7500 a.C. El Mar Negro y su vinculación con el Diluvio Universal

black_sea_at_noah_floodLa investigación del fondo del Mar Negro revela una transición abrupta de lago de agua dulce, a un mar de agua salada, en la mitad del sexto milenio antes de nuestra era. El cambio vino producido por el continuo aporte a los océanos, de colosales cantidades de agua dulce por el deshielo, lo que provoco que el dique natural que separaba las aguas del mar Mediterráneo de las del mar Negro se abriese para permitir que el agua del Mediterráneo se vertiese en lo que en ese periodo era  un lago. Es de suponer que la intrusión comenzó como un goteo, que luego se convirtió en una inundación catastrófica. El impacto fue mayor en la parte norte, que en la sur, donde hubo menos avances. El mar habría penetrado más de 1,5 Km. tierra adentro por día durante meses. El evento convirtió un ambiente cálido y árido de estepa en un bosque marítimo más fresco y húmedo.

Los contornos de las antiguas líneas de costa en comparación con los actuales, muestran que la mayor parte de los pueblos que fueron el centro de una floreciente civilización existente a lo largo de toda la costa del Mar Negro se encuentran enterrados bajo una gruesa capa de cieno.

El primer mito de la inundación aparece en escritura sumeria y es seguida por interpretaciones más elaboradas. En el Génesis hebreo el diluvio de Noé precede directamente a la Torre de Babel que narra la ruptura de una sola lengua en muchas. Los nombres de los hijos de Noé marcan esta dispersión de las razas y lenguas.

El momento de esta inundación coincide con la divergencia inicial de la familia de lenguas indoeuropeas originadas en Anatolia y vinculadas con la difusión de la agricultura en Europa.

15.000 a.C

pleistoceno glaciación
La tierra en el pleistoceno.

-15.000 años las temperaturas comenzaron a ascender en todo el planeta. La fusión del hielo provoco la expansión de los océanos, que inundaron grandes extensiones de tierra

Tras emigrar a Europa desde África, el homo sapiens se extendió hasta India y Asia.  Luego, atravesando los istmos, a Australia y América. Durante esta migración masiva, se asentaron en algunos de los rincones más remotos de la Tierra. La clave de todo esto, fue la adaptabilidad. La habilidad de comprender el medioambiente, sus cambios. Y trabajar en grandes grupos sociales para ser capaces de enfrentarse al paisaje cambiante. Pero en mi opinión, éste es el momento en que los seres humanos empezaron a adaptarse al clima y utilizaron el clima en su propio provecho. Durante un tiempo de caos climático sin precedentes, los seres humanos, desarrollaron una habilidad singular, sobrevivir en climas cambiantes. Esto les permitió resistir el último milenio de la Edad del hielo, una época de frío extremo. La Edad del hielo, poco a poco llegó a su fin, alrededor del 17.000 AC, debido a cambios en la órbita terrestre. Cuando la Tierra se acercó más al sol, la vida cambió de manera espectacular. La luz solar, se hizo más fuerte, sobre todo durante el verano. El Planeta helado estaba a punto de experimentar una primavera global. El sol tardó varios miles de años en calentar todo el globo. Al hacerse más suave el clima de la Tierra, comenzó una nueva era y ha continuado hasta el día de hoy.

Las temperaturas más moderadas, llevaron a cambios en el medioambiente. El hielo en el Ártico y el Antártico empezaron a derretirse. Los océanos también comenzaron a calentarse y la Corriente del Golfo, empezó a fluir otra vez. Al subir las temperaturas, cada vez más humedad se evaporaba en la atmósfera. Esto dio lugar a lluvias regulares que provocaron una explosión del crecimiento de las plantas. Hubo un aumento de la biodiversidad. Los bosques mixtos, prosperaron en Europa y Norteamérica, así como los bosques subtropicales en las regiones cercanas al ecuador. Nuevas especies de animales empezaron a poblar las fértiles llanuras. La biosfera, comenzó a prosperar. Había más pastizales y más manadas de animales. Los seres humanos, tenían un medioambiente mucho más rico que a finales de la Edad del hielo, sobre todo, respecto a los alimentos vegetales. Para ellos, era un paraíso. A lo largo de los ríos Tigris y Éufrates y en el Mediterráneo oriental, los abundantes recursos naturales, crearon las condiciones de vida idóneas.

(ROJO 14) Los extranjeros.

exoTodos los clanes eran bienvenidos incluso los que en los últimos años procedentes de las tierras bajas del sur atravesaban nuestros territorios.

El intercambio de relatos era nuestra forma de conocer lo que pasaba más allá de nuestras tierras, nos permitía tener recuerdo de los hechos pasados con la que construir una identidad distintiva. Todos del más joven al más anciano contábamos relatos y hacerlo bien otorgaba un prestigio y credibilidad al narrador equiparable al del mejor de los cazadores.

Los relatos de los forasteros aterrorizaban a los niños pero más aún a los adultos. Aseguraban que el mar se estaba comiendo la tierra. Eran habituales historias como la de un pescador que se durmió en la playa dentro de su balsa y cuando la luz de Isik ilumino la orilla apareció tan lejana que la pértiga con la que se impulsaba su balsa no alcazaba el fondo. Aseguraban que muchos asentamientos que parecían estar seguros por estar en terreno elevado habían sido rodeados por la aguas y en pocos días todo acababa sumergido. Cada uno interpretaba a su manera lo que estaba escuchando más aún en el caso de relatos que habían sido narrados en dialectos y con expresiones que no eran de uso común en el clan.  No existían dos historias iguales aunque todas coincidían, en que las olas del mar entraban cada vez más adentro de la costa y ya no retrocedían.

Las tierras del lago eran un terreno común  eso quiere decir que no pertenecían a ningún clan en particular. Una zona común solía ser un cruce de caminos. El final de un desfiladero, un pequeño espacio abierto en medio del bosque o una fuente de agua en una gran extensión árida  siempre  se consideraban zonas a compartir. Tampoco hay que dar por sentado que mi vida transcurría en un mundo idílico donde la bondad y el bien común eran la norma a seguir. Simplemente  que pretender ser dueño de espacios de tanto transito era la peor forma de evitar los conflictos entre vecinos.

Las normas de los clanes de la montaña eran desconocidas por los clanes de las tierras bajas que ascendían atemorizados en grupos numerosos y de manera continua. Los clanes del bosque podían ser rudos en el trato con los extraños pero su naturaleza no era agresiva. Las gentes de las llanuras del sur por el contrario se mostraban arrogantes sabían que media docena de hombres golpeándose el pecho con actitud amenazante eran un peligro muy inferior al que dejaban a sus espaldas. No estaban dispuestos a perder tiempo en respetar nada ni a nadie que les impidiera la huida. Por suerte las peleas se reducían a simples demostraciones de fuerza en las que en el caso de que se produjesen heridos nunca eran de gravedad