(ROJO 21) Un ser especial:

Mi recién descubierto don para recrearme en los detalles me llevo a la certeza de que padre no se comportaba como el resto de hombres de los clanes del bosque. De manera inconsciente empecé a prestarle más atención.

Una tarde padre como otras tantas veces cogió su bolsa y tomo el camino del valle por el que solían entrar lo hombres del sur. Yo deseaba acompañarle así que me hice el encontradizo

-¿Te vas-? pregunte.

-Volveré cuando salga Ay (Luna).

La expresión de su rostro más que sus palabras, me dejó claro que no quería compañía. En el clan estaba mal considerado meterse en los asuntos de los demás. Si alguien planeaba salir a cazar y consideraba que necesitaría ayuda te invitaba a unirte a él. Hacer preguntas del estilo de ¿Dónde vas? ¿De dónde vienes? ¿Que llevas en tu bolsa? estaban muy mal considerado lo común era que uno mismo anunciase voy a… He estado en… y digo lo común porque cualquier actividad era motivo de alarde en busca del prestigio que todos reclamaban,  todos menos Padre, que rara vez daba explicaciones de sus actividades fuera del poblado.

(ROJO 22) Refugio:

Viendo como Padre se alejaba, mi curiosidad fue superior a la obligación de obedecer las normas; me arme de valor y decidí seguirle.

Isic se desplazo dos manos hasta que llego a un promontorio rocoso. No sé el momento exacto en el que Padre percibió mi presencia pero se dirigió a mí como si hubiese estado a su lado durante todo el camino.

-Parece que mañana no vendrá ningún grupo de forasteros.

-¿Cómo lo sabes-? pregunte desde detrás del árbol en el que erróneamente creía permanecer oculto.

-Ven, descúbrelo tú mismo.

En un instante estaba junto a Padre. En ese breve espacio de tiempo sentí miedo por el posible castigo, vergüenza por haber sido descubierto con tanta facilidad y gratitud por que parecía que estaba dispuesto a compartir sus pensamientos conmigo. El promontorio resulto ser un barranco desde el que se divisaban los cuatro senderos que desde el sur conducían a las tierras del lago.

time lapse-Desde hace varios meses que me preguntaba cuando tardarías a empezar a tomar tus primeras decisiones como adulto.

No sé si padre esperaba que dijese algo que afirmara mi dignidad de hombre. La verdad es que al no saber que decir, preferí permanecer callado.

Padre y yo acabamos sentados contemplando el mundo, mientras Isik descendía pausadamente en el horizonte, momento en que a todos los hombres nos estaba permitido mirarle sin ofenderle.
Como marcaba la tradición de los hombres del bosque me postre frente a él para rendirle culto en reconocimiento a su poder y rogarle que volviese al día siguiente. Un sonido seco e intenso sonó a mi espalda.gire extrañado y vi que Padre sostenía en su mano derecha un  cilindro hueco de madera en la izquierda sostenía una baqueta con la que percutía el cilindro. El sonido era tan intenso y seco que podía oírse claramente a una gran distancia. Lo que en un principio fue un sonido de cadencia similar al canto del cuco se convirtió en una cadencia de sonidos que contraían y expandían siguiendo un complejo patrón. Cuando Padre acabo de golpear el extraño instrumento no necesite preguntar ya que él tenía preparada su explicación.

220px-TublarWoodBlock–Es un llamador sirve para saludar a los espíritus que viajan por las montañas y los llanos cumpliendo los deseos de los dioses se llama “arayan”

–Nunca te he visto a ti ni a nadie de los clanes usándolo.

–Solo los viajeros que proceden del pueblo de la gran colina lo conocen. El sonido del arayan es agradable a los dioses siempre y cuando suene su canto en el momento y el lugar adecuados.

–No lo entiendo.

–La llamada se debe realizar al ocaso y al amanecer en un sitio elevado orientado hacia el punto del horizonte al que te dirijas. Hacerlo dentro de una cueva un valle o ante una fuente de sonido intenso no será del agrado de los dioses.

–¿Llamas a Zirvedam?

–No. El pueblo de la colina no rinde culto al espíritu de la montaña, no es una fuerza que ellos conozcan.

A Padre no le gustaban las preguntas. Del pueblo de la colina yo solo sabía que era un lejano lugar del que procedía Padre.  , siempre era él quien decidía cuando debía aprender algo nuevo, algo que cuando me era revelado solo sabíamos él y yo.

