Madrid. Sábado 14 de abril.

La verdad sufre si es sometida a un análisis excesivo.

Dos hombres estaban junto a la barra, de la cafetería del recién acondicionado, CNI (centro nacional de inteligencia).

C N I  SNAK—Le felicito… Le enviamos para que nos informara de lo que había ocurrido en ese pueblo. Le proporcionamos las autorizaciones para que se introdujera en el grupo que tenia que trasladar los archivos. Y su informe no revela nada que no supiéramos. Se suponía que era el mejor interpretando información.

—Señor, estuve controlado intensivamente en todo momento. Todos los documentos estaban dentro de carpetas y no hacían reseña de fechas o departamentos. Las referencias con los que estaban organizados los archivos eran alfanuméricas; similares a las que se utilizan para clasificar libros en las bibliotecas pero no conseguí relacionar las referencias con ningún código que me permitiera intuir la información que contenían.

—Hemos perdido la única oportunidad que teníamos de averiguar quienes eran esas personas y que hacían en esa fábrica. En su informe señor Ángel, no hemos encontrado nada que nos sea ni remotamente útil. Si está usted aquí es para que aporte algún detalle que no conste en su informe.

—Le diré lo que no consta en mi informe. ¿Cómo es posible, que agencias de países extranjeros, entren en nuestro territorio, efectúen actos de dudosa legalidad y salgan alegremente sin dar explicaciones de sus actividades? ¿Por que les proporcionamos todos nuestros recursos sin límite? Limpiamos toda su mierda y tenemos que escarbar en ella a escondidas para saber a que han venido.

—Eso es algo que está por encima de sus competencias y haría bien en no excederlas.

—Usted ya sabe que el trabajo que he realizado también excedía mis competencias. No soy un agente de operaciones mi labor se desarrolla en un despacho, espero que no confié en que colabore con usted en otra operación parecida.

—Olvide su pose de orgullo herido los dos sabemos en que consiste su trabajo.

Señor Ángel Corpus. ¿Me quiere hacer creer que es usted un ingenuo?

— Señor si quiere discutir algún capítulo de mi informe hágalo.  Si no tiene nada más que decirme tengo trabajo pendiente.

A pesar de no obtener resultados el trabajo fue impecable y el superior de Ángel lo sabia, pero seguía el protocolo de reproches que el mismo había recibido de sus superiores.

—En unos días le harán una visita y quedara oficialmente relevado de este caso. Puede que yo no este de acuerdo con todas sus ideas pero si en la esencia. No interesa que se deje ver por la central alguien podría identificarle así que dudo que la asignemos alguna investigación durante un tiempo. Teniendo en cuenta que sus vacaciones empiezan el próximo mes va a tener mucho tiempo libre. Supongo que  si actúa con discreción nada le impedirá hacer averiguaciones, sobre el porque se está concentrando tanta actividad en el Maresme catalán. En caso de necesidad  sabrá como acceder a los fondos de nuestra sección.

—Estoy deseando salir a navegar.

—Le ruego que se abstenga de realizar cualquier acción directa. Consiga colaboradores externos, e infórmeme si ocurriese algo relevante. Cuídese señor Corpus y disfrute de sus “vacaciones”.

***

Sión. Lunes 16 de abril.

Los humanos somos para los dioses, como las moscas para los niños juguetones, nos matan para su recreo.

El sol ya estaba abatiéndose por detrás de una impresionante cadena de montañas nevadas.

Sentados en la terraza del hotel un hombre adulto y un anciano charlaban pausadamente mientras que un grupo de niños jugaban en un parque infantil cercano.

—¿Cómo es posible que nadie haya oído hablar de esa gente?

—Tenemos informes del grupo Golem en los que se habla de su existencia pero sus solicitudes de subvención para la investigación siempre han sido denegadas por no considerarse pertinentes. Los antiguos protectores siempre han considerado al grupo Golem como un familiar excéntrico al que es mejor dejarlo tranquilo pero controlado.

—Ahora estaríamos dispuestos a escuchar sus teorías.

—Los Golem viven al margen de nuestro mundo, viven incomunicados, enclaustrados dedicados a desarrollar sus sentidos más allá de los límites naturales, viven regidos por oscuros ritos de conocimientos místicos.

— ¿Obstaculizan nuestro trabajo?

—Ni la política, la economía, o la religión, son temas en los que estén interesados. Nunca hemos interferido en sus actividades y ellos a cambio no interfieren en las nuestras. Se financian exclusivamente de los trabajos que realizan para nosotros. No sabemos quiénes son sus componentes. Cuando necesitamos sus servicios contactamos con ellos, cuando acaban el trabajo les pagamos y desaparecen para dedicarse a sus asuntos.

—Bien dejemos de hablar de esos trastornados. ¿Que se sabe de esos Kaabolos?

—No destacan en nada son gente común no constaban como afiliados a ninguna gran asociación ni celebran ningún tipo de reunión publica entre ellos. Los documentos incautados contienen informes del día a día de la población y acontecimientos que ocurren fuera de ella pero que la afectan en mayor o menor medida.

—Pero, deben tener agendas, direcciones de las instalaciones de otros municipios o regiones, números de teléfono que se puedan asociar a personas concretas.

—Nada. Únicamente tenemos miles y miles de fichas de acontecimientos ordenados de manera arbitraria.

—Es absurdo.

—Eso pensó nuestro grupo de analistas. hasta que descubrieron que la información no podía ser analizada de manera secuencial, utilizaron un método estadístico de causa efecto. Los primeros documentos de una carpeta contenían información sin relación unos con otros, como una nota de un corte de luz en un barrio junto a otra que anunciaba mejoras en el tratamiento de la diabetes. A los acontecimientos se les asignaba un valor numérico con el que especulaban las probabilidades de que ocurriesen distintas reacciones que desembocasen en otros acontecimientos.  El informe final era la causa de múltiples sucesos que provocaban la contratación de un abogado en un bufete. la reforestación de un bosque o la reparación de un pinchazo en la carretera. Especulamos que el resultado final de cada acontecimiento no fuera casual sino que los acontecimientos eran  provocados o aprovechados para conseguir unos objetivos concretos.

