ka): punzones de hueso, arpones de una y dos caras
Neolítico (10 – 5 ka): hachas pulimentadas, daga de pederna
Las diferentes herramientas líticas y formas de producirlas se han clasificado en 5 grandes modos o industrias líticas. Desde las más arcaicas 1 y 2, del H. habilis, erectus o heidelbergensis, o el modo 3 atribuido a los neandertales, hasta las últimas 4 y 5, exclusivas del H. sapiens. Todas con una firma que parece exclusiva del ser humano. Las analizaremos más adelante.

Los seres humanos construyeron sus primeras herramientas de piedra. En un primer momento sólo se trataba de conseguir un filo rompiendo la piedra con formas muy básicas. Estaríamos en el Paleolítico inferior, modo técnico 1.

Conforme aumentó nuestra inteligencia y capacidad para imaginar formas complejas, las herramientas también lo hicieron, con formas verdaderamente elaboradas e incluso visualmente atractivas, llegando a organizar una producción en masa, industrial, de piezas que terminaron siendo intercambiables. Todo ello sin abandonar nunca la estrategia inicial: golpear la piedra para darle forma con una utilidad preconcebida.

Los materiales usados en esta primera industria humana fueron diversos, reduciéndose localmente a los que cada especie fuera capaz de encontrar en su ámbito geográfico.

estrictamente, todas las rocas compuestas por moléculas más o menos desordenadas de Silicio, y con alguna proporción de agua, serían variedades de ópalo, piedra considerada semipreciosa por su brillo plástico y variedad de bellos colores. El sílex sería una variedad de ópalo.

El núcleo es la preparación previa del nódulo, al cual se le debe quitar la superficie exterior (córtex) y dotarle de superficies de percusión donde poder golpear.

Proceso de obtención de una hoja de laurel solutrense, realizado por el maestro tallador Antonio Candela Aznar.
Proceso de obtención de una una punta de ópalo, realizado por el maestro tallador Antonio Candela Aznar. Antonio Candela Aznar‎.