MEDIAS VERDADES

eddie-adamsEl ejecutado había asesinado al amigo de un militar, a la esposa de ese amigo y a sus seis hijos.

La foto premiada con el Pulitzer revela hasta qué punto es verdad una de las máximas del fotoperiodismo.

La primera virtud del fotógrafo es estar ahí, en el lugar y en el momento exactos en los que se produce la noticia

La fotografía adquirió un valor como símbolo que estaba muy alejada de las intenciones de su autor. Había dejado de ser suya para convertirse en patrimonio de lo que cada uno creía ver en esa foto. Como ocurre muy a menudo con las grandes imágenes de la historia del fotoperiodismo.

La fotografía es el arma más poderosa del mundo. La gente se las cree, pero las fotos mienten, incluso sin ser manipuladas. Sólo son medias verdades.

Y tu… ¿diseñas o tiras del carro?

Existen multitud de asociaciones que ansían la filiación de personas a sus doctrinas. El hombre es la materia prima con la que las ideas se convierten en realidad.
Las asociaciones representan una industria que produce engranajes con la que los ingenieros han de crear las herramientas para que el gran anciano obtenga el más ansiado de sus deseos la maquinaria perfecta. Una versión de la idealizada “Piedra Filosofal”.
Es evidente que los gobiernos no priorizan en el bienestar general de sus ciudadanos sino en complacer los deseos del gran anciano. Para ello es necesario que al igual que nuestros padres y abuelos, nuestros hijos sean educados en la sumisión más que en el conocimiento. Los conocimientos con los que somos educados solo pretenden que desempeñemos con un mínimo de eficacia el trabajo que se nos asigna en un organigrama preestablecido según sea nuestro origen.

mozK machine bizEn ocasiones me pregunto si el gran anciano no es más real que el propio demonio. En ocasiones me pregunto si el gran anciano tan solo es uno más de los miles de millones de seres que servimos a la máquina.

MENTIRAS Y PARTICULARIDADES

A lo largo de la vida no dejamos de aprender; resulta obvio.

ee6aceb1b71e2ae501c3223bbc63cc4eA poco que uno medite sobre ello,  verá claro que de todo lo que podemos aprender, lo que más cuesta es el conocimiento de uno mismo. No sólo me refiero a ser consciente de nuestras debilidades, de nuestros miedos, sino de ser conscientes también de nuestros valores y la responsabilidad de compartir lo mejor de uno mismo con sus semejantes.
Por algún motivo se disfruta alterando la realidad. Puede que sea, porque es más fácil aceptar una escueta mentira, que comprender los argumentos previos que conlleva la verdad.

Nos empeñamos en tener opinión incluso en aquellos temas de los que solo tenemos información parcial. La verdad es fría, rígida, inamovible no se presta a ser adornada. La mentira es maleable se presta a ser enriquecida con infinitos matices y aquel que la domina la convierte en poesía. La mentira da esperanza, consuela y permite que las personas podamos convivir en sociedad pero; es un muy pesado lastre, que impide o como poco dificulta el avance evolutivo de la  conciencia.

Buscar la verdad es un trabajo de profesionales. Para conocer la verdad  no basta con escucharla se requiere conocimientos previos si se quiere llegar a comprender. La mentira por el contrario es el campo de los ignorantes un hobby de las masas. Un juego en el que todo vale menos pretender romper el encanto colectivo, pregonando su falsedad. Cuando existe más de una alternativa, tiene que haber una explicación  de por qué una es más pertinente que la otra. Es  fácil predeterminar una  elección  mostrando los beneficios y vetando los inconvenientes.

Creemos lo que queremos  Solo hace falta que: cualquiera que nos supere en arrogancia  exponga su discurso para que le permitamos ser el nuevo guía.

Prescindimos de exigir más argumentos de los que nos son expuestos porque seguramente no los comprendemos y  nuestra ignorancia sería puesta en evidencia. Optamos por asentir; Si no podemos parecer más cultos al menos nadie podrá demostrar que no lo somos.