El problema es que trabajar con los datos que disponemos es como intentar estudiar las perturbaciones que producen las mariposas en la atmósfera con el batir de sus alas, disponiendo de un centenar de ejemplares en un jardín.

—Déjate de ejemplos idiotas. Debemos neutralizar todas sus instalaciones.

—Será difícil después que descubriéramos su centro de información en España parece que su actividad se ha paralizado y no hemos podido localizar a ninguno más de sus componentes.

—Una organización que en la “sucursal” de un pueblo de costa produce documentos para llenar un almacén no puede parar sin más.

—No están paralizados simplemente han dejado de utilizar cualquier tipo de tecnología que controlemos—.

El anciano Exaltado dio un golpe en el suelo con su bastón.

—¿A que tecnología te refieres? ¿Criaremos halcones que cacen palomas mensajeras… batiremos el mar en busca de mensajes dentro de botellas?

El hombre más joven debía acabar de exponer la información de la que disponía  al anciano. Para calmar la situación intentaba medir sus palabras.

—Nos han estado vigilando durante siglos y nunca han interferido en nuestras decisiones. Han estado viviendo a nuestra sombra y nunca han merecido nuestra atención puede que  sospecháramos de su actividad clandestina pero siempre consideramos la posibilidad crear perturbaciones de consideración como un hecho improbable. Es evidente que disponen de recursos… que les han permitido desarrollar una estructura social cerrada al margen de nuestra cultura.

—No podemos permitir que nuestros proyectos más inmediatos puedan ser obstaculizados, por que de repente, decidan despertar de su letargo. Las ideas otorgan un poder no menos contundente que los recursos y los ejércitos.

—Nuestros protectores hace años que han muerto es nuestra responsabilidad. Avalar la estabilidad del futuro, conlleva tomar decisiones no nos arriesgaremos a sufrir  un conflicto inesperado.

—Ese grupo es un poder potencial en la sombra. Aunque no gobierne ningún país en algún momento ha podido impedir que otros lo hagan.

Ossaba—Esa gente puede aportar tecnologías desconocidas a nuestra sociedad. ¿Te imaginas el problema que tendrán nuestros administradores si se modifican los patrones establecidos?

—Se hundirían los mercados.

—Exacto y moriría gente.

—Siempre muere gente.

—Por eso estamos aquí.

—Al final siempre nos toca a nosotros decidir quien debe morir.

***

Barcelona. Martes 17 de abril.

El peor momento del ateo es aquel en que se siente agradecido y no sabe a quién dar gracias.

Pilar estaba en la calle frente a la puerta de su casa oprimió el timbre del portero electrónico y un breve zumbido eléctrico indicó que la puerta estaba abierta. Aún no había entrado cuando una mujer vestida al estilo musulmán la abordo.

—Señora esto es para usted.

La mujer sin detenerse le entrego la carta. Pilar, no coordino el movimiento de su mano, la carta cayo al suelo y se agachó a recogerla. Cuando se levantó, la mujer cubierta completamente por una pieza de tela de color crema cruzaba la acera y desaparecía.

Desconcertada por el comportamiento de la mujer entro en la escalera mientras abría la carta.

 

Estimada señora Fontanet:

 Le hago llegar una información que le parecerá a primera vista curiosa y exótica pero debe saber que este es un documento que le ayudara a entender alguno de los muchos cambios que su vida va a experimentar, en su futuro inmediato.

 

De la Kaaba y la piedra negra

 

kaabaLo primero que hay que dejar claro es que; ninguna de las dos cosas se adoran en el Islam. Los musulmanes única y exclusivamente adoramos a Al-lâh. La Kaaba es el lugar de adoración que fue construido hace casi 4.000 años por Abraham y su hijo Ismael, la Paz y las Bendiciones sean con ellos, por orden de Al-lâh.

Esta construcción fue hecha de piedra, dónde fue el lugar original de un santuario establecido por Adán, la Paz y las Bendiciones sean con el. Al-lâh le ordenó a Abraham, la Paz y las Bendiciones sean con el, que convocase a toda la humanidad para visitar la Kaaba.

 Por eso, cuando los peregrinos visitan la Kaaba, dicen:

 “Ehme aquí, Oh Señor”.

 Abraham construye la Kaaba para ubicar geográficamente el corazón del hombre, para darle cuerpo al corazón humano. Las vueltas a la Kaaba son las vueltas que das a tu corazón como sede de la intuición del Uno. Lo que hay en la Kaaba es la insinuación de la Majestad, la percepción de un vacío que nos colma.

La Piedra Negra de la Kaaba indica el punto de partida para la vuelta ritual alrededor de la Kaaba, la Casa de Al-lâh; y por su color se distingue del edificio. Esta piedra no se adora, ni se prosterna tampoco en su dirección: la posternación tiene valor en dirección a cualquier punto del edificio. El peregrino pone su mano si quiere (es opcional), sobre está piedra para prestar juramento de fidelidad y obediencia a Al-lâh. Está situada sobre una hornacina de plata que, en la esquina oriental la protege. La piedra en sí, como dijo el Profeta, la Paz y las Bendiciones sean con el, “ni perjudica ni beneficia”. Le fue traída a Abraham, la Paz sea con el, por un ángel, desde la colina de Abu Qubays, dónde estaba conservada desde que llegó a la tierra procedente de los confines del Universo. El hadiz de Tirmidi, dice: 

“descendió a la tierra más blanca que la leche, pero los pecados de los hijos de Adán la volvieron negra.”