La transmisión y el progreso del conocimiento  sólo pueden entenderse con una tradición que sea asimilada por su utilidad práctica más que por ritos que escapan a la comprensión de aquel a quien se pretende guiar.

No resulta eficaz recurrir a conceptos cuyos pilares se asientan  en la fe o el dogma, cuando lo que se pretende  es que la siguiente generación no tenga que empezar siempre de cero y tener que seguir e imitar a aquel que se otorga el papel de guia.

–Ven te enseñare algo–. Me dijo Padre mientras se levantaba y empezaba a caminar alejándose del barranco.

vogelherdsh100509Le seguí un centenar de metros en dirección a unos matorrales que ocultaban la entrada a una cavidad natural. Padre había escavado hasta convertir la cavidad en un refugio. Padre abrió una tosca pero efectiva puerta hecha de ramas gruesas trenzadas y cogió unos objetos del interior. De inmediato repare en las  piedras amarillas y brillantes que padre llevaba en la mano. Cogió unas hojas secas de un arbusto y las redujo a polvo, busco un lugar resguardado del viento. Era evidente que pretendía hacer fuego. Deposito las hojas pulverizadas en el suelo y acerco las piedras hasta casi tocar el montoncito de hojas. Hizo chocar una piedra contra la otra con un golpe seco y se produjo una chispa tan intensa que el polvo empezó a arder de forma espontánea. Para mí fue una impresión tan intensa que no pude evitar salir huyendo gritando aterrorizado ante una demostración de magia tan poderosa. Sin duda Padre tenía dos pedazos del mismísimo cuerpo de Isik, y, el poder de la tormenta, con el que producir rayos a voluntad.

–Rojo ¡vuelve!, aún no hemos acabado–. Me grito Padre mientas alimentaba el fuego con algunos arbustos.

Por mucho miedo que tuviese en ese momento, la confianza y el respeto a su voluntad, eran fuerzas mucho mas intensas, así que me acerque a él intentando recuperar una parte de  mi dignidad mientas el resto, aún seguía corriendo.

–¿Eres un dios?  Pregunte, puesto que independientemente del clan al que se perteneciese se consideraba algo habitual que los espíritus se introdujesen el cuerpo de los hombres,  por necesidad o capricho.

-Creo que no.

–Haces cosas que nadie sabe hacer.

–Se cosas que otros no saben.

–¿Me enseñaras todo lo sabes?

–Muchas cosas de las que sé nunca te servirían de nada.

–Me da igual ¿me enseñaras?

–No te imaginas todo lo que vas a aprender.

Padre cogió una rama de la pequeña hoguera y se dirigió al refugio en la entrada prendió fuego a un recipiente que contenía una mecha con aceite y accedimos al interior ascendiendo por una rampa de escalones de barro compactado. El interior era a un espacio escavado en la tierra de quince metros cuadrados el espacio se repartía en cuatro secciones al fondo se encontraba un espacio dedicado como dormitorio, almacén de ropa y equipo de invierno un tabique separaba la segunda sección del hogar donde Padre encendía el fuego para cocinar y calentar la estancia. La otra mitad estaba destinada a espacio de trabajo menos un cuarto espacio más reducido que ocupaba el lado derecho del refugio destinado a almacenamiento de leña, herramientas, alimentos y bolsas de hierbas. Me sorprendió que la mayoría de hierbas que vi me fuesen desconocidas. Conocer la morfología de las plantas era  tan elemental y crucial como distinguir entre lo que era agua potable y agua estancada. Estar frente a un montón de hierbas desconocidas era un ejemplo proporcional de todo lo que desconocía. Cualquier adulto sabía como tratar dolencias simples. El escozor de ojos mediante la aplicación de compresas de cariofilada y melimoto. El dolor en dedos y articulaciones con raíz de alcaparra, aristoloquia, saponaria y hojas de ortiga mayor. El ahogo, la tos dolorosa, la diarrea, los dolores, problemas de piel, calenturas, parásitos, picaduras, quemaduras etc… Cada afección tenía una o muchas hierbas que servían de remedio. Flores frutos, raíces tallos, eran utilizadas como infusiones mezclas tinturas tisanas, ungüentos, vahos y zumos. Cualquiera que se alejase del poblado podía optar por prescindir de llevar un recipiente con agua  o su lanza, pero nadie emprendía camino sin su bolsa de hierbas.