El conocimiento es prescindible cuando se dispone de algo tan eficaz como nuestra intuición. Gracias a ella nos permitimos opinar de guerras, abortos, virus, buenas y malas personas…  ¿Como si no, podríamos elegir a nuestros políticos sino fuese por medio de tan eficaz detector de la mentira?

Si carecemos de la información con la que hemos de cimentar un criterio no estamos capacitados para emitir juicios válidos  por ello difícilmente nuestra opinión puede ayudar a resolver conflictos.

Muchas veces, sin intención consciente de provocar daño, lo hacemos. Encontramos más divertido hablar de las posibles miserias de los demás que de sus virtudes, tal vez temiendo que las virtudes de los demás apaguen las nuestras. No nos damos cuenta de que con ello estamos quitando vida esas personas y a nosotros mismos. Y es que cuando uno está seguro de sus propios valores, no necesita hundir al otro para flotar sobre las miserias mundanas.

Criptocracia.

 

-Los antiguos eran sin duda tan malos como nosotros. Ellos lo sabían y hacían que se colocarán barreras. Una bula del Papa condenaba el empleo del trípode destinado a robustecer el arco: esta máquina sumada a los medios naturales del arquero, haría inhumano el combate. La norma fue observada durante doscientos años. Rolando de Roncesvalles, derribado por las hondas sarracenas, exclama “Maldito sea el cobarde que inventó armas capaces de matar a distancia”.

A lo largo de la historia se idealizaron armas tan mortíferas que sus inventores fueron considerados como enemigos de la humanidad y sus armas censuradas y destruidas.

Las armas absolutas hacen pesar sobre la humanidad una amenaza espantosa. Pero mientras estén en pocas manos no serán utilizadas. La sociedad humana moderna sólo sobrevive porque son muy pocos los hombres de quienes depende la decisión.

Dada la imposibilidad de detener un progreso efervescente imposible de controlar, y de predecir las alteraciones que provocan en el orden establecido de se decidió limitarlo manteniendo los avances científicos más cruciales en secreto.  Ocultos indefinidamente a la espera que se presenten las condiciones económicas y sociales idóneas para hacerlos públicos.

300px-propaganda4Llega un momento que se requiere algo más que la fuerza de los animales para que la intendencia de una civilización pueda cumplir las exigencias de una sociedad que vende a los suyos la idea de que no existen límites al progreso. Se requiere construir maquinaria y personas que atiendan las necesidades de un sinfín de ingenios que por sí solos no son operativos. Es en ese momento cuando se contempla la necesidad de instruir al pueblo y más tarde educarlo, por supuesto sin llegar a permitirle el libre acceso a la información. Mientras de forma paralela se fomenta una nueva cultura que rinde culto dogmático a una ciencia que es ineficaz pues solo unos pocos elegidos alcanzan a comprenderla mientras que el resto carece de las nociones elementales para aplicarla en beneficio propio y de su comunidad.

El control administrativo de la población se hace trascendental. Para ello se desarrollan técnicas de propaganda y guerra psicológica. Las técnicas de psicología del lenguaje van a permitir un eficaz control del pensamiento de las multitudes mientras que la sociología formula las reglas de la evolución de las sociedades y la previsión de su caída.

El desarrollo incesantemente de la técnica impone a los que saben el deseo, y después la necesidad del secreto. El peligro extremo conduce a la extrema discreción. Llegado a cierto nivel, el conocimiento se oculta a medida que se progresa. Se forman consejos de sabios y de técnicos. El lenguaje del saber y del poder se hace incomunicable.

-Entonces vosotros estáis por encima del poder sois vosotros quienes realmente gobernáis el planeta.

-Con el tiempo aprenderás a escuchar. Quieres respuestas simples; entender el código requiere renunciar a la necesidad primaria de darle un nombre a todas las cosas. Tu destino es escribir el  más bello de los poemas que ha de guiar al mundo en la entrada del nuevo ciclo para ello has venido a este lugar. Tu primera tarea consiste en aprender a leer.