 Abraham y su hijo Ismael, la Paz sea con ellos, colocaron la piedra en la esquina oriental cuando terminaron de construir la Kaaba, por mandato de Al-lâh. La Kaaba además, fue un lugar en el que se practicó la idolatría posteriormente a Abraham. La gente se desvió del camino que indicó Al-lâh al profeta Abraham y llenó la Kaaba con multitud de ídolos y deidades, de todas las formas imaginables. Hasta que llegó el Islam que barrió a todos los dioses, para instaurar el Tawhid, la Unicidad que siempre nos recordaron todos los profetas y enviados de Al-lâh. Actualmente la Kaaba se encuentra cubierta por la kesua o manto de la Kaaba, suspendida en el techo y sujeta con cordones a los anillos de bronce fijados en la base, es una funda de seda negra cuyas inscripciones doradas reproducen versículos y al-hadices referentes a la Unicidad de Al-lâh. El manto se renueva todos los años. Así, pues, la Kaaba no es más que una figura cúbica vacía. Dentro NO HAY NADA.

Porque los musulmanes solo nos rendimos a Al-lâh. El Islam surge cuando se han derribado los ídolos. Se es musulmán precisamente cuando no se tiene ninguna religión. El musulmán busca a su Señor verdadero desde la espontaneidad. Se intuye a Al-lâh cuando han sido barridos todos los velos que enturbian la razón del ser humano, cuando se ha renunciado completamente a todo deseo de poder, de imponer nuestras fantasías a una realidad que no depende de nosotros para desplegarse.

 Respetuosamente:

 Aläl imayall imón

 

 

Pilar no entendía porque habían entregado la carta ni con que objeto. Pensó fugazmente en la piedra de reflejos metálicos.

Abrió inconscientemente su bolso y confirmo que seguía cerca de ella  también la había recibido en extrañas circunstancias pero no creo ninguna asociación. Sin embargo, la lectura de la epístola aunque amena parecía tener conceptos que escapaban de una lectura apresurada así que la guardo para releerla más tarde.

 ***

Barcelona. Miércoles 18 de abril.

Las personas son como la luna, siempre tienen un lado oculto que no enseñan a nadie.

El día se presentaba pesado, hacia varios días que el sol no brillaba y este parecía que iba a ser el peor. Ángel Corpus revisaba la última información que había obtenido. El documento que tenia en sus manos confirmó que como el suponía, la versión oficial que se había ofrecido a la población sobre los acontecimientos ocurridos en Calella de la costa, solo pretendía ocultar la verdad. Sin embargo, el documento aunque respondía a algunas preguntas, le creó mayores incógnitas.

Obtenía información principalmente del Centro Nacional de Inteligencia Español (CNI) en el que trabajaba desde que se licenció como ingeniero informático El intercambio de datos entre agencias y particulares era la base de su trabajo, compraba y vendía información. Los favores y nuevos contactos eran la moneda de cambio. Los documentos secretos siempre acababan por ser desclasificados.

Desde que alguien no autorizado accedía al documento, hasta que la información se hacía de dominio público, siempre existía un lapso de tiempo que permitía maniobrar mientras la información tuviese algún valor. Solo era cuestión de tiempo. Ser de los primeros en obtenerla saber quien la tenia y quien la quería, era en lo que consistía su trabajo. Creaba conexiones entre los datos que obtenía diariamente y especulaba con los acontecimientos diarios.

En otras palabras buscaba un suceso que llamara su atención y tiraba de la cuerda habitualmente un dato llevaba a otro.

Su posición en la agencia le permitía disponer de presupuestos y el acceso a documentos reservados, siempre que sus métodos aportaran  resultados. El teléfono y la red eran sus principales herramientas de trabajo el día pasaba entre las llamadas que recibía y las que enviaba. Desde el incidente de la fábrica en Calella controlaba por medio de colaboradores independientes las actividades de Pilar y Pípi. Su principal fuente de información provenía de una diminuta tarjeta de memoria USB que encontró dentro de una lata de refresco.

Tenía un problema: En su momento no entrego el hallazgo a sus superiores. Tendría serios problemas si se descubría que tenía esa información. Pero era una manera de ahorrarse trabajo. Si hubiese entregado ese chip de memoria USB sus jefes lo abrían entregado sumisamente, a no se sabe quien; y después le pedirían que hiciera lo imposible para acceder a ellos de forma clandestina utilizando todos recursos y contactos para acceder a los datos que el mismo había suministrado. Ángel estaba convencido que la memoria era una copia de archivos seleccionados que alguien pretendía sacar anónimamente. Cuando se produjo el asalto. Contenía informes encriptados o protegidos con claves, en su mayoría. Si conseguía acceder a toda la información tendría los datos clave en pocos días mientras que la agencia que se hizo cargo de todos los documentos de la fabrica estarían un año como mínimo para dar sentido a todo el material requisado. A pesar de la potente tecnología de la que disponía el proceso para conseguir que los textos fueran coherentes era lento y tedioso. Los últimos archivos que se habían añadido al disco delataban que se habían introducido apresuradamente; ya que: aunque estaban protegidos por un código, no estaban encriptados como el resto de los archivos Uno de los documentos que había conseguido abrir hablaba de Pilar Fontanet y Pilar Carreño entre otras personas con las que iban a ponerse en contacto. En el documento figuraban los nombres y direcciones de cientos de personas y una breve ficha personal de cada uno pero las dos mujeres destacaban del resto de fichas porque en su ficha figuraban como las elegidas. ¿Elegidas por que o… para que? Eso fue la base para empezar a investigar con lo que de momento era la única pista física que podía seguir. Mientras pensaba la manera de ponerse en contacto con las Pilis los días pasaban y no ocurría nada fuera de lo común.

—Cualquier día es bueno para hacer nuevos amigos y el método directo puede ser tan efectivo como otros más sofisticados—. Exclamo Ángel.