(ROJO 23 ) AUTOSUFICIENCIA

Padre decidió que pasaríamos la noche en el refugio. cenamos unas tortas tostadas de harina de cereales. Después junto al fuego me inicio en  el proceso para torcer fibras de manera que se mantengan unidas. Padre hábilmente retorcía cada grupo individual de fibras en una sola dirección mientras giraba varios grupos de fibras juntos a la inversa.

–Debes conseguir que tu cuerda sea uniforme de lo contrario no será útil.

–Lo intento pero no consigo que las fibras queden unidas.

–Los dos giros opuestos trabajan uno contra el otro evitando que se desarmen. Solo así se consigue una cuerda más fuerte que las fibras individuales.

–Lo entiendo pero mis manos no me obedecen.

–Habla con ellas no les exijas que hagan al instante lo que nunca han hecho. Como tu, desean aprender dales ordenes que puedan entender.  Si lo haces bien ellas aceptaran tu voluntad, acabaran haciendo el trabajo solas y podrás empezar a pensar en como  mejorarlas.

(ROJO 24) El Arallan

Al amanecer Padre volvió a tocar su arallan.

–Procedo de un pueblo donde las personas conviven con dioses de carne y hueso. Desde niño fui instruido en todos los conocimientos de mi pueblo.  Cuando mi mente se abrió y pase a ser un hombre  decidí que quería conocer, que existía fuera de las fronteras. Un año después partí  en busca de nuevos conocimientos con la promesa de volver años más tarde a compartir todo lo aprendido.

–No lo entiendo. Exiliarte de tu hogar sabiendo que te convertirías en forastero, que allá donde fueras serias menospreciado por  no contar con el apoyo de tu pueblo. ¿Acaso no te sentías aceptado por tu clan?

–No fui el único.  Muchos niños al convertirse en adultos  parten en todas direcciones con el mismo propósito y la mayoría vuelven al cabo de unos meses otros tardan años pero todos aspiran a volver al pueblo de la colina con algo importante que aportar a su pueblo nativo.

–Tocar el arallan es el método en que nos identificamos los exploradores de del pueblo de la colina. “El canto del cuco” es el mensaje básico sirve para indicar ¡Que estas! Y que con tu llamada ofreces ayuda al que la necesite.

–¿Y si el que escucha tu llamada no es un iniciado? Sabrá donde estas y vendrá a robarte y a matarte.

–El valor de un hombre no está en lo que tiene sino en lo que sabe. Cualquier posesión que lleves contigo te será robada y tú serás sacrificado como ofrenda a algún dios.  Demuestra a un extraño tu valor real, lo que puedes hacer por él, ofrécele una solución a su problema y no solo no atentara contra tu vida sino que la defenderá. Cuando estés ante un desconocido  mantén una distancia como muestra de  respeto  pero que a la vez que te permita salir huyendo. Anúnciale   que le deseas la paz, así sabrá que tu intención no es perjudicarle. Preséntate, dile quien eres, de donde vienes, y a donde vas.  Si él te corresponde de la misma manera acércate y ofrécele un presente.

–¿Que puedo ofrecer yo a un desconocido que sea de su agrado?

–Se trata de ofrecer lo que tienes en ese momento compartir parte de tu alimento se considera suficiente ganar su confianza y alejar sus recelos. Solo venciendo al miedo honramos a  nuestra familia y a nuestro clan. La cooperación es lo que hace fuerte al hombre. Un hombre solo no se diferencia de cualquier otro animal. Solamente en compañía de otros hombres, atraerás a los espíritus que te dan su guía y bendición.

(ROJO 25) HERMETICO

Ese día no volví al poblado del lago. Ni al siguiente Padre si que volvió varias veces y trajo a la cabaña todas mis cosas.

–A partir de hoy viviremos aquí. He de enseñarte cosas que no pueden ser sabidas por los demás.

–¿A que te refieres?

–Para coger un fruto de un árbol solo necesitas alargar la mano. Cuando el fruto esta muy alto necesitas trepar o utilizar una vara para hacerlo caer. Si el árbol y su fruto esta al otro lado del rio deberás aprender a hacer una balsa-. Padre cogió unas moras de una zarza.

–Cuando para tener lo que necesitas te basta con alargar la mano y cogerlo no necesitas tener una vara ni saber hacer balsas.

–Acaso ¿No debería compartir con nadie mis ideas y todo aquello que conozco?

–Solo cuando tu decidas que revelar tu conocimiento no hará mas mal que bien.

–¿Cómo; compartir el conocimiento puede ser malo?