-Podríais haberme llamado cuadro tenía cinco años y habríamos ganado tiempo y no tendríais que haber pasado todos estos años guardando secretos.

-La necesidad del secreto podría obedecer a dos razones. Una muy simple: La prudencia “Él que no sabe no habla”. La otra se refiere al hecho de que: la posesión y el manejo de ciertas técnicas y conocimientos, exige al hombre estructuras mentales plenamente formadas y acotadas para dejar al resto de la mente a disposición de receptores sensoriales que en tu caso se activarían en otro estado “intermedio” a los habituales de vigilia y sueño. Un estado de la consciencia y del lenguaje en otro plano, un canal que no es comunicable al nivel del hombre ordinario el secreto no es un efecto de la voluntad del que lo posee, sino un efecto de su naturaleza misma.

(Fragmento inédito de la novela Kaaba).

El orden de todas las cosas.

La ciencia de la naturaleza es ciertamente una de las hazañas más dignas de la historia humana. Pero a partir del momento en que se desencadenan fuerzas capaces de destruir la humanidad entera deja de ser lo que era desde el punto de vista moral. No se trata de hacer retroceder a la inteligencia, sino de defenderla. No se trata de restricciones en beneficio de una clase social, sino de la salvaguardia del total de la humanidad. El tabique entre el bien y el mal es cada vez más delgado. Todo descubrimiento al nivel de las estructuras esenciales es a la vez positivo y negativo. Las técnicas al perfeccionarse se simplifican. Cuanto más se avance en la simplificación  tanto más abra que ocultar la ciencia levantando barreras para asegurar la continuidad de la vida.

Esta ocultación  se realiza, de forma simple al pasar el verdadero poder a manos de hombres sabios. Estos tienen el lenguaje y unas formas de pensamiento que les son propias. No es una barrera artificial. El verbo es diferente porque el espíritu se encuentra situado a otro nivel. Los hombres sabios han convencido a los poseedores de que poseerán más, a los gobernantes de que gobernaran más, si acudían a ellos y mantienen una posición por encima de la riqueza y el poder introduciendo en todas las partes una complejidad infinita. De la misma manera que la araña envuelve a su presa los hombres llamados de poder poseedores y gobernantes no son más que intermediarios en una época que es a su vez intermediara.

Estamos dirigidos por aficionados y personas de segundo orden. Los métodos de nuestras administraciones llevarían a la quiebra a cualquier empresa. Los métodos del parlamento avergonzarían a cualquier junta de accionistas. Nuestros dirigentes simulan adquirir el saber por la experiencia, pero están lejos de ponerle precio que pagaría un hombre de negocios, y, cuando lo adquieren, no tienen el valor de aplicarlo. ¿Alguien cree que tiene algún atractivo para un hombre genial, el vender su cerebro a nuestros malos gobernantes?

El saber es la única fuerza ahora y siempre. Un pequeño dispositivo que sea capaz de hundir flotas enteras. Una combinación química  que transforme todas las reglas de la guerra. Lo mismo puede decirse del comercio; bastarían unas cuantas modificaciones ínfimas para poner a cualquier país de Europa al nivel de una república bananera. Y mientras tanto no queremos pensar en que estos altibajos sean posibles. Tomamos a nuestra sociedad como la fortaleza del universo cuando su fragilidad es comparable a la de un castillo de naipes.

Estado-IslamicoLo que la sociedad ve son las creaciones de la gente de segundo orden que tiene prisa en conquistar la riqueza y la gloria. El verdadero saber, el saber temible, sigue manteniéndose en secreto.

Uno vago analfabeto lanza un reto al mundo al cabo de ocho días están en la cárcel. Una docena de intelectuales exaltados conspiran para derribar el régimen y la policía se les echa encima. Todos los gobiernos se dan la mano para defenderse y en un abrir y cerrar de ojos “adiós conspiradores” porque la civilización sabe utilizar las energías de que dispone, mientras que las infinitas posibilidades de los “no oficiales” se convierten en humo la civilización triunfa porque es una liga mundial sus enemigos fracasan porque no son más que una turba.