Fue al levantarse de la mesa de su ordenador cuando descubrió que alguien había pasado un sobre por debajo de la puerta de su apartamento. Tras inspeccionar la apariencia externa y confirmar que el sobre ni siquiera había sido cerrado extrajo la breve nota que contenía.

hajj

Dentro del sobre encontró una etiqueta roja plastificada con la palabra “Haj” impresa. Sin duda le habían descubierto su experiencia urbana como “agente secreto” no había sido tan impecable como creyó en un principio. En cambio, a la hora de relacionar e interpretar información no tenía nada que demostrar ya que pocos eran los compañeros de trabajo que se le podían equiparar. El sentido de la nota no mostraba hostilidad más bien una petición de ayuda y discreción.  “Es más fácil guardar el agua en un saco que mantener un secreto” se dijo a si mismo. Sus investigaciones no podían depender de las intenciones de colaboración de una sola persona desconocida, que administraría la información en su propio beneficio. Necesitaba otra fuente de que le proporcionara elementos que en apariencia los situara en igualdad de condiciones para crear una relación equitativa en el intercambio de datos.

Era hora de pasar a la acción.

***

Barcelona. Jueves 19 de abril.

No decidas hasta haber oído a ambos.

Sergi estaba como cada día en su despacho, era coordinador de servicios en una agencia de transportes. El día estaba flojo de trabajo así que en esos momentos su tiempo estaba dedicado a leer la página Web de una tienda equipamiento de artículos militares y aventura.

Un breve zumbido en su auricular le indico que tenia una llamada. Sin apartar la vista de la pantalla y de forma rutinaria pulso un botón que abrió la línea.

talkin men—Buenos días le atiende Sergi.

Una voz de hombre empezó a hablar sin identificarse.

—Sé que estáis involucrados con lo que pasó en la fábrica. Os están buscando por algún motivo que desconozco. Si os encuentran no se conformaran solo con hablar con vosotros.

Sergi tardo en reaccionar, lo primero que pensó es que era una reclamación de algún paquete perdido, decidió escuchar el sorprendente monologo que salía del auricular.

—Estoy dispuesto a hacerme cargo de vuestra seguridad, a cambio debéis proporcionarme toda la información de la que dispongáis.

El tono de voz era templado y en la modulación de las frases no se adivinaba ningún tipo de cachondeo; no parecía que fuera una broma de alguno de sus amigos; como Francisco. Para hacerse notar intervenía a menudo en las conversaciones, casi siempre para soltar alguna gracia, cualquiera que fuese el tema de conversación. Volvía interrogativas todas sus afirmaciones, y sarcásticas sus interrogaciones. En apariencia podía parecer serio, sin embargo, era capaz de montar un espectáculo sin tener miedo al ridículo, para divertirse con sus amigos.

Estas situaciones eran en las Sergi temía verse implicado ya que a menudo le cogían desprevenido. Pensó si Cesar tendría algo que ver; en ese mismo momento entraba en la oficina.

Sergi levantó la vista: las botas la parca los pantalones y el casco en la cabeza; todo el de negro riguroso era como un muñeco de acción con todos sus accesorios. De un bolsillo interior saco un libro enorme y se lo mostró orgulloso a Sergi mientras se acercaba. Era la última entrega de “Dune” que había salido a la venta pocas horas antes.

El auricular seguía su discurso sin pausa.

—Estos días, Calella parece un congreso de centrales de inteligencia y mi relación con algunas de ellas no es la ideal. Dentro de tres o cuatro días volveré a llamar. Pensar lo que vais a hacer. Vuestra vida está en peligro y deberíais estar de mi parte.

Sergi encontró el espacio de tiempo que necesitaba para indicar al desconocido que se había equivocado de persona, pero fue demasiado tarde. El tono constante que ahora escuchaba en el auricular le hizo comprender que el monólogo había acabado.

Mientras se quitaba el auricular, Cesar llego a la mesa dejando caer el libro pesadamente.

—Primera edición. Mola, ¿he…?

***

Barcelona. Viernes 20 de abril.

Para apuntar al cielo hay que estar sólidamente plantados en la tierra.

AVEEl ave Barcelona Madrid partía puntual de la estación de Sants. Isaac Sinlay ocupaba su plaza de ventanilla. Aunque no prestaba demasiada atención al exterior; como uno más de los pasajeros, invertía el tiempo trabajando  con su ordenador.

Escribía una  carta privada a un político que desde hacia unos meses pretendía mantener unpulso o recuperar notoriedad a costa de arremeter contra el

Estimado Sr: En la sección de opinión de la edición de abril de la revista “Chesterton”. Usted se erige como portavoz de sus antiguos compañeros los señores diputados, para criticar  mi artículo “La imbecibilidad pasiva”

Me acusa de enemigo de la democracia y a nivel moral me sataniza.

Lamento que lo único que usted ha sacado en claro de mi exposición sea que yo no considere la democracia como un método valido para conseguir un funcionamiento correcto del estado.

Estoy de acuerdo con usted cuando sentencia que: Cualquier estrategia que no tenga en cuenta la esencia humana, como lo es su condición de hijo de Dios, lo vuelve un objeto que se vende, se manipula o se compra para una campaña ilegitima.

Apoyo la esencia, y me parece irrelevante quien pueda ser el padre.

Permítame le reexponga en síntesis lo que probablemente usted no pudo discernir en mi escrito inicial.

Dice la Sagrada Escritura que el “número de los estupidos es infinito” (“stultorum infinitus est numerus” Eclesiastés, 1, 15). Me pregunto cómo se las arreglan los admiradores de la democracia para defender esa forma de gobierno sabiendo que son millones los necios que votan. (Puedo ayudarlos diciendo que la proporción de idiotas que hay en las “clases dirigentes”, noblezas, aristocracias, casas reales, etc. es mayor que en el pueblo simple, de manera que no hay forma de gobierno que se salve de la sentencia).

 Ahora, disculpe usted la impertinencia de mi terquedad insistente con el cambio de régimen que promuevo, llamado “Aristocracia piramidal”.

 Es aristocrático, porque elige a los más idóneos en el cargo, y es piramidal porque se construye desde la base hacia la punta, y no al revés.