–Supón que en tu lado del rio hay un árbol que todos los años da una estupenda fruta pero ya te la has comido toda. Sin embargo el árbol que esta en la otra orilla del rio aún tiene tres frutos. Si te enseño a hacer una balsa con el único árbol que hay en tu lado del rio ¿que fruta comerás al otro año, si resulta que los frutos del árbol de la otra orilla son amargos?

moras-silvestresNunca hay un solo árbol

–Tampoco nunca hay una sola persona que le apetezca comer fruta.

–¿Entonces?

–Si no revelo mi secreto todos comeremos moras hasta que el árbol vuelva a dar sus frutos.

–¿…?

-Tengo un regalo para ti. Hace tres días que le di a Aslant la curtidora pieles suficientes para que te hiciese un equipo de montaña. Esta mañana  he ido a verla y me ha entregado algunas de las prendas que ya ha terminado-. padre consiguió sorprenderme Si bien con ocho años ya empezabas a tener responsabilidades como adulto ni a mi ni a ninguno de mis amigos ni se nos ocurriría soñar con tener un equipo de montaña a tan corta edad.

–Espero que te gusten-. dijo padre al entregarme unas botas con suela de piel de oso y mocasines de piel de cabra. Solo padre y  Mardus el explorador del clan del águila tenían unas botas que se pudiesen comparar a las mías pues tanto podían ser usadas en verano como en invierno  gracias a que  la caña podía subir o bajar quitarse o añadirle diferentes tipos de polainas.

–¿Porque? Pregunte a padre

–Porque allí donde debemos ir, las vas a necesitar.

(ROJO 26) DE CIGARRAS Y HORMIGAS)

Desde que me traslade al refugio de Padre nuestra relación empezó a ser cordial.

Una parte del quehacer diario consistía  en acudir a un bosque de pinos en el que padre recolectaba resina con la que una vez mezclada con cera de abeja y carbón obtenía un material con el que confeccionar todo tipo de elaboradas herramientas.
El primer día que visite el pinar antes de partir Padre me entrego una bolsa vacía y me izo responsable de su transporte. Cualquier material vegetal  o mineral que llamaba su atención debía recogerlo e introducirlo en la bolsa. Lo que más me molesto fue que  después de acarrear la carga durante horas  al llegar al hogar la bolsa estaba vacía pues Padre decidió  abandonar los objetos recolectados en el tronco hueco de un árbol.

Al día siguiente el comportamiento de Padre fue el mismo solo que esta vez  todo acabo en el interior de una pequeña cueva.

Llegado el tercer día Padre volvió a entregarme la bolsa  Junto a una sonrisa de oreja a oreja que dejaba muy claro, que el sinsentido de su comportamiento le parecía muy divertido.

-¿Porque no me explicas ya,  porque me haces recoger  todos los días piedras hojas secas, palos, ramas o yerbas y luego  los abandonamos sin haberlos utilizado para nada?

-Es importante que tus piernas se hagan fuertes y llevar un poco de peso no te hará ningún daño.

-Puede, pero mis piernas se hacen cada día más fuertes sin tener que cargar con pesos-. Le dije dándole a entender que sin duda el motivo  de hacerme acarrear con esos objetos seria otro.

-¿Sabrías encontrar sin mi ayuda el árbol donde estaba el panal de abejas del que recogimos la miel que hemos comido esta mañana?

-No. Creo que no sabría…  Había muchos árboles iguales.

-¿Recuerdas los objetos que dejamos en el hueco del árbol?

– Claro que sí, unas piñas, dos estupendas piedras “según dijiste” para tallar cuchillos y dos hongos yesqueros.

-¿Sabrías encontrar el árbol?

-Por supuesto…  Ahora recuerdo que el panal de abejas  estaba en un árbol muerto no muy lejos del árbol hueco donde dejaste todos los objetos.

-Deberías meditar el porque recuerdas perfectamente donde abandonamos tu carga y por que no eras capaz de recordar  donde poder encontrar algo tan delicioso como esa miel.

-Puede que sea por que confió en que tu ya sabes donde encontrarla y que no considere importante memorizarlo.

-Muy bien; demuéstrame que sabes llegar a ese árbol hueco. Hoy tú vas delante y yo llevare la bolsa.

La confianza en mi mismo no fue suficiente después de equivocarme varias veces al elegir el camino correcto llegamos al árbol hueco poco después del medio día. Padre no parecía molesto, aunque su sonrisa se había diluido por completo.

