Sumisión.


Nuncio BoteroEn nuestro mundo nos disminuimos ante una persona importante porque al hacerlo esperamos obtener un beneficio. Si una persona es influyente, poderosa y rica, entonces vale la pena que yo me disminuya esté a su lado para servirle, porque sé que usualmente la persona pequeña recibe de la grande. Ante este servilismo voluntario establecido  es razonable que el poderoso crea que la sumisión a su persona responde al orden natural de las cosas y vea a aquellos que pretenden vivir al margen de su aprobación como un peligro pues su comportamiento segregacionista se aparta de lo que es considerado común. Supónganos que no quiero prestar atención a lo que me dice un policía, entonces recibo una multa o soy llevado al juzgado donde recibo un castigo. Es muy probable que la próxima vez prestaré atención. Es un hecho. En nuestro mundo conviene desde el punto de vista egoísta escuchar a una persona con poder, y si no entiendo esto, entonces la vida me educará con golpes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s