Lo único que antepone para su edificación es el mecanismo de selección, basado en fórmulas matemáticas con criterios de selección predeterminados y un índice de excelencia a establecer. Dicho esquema selectivo se aplica en toda la estructura piramidal, desde la base hasta el vértice, cuestión de ser sólidamente edificada. Así se disminuye la proporción de idiotas en cada segmento de su conformación, hasta el más mínimo resquicio.

Se elimina la elección por: amiguismos, parentescos, compra de votos, mafias, presiones, etc., etc., que son tan comunes en todos los otros regímenes de gobierno, como la democracia.

 Así como “son muchos los llamados y pocos los escogidos”, la pirámide es una misteriosa imagen cuya construcción nunca ha sido clarificada debidamente.

A mi modo de ver, podría interpretarlo como un mensaje bíblico.

 Pero nada de todo esto que propongo, lo concibo como posible, sin un traumático final a la actual decadencia en la que viven aferrados parásitos como usted,  alzando consignas aterrorizadas ante la visión de su propio ocaso.

 Cordiales saludos. Isaac Sinlay.

 

***

Madrid. Sábado 21 de abril.

Las leyes demasiado benévolas, rara vez son obedecidas. Las leyes demasiado severas, rara vez son ejecutadas.

Un chalé con jardín en el centro de la ciudad de Madrid era el punto dónde iba a tener encuentro la reunión. Estaba ubicado en las inmediaciones de la calle Reina Victoria. La casa construida en mil novecientos treinta, era una antigua residencia de monjas que tras una intervención a fondo se había hecho habitable. Isaac bajó del coche y despidió al chofer. La verja estaba abierta así que pasó dirigiéndose a la entrada de la casa. Llamó al timbre y tras una breve espera un hombre de mediana edad vestido con traje y corbata abrió la puerta.

 —Bienvenido señor Sinlay le esperan en el porche, por favor, acompáñeme−. Los dos hombres atravesaron un salón para acceder al porche.

 —Señores, el señor Sinlay ha llegado.

 —Gracias Monroe, comunique a seguridad que activen el protocolo de vigilancia y retírese−. Isabel López, que era la anfitriona se levantó de la butaca para atender a su invitado.

 —Isaac me alegro de verte−. Isabel tenía veintisiete años y la apariencia típica de la gente guapa, que solo se conseguía seleccionando generación tras generación, amistades y genes.

 —Estos son Diego y Thomas−. Diego que era el mayor de los cuatro aparentaba unos cincuenta años, tenía el pelo blanco y engominado hacia atrás. Diego dirigió sus pequeños ojos enmarcados por unas gafas ligeras, en dirección a los de Isaac en señal de reconocimiento, con una expresión serena, que transmitía una gran inteligencia. Thomas era moreno, sus entradas hacía años que habían despejado su frente. Rondaría los cuarenta. Su mirada era profunda e inquisitiva. Una fina perilla aumentaba la sensación de que podía saber todo de una persona con solo mirarla. Isabel orientó a Isaac en la conversación que estaban teniendo.

 —Isaac, supongo que estás informado que se está perdiendo el control de grandes zonas del continente africano y de Asia. Mi opinión es que imponer una democracia camuflada de buenas intenciones traerá problemas aun mayores de los que a día de hoy pretenden solucionar. Thomas opina que no es posible confiar en el pueblo para que democráticamente elija a un representante común.

Isaac se limitó a escuchar sin intervenir por el momento en el debate, mientras se sentaba junto a Diego que por su gesto se disponía a replicar a Isabel. insurgenCIA

 —Cómo los hechos han demostrado en Iraq, si bien es posible derribar un régimen pistola en mano, es imposible establecer una democracia con el mismo método.  La población se muestra perezosa, ignorante y está sujeta a la manipulación de sus dirigentes. Estos por su parte rechazan los planes de industrialización que les presentamos, se niegan a recibir créditos para su desarrollo. De hecho, la economía que practican es tan hermética que no nos permite adecuarla al bien común.

Diego era capaz de manejar grandes cantidades de información que una vez obtenida difícilmente olvidaba. Rara vez consultaba un documento dos veces.

Diego siguió hablando.

  —Los insurgentes casi siempre inferiores en número, escasamente armados y diseminados en un territorio determinado, intentan infundir un clima de completa inseguridad. Lo que obliga a sus adversarios a hacer dos cosas: en primer lugar esparcir sus fuerzas ofreciendo así un blanco al enemigo y, en segundo lugar, emplear su aplastante fuerza de tiro con lo que inevitablemente daña y hiere a la población civil. En consecuencia, los revolucionarios se valen por así decirlo del poderío militar de sus adversarios para lograr que les odie la población civil.

Thomas era el hombre de acción. Viajaba, negociaba, urdía complicadas tramas internacionales para conseguir los objetivos de la organización. Tras apurar su copa intervino.

 —Tanta resistencia a la penetración de nuestro modelo de economía debe estar controlada por un poder en la sombra que está creando necesidades ajenas a los intereses de nuestra sociedad.

Sospechábamos desde hace años de la existencia de una comunidad que se autodenomina los Kaabolos. Su existencia era teórica porque nunca habíamos tenido contacto con ellos. Su trabajo señor Sinlay, nos permitió descubrir las instalaciones de “la fábrica”. Ahora sabemos que son reales. Son un problema prioritario a solucionar y éste se incrementa exponencialmente día a día, por lo que no podemos prorrogar acciones de defensa contra quien pone en peligro la estabilidad del planeta.

Isaac no se esforzaba en disimular que las palabras de Thomas  le hacían sentirse incómodo.

 —No me arrepiento del trabajo que realicé para localizar a ese grupo. ¿Pero ¿era necesario matarlos a todos?− Thomas miró directamente a los ojos de Isaac.

 —Sí, lo era. Con que hubiese escapado uno sólo, podía haber escondido información confidencial para ellos. Necesitábamos entrar en su organización, descubrir cómo trabajan, ver sus mesas de trabajo y sus archivos en un día cualquiera. Todo debía quedar intacto. Sin  embargo todo parece indicar que nos estaban esperando. ¿Entiende? Que esa gente conocía de antemano nuestros planes−. Diego mostró unos documentos a Isaac.