De formaciones y merecimientos.

lerdo-naranja-mecanica--478x270Es evidente que en los partidos políticos españoles abundan en los puestos más altos auténticos iletrados, con carrera o sin ella, cuya solvencia intelectual, es a todas luces escasa, individuos que jamás aprobarían sin enchufe la prueba de acceso más elemental.

Los grandes partidos políticos, se han tornado en organizaciones en las que se asciende a base de maniobras entre bambalinas, de tomas y dacas, de zancadillas y promesas, de compraventa de voluntades y adhesiones, del funcionar de círculos cuasi mafiosos. Las habilidades requeridas para tales juegos tienen poco que ver con la calidad intelectual y moral de las personas, más bien se requiere zorrería, ambición cazurra y descaro a raudales. No debemos pues, extrañarnos que en tales grupos se desconfíe de quien esté bien formado, tenga alguna altura de miras y una mínima consistencia moral. La consecuencia es que dentro de los partidos huyen como de la peste los más capaces y los más decentes. También se explica así que cualquier pacto entre partidos no supone nunca renunciar a las ideas, que no se tienen o que no se respetan, e implican repartirse nada más que el pastel.

Sin embargo y a pesar de presidentes estatales y autonómicos y de ministros que no saben hacer la o con un canuto, vivillos sin seso, arribistas sin principios, constatamos, perplejos, que poco más o menos las cosas siguen funcionando. ¿Siguen funcionando? Si así es, o así fuera, tendríamos que concluir que los gobernantes son perfectamente fungibles y hasta prescindibles, que la maquinaria de las instituciones seguiría su curso aunque al timón pusiéramos al más tonto del pueblo, “si es que lo hay más tonto”. Supongo que si no se hunde todo (si no se hunde más) es gracias a que los buenos funcionarios hacen su trabajo y mantienen la maquinaria en funcionamiento, a pesar de la incompetencia sublime de sus jefes.

Renunciamos a grandes dosis de progreso y bienestar porque permitimos que nos manden las acémilas, porque nos recreamos aviesamente en el voto al incapaz y al deshonesto, porque jugamos los electores a la ruleta rusa y masoquistamente disfrutamos con el riesgo de que nos echen a pique el país esos cantamañanas a los que damos el voto por razones tan nobles como que los otros son igual de malos o como que estos malos son los nuestros y a ese partido ya lo votaba mi abuelo y en mi familia somos muy así. Es como aquello de ser del Madrid o el Barcelona porque la primera camiseta que me regalaron de pequeño era de tal equipo. Sólo que lo de la política debería parecernos algo más serio que el fútbol.

En el fondo de todo está un supino desprecio al saber y a la cultura, por no decir que también una indiferencia feroz frente a la honestidad. Muchas veces los ciudadanos sentimos más cercano al burro que al intelectualmente apto. Entre las circunstancias que influyen en nuestro voto está el que sea guapo o feo el candidato, el que sea de este pueblo o de aquel, el que salga en la tele más o menos, el que nos diga cosas bonitas o parezca hosco, el que salga o no en revistas del corazón en compañía de alguna torda o de cualquier profesional del braguetazo, etc., etc. Muy pocas veces y a muy pocos les cuenta el que los candidatos sean o no capaces de estudiar alguna cosa, el que hablen al menos un poco de inglés, el que hayan tenido alguna experiencia profesional para formarse, el que hayan viajado un poquito y conozcan algo del mundo, el que se hayan demostrado capaces de aprobar por las buenas las asignaturas de una carrera del montón.

¿Qué esperamos pues? Dicen que de donde no hay no se puede sacar. A al sistema político establecido le interesa más una sociedad primaria e inculta, una ciudadanía elemental y simplona que pueda presumir de títulos sin fundamento, una organización educativa y académica que a la hora de la verdad procure que los más competentes emigren o que, si se quedan aquí, se conviertan en burócratas de medio pelo. El que no tiene no da, el que no se ha formado malamente admite el valor de la formación, quien tiene pocas luces prefiere la penumbra o la noche en que todos los gatos son pardos.