-Hoy hemos perdido el día buscando un árbol simplemente porque hace dos días te limitaste a cumplir aquello que se te había encomendado y menospreciaste la importancia de mi trabajo que entre otras cosas consistía en que los dos llegásemos a este bosque para poder abastecernos con sus recursos.
Teníamos que llegar con el frescor del rocío a recoger cera del panal, aprovechando que el frió adormece a las abejas ahora con este calor las abejas están en plena actividad y si las molestamos puedes estar seguro que nos van a atacar.
Espero que  entiendas  que con ser responsable de tus acciones y limitarte a seguir a quien toma las decisiones no es suficiente. En cualquier momento podrías pasar a ser tú de quien tubiese que asumir la responsabilidad de tomar decisiones correctas de las que puede depender la vida de otros.

-Lo siento estaba convencido de que recordaría el camino.
Entiendo que pensar que basta con querer recordar una cosa, para que esta nunca se olvide, no es suficiente.

-A pesar de las dificultades has acabado encontrando el rastro que dejamos hace dos días.
Eso he de reconocerlo.
No resulta difícil seguir el rastro fresco de un animal o una persona. Otra cosa es cuando ya ha pasado cierto tiempo. El viento la lluvia y la nieve provocan que en unos días, incluso en unas pocas horas, los rastros acaben desapareciendo.
Las señales son mucho más que un recordatorio. Una estaca clavada en la bifurcación de un camino,  la rama de un árbol dispuesta de manera inusual o un montón de piedras apiladas,  indican una dirección a seguir  la existencia de un refugio un lugar donde encontrar agua potable o algún tipo de recurso que puedes necesitar en tu  travesía.
Esas señales y los objetos que las acompañan son una garantía de supervivencia para caminantes y exploradores. la diferencia entre morir congelados por no poder encender un fuego a tiempo o no tener nada que beber.
La obligación de todo caminante es abastecer los refugios, señalizar las fuentes de agua, los buenos caminos y los que según la época del año conducen a una muerte segura.

(ROJO 27) La Ruta.

photographs-of-vanishing-tribes-before-they-pass-away-jimmy-nelson-45__8801El frió del invierno empezaba retroceder y padre dedicaba gran parte del día instruyéndome y comentando detalles sobre el mundo del que provenía.

–Mañana debo ir al poblado del clan del lago.

–Me gustaría acompañarte. hace un mes que me marche sin despedirme. Quiero volver a ver a mis amigos.

–Puedes venir. Saldremos temprano así que mejor que te duermas pronto esta noche.

Padre (Asus) junto a los diez ancianos de los clanes del bosque se habían reunido con una representación de tres hombres de los pueblos del sur.Padre me dijo que podía escuchar lo que hablaban en la reunión pero sin entrar en la cabaña por lo que no pude ver nada de lo que sucedía dentro.

Nuestros diez ancianos eran la historia del clan. Conocían que había mas allá de los bosques y las montañas conocían las mejores rutas todos habían sido cazadores y se habían ganado el respeto del clan. Me extraño que los tres hombres del sur fuesen los elegidos para tomar decisiones, eran  jóvenes, inexpertos. Parecía evidente que la suerte que pudiesen correr sus compañeros más débiles no resultaba prioritario  frente a sus propios intereses. Los hombres del sur despreciaban el valor que tenían las palabras de sus mayores era de suponer que el criterio de los nuestros tampoco fuese tenido en cuenta.

–Sabéis que el clan del lago no puede alimentar a todos los hombres que llegáis del sur. A pesar de ello os hemos invitado a ocupar tierras al este del lago y no las habéis aceptado.

–Os agradecemos vuestra invitación, pero no sabríamos como vivir en el bosque. Vosotros conocéis las montañas y los pasos por donde se pueden atravesar. Nuestra intención es seguir avanzando hacia al norte. Os pedimos que nos ayudéis a encontrar un camino.

–Los hombres de más allá de las montañas no suelen ser amables con los extranjeros el frió es intenso y la comida no es abundante como en vuestras tierras.

–Sabemos defendernos. Al otro lado de las montañas hay grandes espacios para acampar, respetaremos sus territorios. No les atacaremos si ellos no lo hacen primero.Vuestro clan a sabido mostrarnos respeto y ninguno de vosotros a sufrido ningún daño.