 —No podemos fiarnos de nadie. El caso que nos ocupa es demasiado importante. Conocemos la implicación de importantes personajes, muchas veces presuntos “amigos”, implicados en tramas terroristas. Al-Qaeda blanquea cientos de millones de dólares en Arabia Saudí a través de instituciones benéficas. Una información que  las agencias de inteligencia internacionales creen que nos ocultan. A través de investigar a esos personajes hemos podido hacer grandes descubrimientos.

IMG_7608Isabel se sirvió una copa mientras atraía la atención de Sinlay.

 —Como esperábamos la recesión económica mundial nos ha permitido pasar desapercibidos libres de miradas acusadoras. Habría sido imposible para nosotros desarrollar un plan para el mundo si hubiéramos estado sometidos a la luz de la opinión pública durante todos estos años. Pero, gracias a ello, ahora el mundo es más sofisticado y está más preparado para un Gobierno Mundial. La soberanía supranacional de una élite intelectual junto con los principales banqueros es preferible a las ansias de autodeterminación nacional de los siglos pasados.

Diego continúo hablando tras las palabras de Isabel.

 —En la actualidad, la nueva estrategia afirma que la hegemonía del mundo está menos amenazada por ejércitos que por tecnologías susceptibles de provocar catástrofes que pueden caer en manos de unos pocos grupos resentidos. En lugar de una rivalidad estratégica, el concepto difundido es: las grandes potencias del mundo se hallan actualmente en el mismo bando, unidas frente a los peligros comunes de la violencia y el caos terrorista. Los gobiernos occidentales por fin tienen su excusa para degradar las libertades de sus ciudadanos.

Isabel se levantó sabiendo   que atraería la atención de los tres hombres. Paseó su cuerpo mientras añadía sin dirigirse a nadie en particular.

 —¿Es mucho suponer que esos Kaabolos conozcan la repuesta de cómo está constituido el esqueleto de todo el terrorismo islámico mundial? Si nosotros tenemos el control de los recursos, ellos solo pueden tener dinero. ¿Cómo se financian? ¿Quién coordina desde la sombra sus organizaciones? Es nuestro deber averiguado, por el bien del orden global.

Thomas tomó la palabra.

 —Permitir que los capitales del paneta se concentren entre unos pocos elegidos acarrea sus consecuencias. Comieron de nuestra mano y ahora nos muerden. Cuando se volvieron descaradamente contra nosotros, les retiramos completamente la ayuda. Ahora la opinión pública tiene los ojos puestos en esos especuladores  y nuestra relación con ellos es prácticamente nula. Podemos esperar solo es cuestión de tiempo que queden estrangulados por la falta de recursos.

Isabel volvió a sentarse, se arregló la falda y cruzo las piernas manteniendo una pose mil veces estudiada para captar la atención.

 —Localizaremos a esas cabezas pensantes que se han hecho cargo de nuestros ensayos y los han puesto en nuestra contra. Isaac ¿cómo está la situación en Calella?

 —La actividad de los Kaabolos se ha neutralizado pero estoy seguro que sólo es cuestión de tiempo que consigan reorganizarse.

Isabel entregó una carpeta con documentos a Isaac.

 —Aquí tienes información básica e instrucciones. En breve iniciaremos una campaña de desinformación que promueva la creencia por parte del gobierno de la existencia de datos que indiquen el peligro de ataques terroristas en Cataluña.

Thomas se dirigió a Isaac.

−Isabel permanecerá en Madrid, será tu enlace. Diego te suministrara la información que sea necesaria. En el momento oportuno iniciaremos la propagación de un agente biológico experimental. El fin es exterminar la totalidad de los Kaabolos.

Diego mostró unos gráficos que representaban variables de efectividad por kilómetros cuadrados según los métodos de dispersión del agente biológico.

 —Los expertos recomiendan que el proyecto se inicie en algún punto de la red del suministro de agua, aunque no hay que descartar otros métodos de difusión.

Isaac dio su opinión aun sabiendo que lo que dijera no modificaría unos planes que él debía acatar.

 —El genocidio apenas ha tenido éxito a lo largo de la historia ya que las nuevas generaciones han sustituido a los muertos.

AGUAIsabel sonrió con ironía

 —En el caso de no poder exterminarlos a todos al menos se les puede arrebatar sus posesiones o tierras para ofrecérselas luego a los nuevos pobladores. Los “deshidratados” israelíes repiten estas mismas operaciones en cuestión con éxito. Poniendo sobre todo el énfasis en el empleo de una fuerza y superioridad militar aplastante y abrumadora.

La juventud de Isabel y sus muchos encantos no eran suficientes para que Diego no se irritara con su protegida por alguno de sus comentarios que consideraba estúpidos e innecesarios.

 —Gracias Isabel pero no es este el caso−. Comentó lanzándole una mirada helada.

 —Se trata de un exterminio total. Sospechamos que todos los Kaabolos poseen información genética modificada que es común entre ellos. Algo que los hace diferentes del resto de los humanos. Esos genes son la clave para que un virus propagado en el aire se active cuando detecte el componente genético exclusivo de un organismo Kaabolo. Existe un problema menor. Para desarrollar el agente que nos permita corregir la amenaza no nos sirven los cadáveres, necesitamos realizar  algunos ensayos en organismos vivos.

Isaac hizo un gesto de conformidad. Se abstuvo de comentar que no estaba de acuerdo con los métodos ni con los objetivos de sus camaradas, algo inaudito en un componente de la élite de la que formaba parte. Una élite que tenía normas y criterios morales que no serían comprensibles según el concepto de la sociedad occidental. Sin apenas percibirlo se alejó del mundo fundiéndose en sus propios pensamientos. Sentía traicionar su vocación, tantas veces proclamada, de no interferencia en nada que el mundo no pudiese arreglar por sí mismo. Puede que todo empezara cuando instalaron esa antena. Buscando entre sus antiguos libros de jurisprudencia una base que impidiese su puesta en funcionamiento. Así encontró sus viejas anotaciones, sólo empezó su trascripción por nostalgia, o porque pensaba volver a utilizarlas de alguna manera. Y de esta forma acabo siendo sana afición, necesaria evasión y perturbadora reflexión. Escribía como simple juego mecánico, para reflexionar en solitario sobre sus propios errores. Se engañaba pensando que no estaba “creando” porque la creación, aun cuando es fuente de error, siempre se produce por amor a alguien distinto de nosotros.

Pero Isaac estaba pasando al otro lado de la barrera. Estaba creando, y más le hubiera valido no hacerlo. Su conciencia constantemente se permitía cuestionar sus acciones.

Una sentencia de quien fue su protector cuando era niño vino a su mente:

Mientras te contraigas en el vacío de la omisión puedes pensar que aún estás exento de todo juicio, pero tan pronto como manosees la arcilla, aunque sea electrónica, te conviertes en un demiurgo (dios), y quien se empeña en hacer un mundo ya está comprometido con el error y con el mal”.

***

Barcelona. Lunes 23 de abril.

Nadie guarda mejor un secreto que aquel que lo ignora.

 

Sergi contesto al teléfono.

—Buenos días le atiende Sergi

—Buenos días soy Ángel espero que hayáis tomado una decisión.

—Lo siento pero se ha equivocado de persona esto es una agencia de transportes y le aseguro que no necesito ningún tipo de protección le pido que se olvide de mí y corrija su agenda—. La frase sonó bastante chulesca, la voz de Ángel no albergaba ninguna duda en lo que decía así que no estaba muy seguro de que fuera aconsejable vacilarle. Ángel por su parte había investigado a las dos parejas y a sus amistades en especial a Cesar que era presencia continua en casa de Sergi.

—¿Realmente no tienes idea de dónde estáis metidos tú y tus amigos—? Sergi no sabia que decir era una situación vivida tantas veces en películas que ya ni le causaban tensión, pero estada comprobando que en la vida real le estaba dejando descolocado.

—Señor Ángel le aseguro que ni yo ni ninguno de mis amigos, que yo sepa, hemos hecho nada fuera de la ley.

—Bien jugaremos a yo pregunto y tú respondes. ¿Quiénes son los elegidos?

— ¿Que?

—¿Habéis recibido correspondencia o llamadas de desconocidos?

—¿Usted?

—¿Algún regalo, alguien os ha dejado algún objeto para que se lo guardéis?

—No sé, aquí cada día llegan paquetes y algunos pueden quedar retenidos hasta que los reclamen. Sergi recordó una partida de jamones que nadie reclamo en navidades y que habían desaparecido.

—Bien, veo que aún no me tomas en serio; haya tú. Habla con Pípi y con Pilar—. A Ángel le Pareció que Sergi era sincero. Tienen que saber algo, son la punta de algo muy grande que aún no comprendo; se dijo. Puede que si les doy alguna información salte la chispa y pueda avanzar.

—Estaré en contacto con vosotros, te aseguro que yo me tomo este asunto muy en serio tienes el resto de la semana para que decidáis lo que mas os conviene.

Ángel colgó llevaba meses vigilando la única pista segura que tenia. Sabía que una nota anónima no ofrecía la más mínima garantía de confianza. Era posible que la información que manejaba no fuera correcta; en ese caso no tendría absolutamente nada.

INDIFERENCIA

***

Varsovia (Polonia) martes 01 de Mayo.

Quise afrontar la oscuridad que había en mí  y esto casi me mata.

Sinlay asistía una reunión por vídeo-conferencia en el centro de negocios del hotel Hyat. Se encontraba extraño. Esto le sucedía cada vez con más frecuencia. La cercanía a centros urbanos le creaba una gran ansiedad que solo apaciguaba en el despacho de su casa ubicado en el sótano. Aún así su problema no mejoraba ya que desde hacia un año  incluso en su refugio le costaba ignorar la voz que en su cabeza cuestionaba todas sus acciones.

Dos pantallas de gran formato estaban frente a él; una de ellas dividida en seis secciones mostraba a los asistentes “virtuales” incluido el mismo. La otra pantalla mostraba al orador.

—Es cierto que en Norte-América no ha funcionado como se esperaba pero las circunstancias son completamente diferentes. Aquí llevamos más de cincuenta años de planificación.

Una cara sonriente se dirigió a él.

—Bien Sinlay, es su hora. Convénzanos con su exposición.

—Señores, les agradezco su atención. Antes de hablar de resultados Expondré brevemente el método por el cual hace diez años propuse financiar nuestras actividades dentro de la demarcación de Tarsis. Los objetivos, se resumían en seis puntos que garantizaban el éxito si eran ejecutados con  precisión. Como todos sabemos los errores en la ejecución de las directrices del proyecto han desembocado en una realidad que no contemplábamos.

Sinlay empezó a leer sus antiguos apuntes a los asistentes.

ALZADO

—La necesidad de mantener una infraestructura industrial que garantice la no dependencia de terceros países nos obliga a mantener a toda costa el tejido industrial de los estados administrados. Sabemos que para ello debemos acercarnos al nivel de competitividad de los países subdesarrollados en los que el coste de la mano de obra es un factor determinante.

Una parte del cometido de los administradores de estos países es afrontar  quejas que germinan  dentro de los estratos obreros, concretamente de individuos que poseen una visión global  superior a la media y favorecen la aparición de focos de insatisfacción por medio de sus dotes organizativas. La solución simple y a la vez efectiva es ofrecer a los administradores de estos países métodos para que mantengan a sus habitantes más inquietos bajo control, mediante el uso de moldeadores de la opinión dirigidos a universitarios, pensadores, disidentes políticos y mantenerlos  alejados del contacto con la masa dócil. Otro método eficaz que ofrece buenos resultados es facilitar la emigración de personas potencialmente conflictivas ya que así son excluidos del círculo de influencia directa de la sociedad y su pensamiento resulta inocuo dentro del país al que emigra. Estos sujetos son fácilmente moldeables por el país que lo acoge y son un recurso excelente como vía de comunicación con los grupos disidentes y culturales a los que suele afiliarse.