La prepotencia de los hombres del sur enrareció el ambiente. Los ancianos del clan del bosque se mostraban claramente irritados. El simple hecho de considerar el uso de la fuerza como una opción para ocupar unas tierras sin permiso ni invitación era suficiente para dejar claro que el modo de pensar de los hombres del sur no coincidía con el de los clanes del bosque. El cambio de actitud fue interpretada rápidamente por los hombres del sur que se veían francamente superiores en todos los aspectos a los clanes del bosque pero sabían que menospreciarlos a ellos o a sus tierras no serviría para conseguir una ayuda que les era imprescindible si pretendían cruzar a las estepas. Las costumbres de los clanes del bosque les obligaban a ser hospitalarios con los visitantes pero eran conscientes que ninguno tenia interés en que los forasteros permaneciesen ni un solo día mas del necesario en sus territorios.

-Los hombres del bosque os ayudaremos. Aún así no es un camino fácil y muchos puede que no lleguéis

-Si no vamos al norte ¿Donde podemos ir? Todos los sureños se hacían esta pregunta aunque ninguno quería mostrar debilidad en su convicción al formularla. Sintieron alivio cuando él que se mostró como más débil de los tres sureños les permitió a los otros dos tantear la posibilidad de que hubiese otro camino.

–Podéis ir al este. Esas tierras son llanas, muy parecidas a las que conocéis. Nuestros hermanos os ayudarían hay buena caza y la tierra esta bendecida por Isik. Él os proporcionara comida en abundancia para vuestro pueblo-. Dijo Padre

–Las tierras del este también habrán sido inundadas, el único lugar que no podrá ser inundado está detrás de las montañas-. dijo el más arrogante de los sureños con la intención de establecer un nivel superior de liderazgo sobre sus compañeros.

A los hombres del bosque les traía sin cuidado la suerte que pudiese correr esa gente arrogante. Hacer entrar en razón o discutir con esas personas era algo a lo que las costumbres del clan no les obligaban. Con un gesto los ancianos le dejaron claro al más novel de los diez, que se desentendían y que sería él quien acabase la reunión. El anciano novel se levanto y toco en el hombro a Padre. El resto de ancianos también se levanto.

–Asus es uno de los mejores  exploradores del clan y tiene el don de hablar todas las lenguas. Debéis escuchar sus palabras.

Sin decir nada más, de uno en uno todos los ancianos salieron de la cabaña mientras Asus empezaba a hablar.

-Los caminos empiezan a ser transitables pero es imposible que un gran grupo pueda avanzar por las montañas sin vestuario de invierno y la mayoría de vosotros carecéis de el. También os será imposible conseguir caza suficiente. Avanzando en un gran grupo cualquier presa que os oiga huirá de inmediato y sabéis perfectamente que en las montañas no encontrareis frutos y plantas suficientes para alimentaros a todos.

Ninguno de los alimentos que podamos proporcionaros o que todavía conservéis os duraran más de una semana y necesitareis dos meses incluso tres para llegar a las estepas.

–¿Que es lo que nos propones? Pregunto uno de los tres sureños.

–Dentro de dos días subiré a la montaña “wapa” para encontrar una ruta segura por la que los hombres del sur podáis atravesar las montañas en vuestra búsqueda de tierras más propicias.

En 10 días regresare. Tendréis que estar preparados para partir. Cuando regrese os indicare que ruta es la más adecuada. Primero saldrá un grupo de exploradores y a continuación cada día partirán 10 hombres que seguirán a los exploradores. Su trabajo será facilitar el camino a los grupos que les sigan, despejado caminos, facilitando el cruce de los torrentes, añadiendo piedras o troncos y señalizando posibles refugios. Así los que lleguen al día siguiente aprovecharan las hogueras y recursos como leña, restos de caza, hierbas medicinales y vegetales que no puedan transportar. Con este método los que partan una semana después del primer grupo se encontraran un pasillo seguro con alimento y refugio al final de cada jornada. Esta es mi propuesta. Debéis organizaros. Decidir quien saldrá primero y que es lo que deberá llevar cada grupo corre de vuestra cuenta.

torrenteLos dos días siguientes la mayoría de los habitantes del clan del lago y los clanes de alrededor acabaron desprendiéndose de todos sus equipos de invierno a cambio de un sinfín de utensilios, desde ropa de manufactura más elaborada que la que estaban acostumbrados a usar, hasta cestos, agujas, semillas y también información tecnológica valiosa.

La corriente, que ya estaba crecida debido al deshielo de principios de primavera, había aumentado hasta más diez veces  su caudal,  el placido salto de agua que vertía sus aguas al lago, ahora era una catarata que rugía y creaba una amplia cortina de agua blanca.