Por otro lado la entrada masiva de inmigración al país administrado crea un reten de masa obrera dispuesta a sobrevivir y aprovechar las oportunidades que ofrece una sociedad blanda que lejos de padecer carencias concibe su trabajo como el vehículo para acceder a los productos de bienestar.

Facilitar la entrada y alojamiento de los nuevos ciudadanos debe ser una prioridad. Es necesario crear excedentes en las bolsas de trabajo para que sectores como la sanidad, el sector servicios y la industria continúen en una línea que no incite al reajuste del nivel adquisitivo al alza de los colectivos que componen estos grupos.

Los cuerpos de control deben garantizar la exclusión de inmigrantes a los sectores legislativo y judicial mientras no se garantice una dependencia economía y política al orden establecido.

Es necesario también que los nuevos ciudadanos mantengan la organización cultural de sus pueblos de origen. Alimentación, alojamiento multicelular que les permita asumir el pago de precios sobrevalorados de las viviendas y la alimentación básica propia de su cultura hasta que se les permita acceder al estado del bienestar.

Se deben crear pantallas de opinión que amortigüen y dispersen las demandas por la caída de las rentas de los trabajadores autóctonos. Los residentes integrados en la cultura original del país deben ser ensalzados con valores de permanencia al grupo apoyando su folclore, su lengua y su estado diferenciador frente a otros pueblos y regiones. Es necesario crear campañas de ayuda “formativa” para que asuman las sucesivas bajadas de nivel adquisitivo en sus economías.

Los estudios realizados avalan como alternativa válida a la congestión  e la población, la creación de anillos urbanos para crear núcleos de población desmasificados, que generen nuevos puestos de trabajo en el diseño, construcción y administración de infraestructuras como hospitales, transportes, colegios, comercios, para una sociedad dispuesta a ser readaptada en complejos residenciales con un entorno autónomo de las grandes ciudades.

Es un hecho que a finales de este año 2012, ciudades como Madrid, Barcelona y la mayoría de capitales europeas se encontrarán al borde del colapso económico y social.

Sinlay sintió que su corazón se aceleraba. La sangre le subía a la cabeza y sentía una gran presión detrás de los ojos. Intentó aparentar normalidad. “¿Qué estoy haciendo?” pensó antes de desmayarse.

DOLOR

***

Barcelona. Viernes 4 de mayo.

El mundo es una escena; la vida una transición. Venimos, vemos y partimos.

MUASergi estaba preocupado por las llamadas de Ángel sabia que tenía que haber hablado con Pípi de lo ocurrido, pero lo último que quería era preocuparla pensaba contárselo todo en cuanto tuviera ocasión.

Cuando Sergi llegó a casa Pípi le estaba esperando.

—Hola cari, ha venido un mensajero y ha dejado este sobre para ti

—. Sergi miró el albarán de entrega el remitente constaba solamente como Ángel.

Pípi vio como la cara de Sergi se torcía en un gesto de preocupación.

—Joder este tío está decidido a amargarme la vida.

— ¿Es de tu jefe?

Lo que le tienes que decirle es que actualice tus nominas y te pague las horas ese…

—No, no tiene nada que ver con el trabajo. ¿O si?

—Te lo quería explicar… El jueves me llamo un desconocido, me dijo que estábamos en peligro. Que necesitaba una información que estaba en nuestro poder; a cambio de que se la entregáramos, el nos protegería. Dijo que se pondría en contacto conmigo en tres días y hoy me ha llamado.

— ¿Pero quien es ese tío, de que te conoce?

—Debe ser un detective o policía o un gángster no lo sé, pero va en serio no es ninguna broma.

— ¿Que más te ha dicho?

—Le dije que se equivocaba de persona pero, ignoro el comentario y siguió ablando. Dejo bien claro que para el no había ninguna duda. Tenía interés por saber si alguien nos había dejado algún objeto para guardar—. Sergi se sentía mal por no haber comentado en su momento su conversación con Ángel.

—Lo siento debí comentártelo antes, no quería que te preocuparas.

—Seguro que quiere la piedra—. Mientras acababa la frase Pípi se fue directamente a la estantería dónde la tenía guardada. Sergi siguió a Pípi con la mirada mientras abría el sobre sacando del interior unos recortes de prensa.

Ángel había decidido enviar un documento a Sergi. Descodificar la información de la memoria USB, estaba resultando lento pero había abierto algunos documentos. Decidió facilitar a Sergi parte de la información que tenia. Era información pública y no desvelaba nada que no pudieran saber…

—Quizás deberíamos hablarle de las piedras que recibimos en la fiesta.

— ¡No! la piedra es un regalo. Si le decimos que la tenemos puede venir a robárnosla para revenderla—. Pípi omitió comentar que desde que sostenía de manera habitual la piedra entre sus manos sus intensos dolores musculares habían remitido y dormía toda la noche de un tirón. No quería que Sergi descubriese que su abatimiento matinal era debido a la nula actividad que desarrollaba a lo largo del día.

la-voz— Pero que dices  esa piedra no tiene ningún valor y menos para nosotros deberíamos devolverla. Aunque no te guste. Estoy seguro de que tenerla con nosotros, nos pone en peligro.

Pípi se dio cuenta que con su comentario había conseguido poner más tenso a Sergi decidió aparentar que estaba dispuesta a ceder un poco.

—Podíamos pedir más dinero.

— ¿A quién? han pasado casi veinte días y no hemos tenido más noticias.

—En la nota decía que se pondrían en contacto para indicaros dónde las debíamos entregar—. El teléfono les interrumpió. Pípi descolgó.

— ¿Diga?

—Hola soy Ángel…

***