Son, muchos, unos perfectos lerdos, pero son nuestros lerdos y nos gustan así, torpones y pícaros.

(Extracto recombinado sobre textos de: Juan Antonio García Amado).

YO TE RESPETO, TE VALORO, ERES IMPORTANTE PARA MI.

Lo que marcó el inicio de este milenio no es sólo el avance tecnológico . Las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de amor.

Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la que exista individualidad, respeto, alegría y placer por estar juntos. No una relación de dependencia, en la que uno responsabiliza al otro de su bienestar.

La idea de que una persona sea el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo, está llamada a desaparecer en este inicio de siglo. El amor romántico parte de la premisa de que somos una parte y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos. Muchas veces ocurre hasta un proceso de despersonalización que, históricamente, ha alcanzado más a la mujer. Ella abandona sus características, para amalgamarse al proyecto masculino.

La teoría de la unión entre opuestos también viene de esta raíz: el otro tiene que saber hacer lo que yo no sé. Si soy manso, ella debe ser agresiva, y así todo lo demás. Una idea práctica de supervivencia, y poco romántica.

La palabra de orden de este siglo es asociación. Estamos cambiando el amor de necesidad, por el amor de deseo. Me gusta y deseo la compañía, pero no la necesito, lo que es muy diferente. Con el avance tecnológico, que exige más tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo a estar solas y aprendiendo a vivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a darse cuenta de que se sienten parte, pero son enteras. El otro, con el cual se establece un vínculo, también se siente una parte, no es el príncipe o salvador de ninguna cosa, es solamente un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando el mundo, y después tiene que irse reciclando para adaptarse al mundo que fabricó. Estamos entrando en la era de la individualidad, que no tiene nada que ver con el egoísmo. El egoísta no tiene energía propia; él se alimenta de la energía de los demás, sea financiera o moral. La nueva forma de amor, o más amor, tiene nuevo aspecto y significado. Apunta a la aproximación de dos enteros, y no a la unión de dos mitades. Y ella sólo es posible para aquellos que consiguieron trabajar su individualidad. Cuanto más capaz sea el individuo de vivir solo, más preparado estará para una buena relación afectiva.

La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso. Al contrario, da dignidad a la persona. Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas con estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen.

TU ME COMPLEMENTASRelaciones de dominación y de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado. Cada cerebro es único. Nuestro modo de pensar y actuar no sirve de referencia para evaluar a nadie. Muchas veces pensamos que el otro es nuestra alma gemela y, en verdad, lo que hacemos es inventarlo a nuestro gusto.

Todas las personas deberían estar solas de vez en cuando, para establecer un diálogo interno y descubrir su fuerza personal. En la soledad, el individuo entiende que la armonía y la paz de espíritu sólo se pueden encontrar dentro de uno mismo, y no a partir de los demás. Al percibir esto, él se vuelve menos crítico y más comprensivo con las diferencias, respetando la forma de ser de cada uno. El amor de dos personas enteras es el bien más saludable. En este tipo de unión, está el abrigo, el placer de la compañía y el respeto por el ser amado.

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien. Algunas veces hay que aprender a perdonarse a si mismo…

Un chiste sobre la cultura.

karmele y belenKarmele Marchante y Belén Esteban fueron invitadas a una reunión de antiguos alumnos  que habían estudiado en las universidades más prestigiosas del mundo. La presencia de Belén y Karmele pretendía ser la nota lúdica discordante de la velada. Después de ponerse tibias con Anís del Mono y una rápida visita al tocador para empolvarse la nariz, Belen se fijo en un grupo que se habia formado y  dijo a Karmele que iba a acercarse para saber de que estaba ablando esa gente. El corrillo atento a las palabras del orador se expandió de manera imperceptible para acoger a Belen.

-Estaréis de acuerdo conmigo que el estructuralismo no es más que un neokantismo encubierto.

-Naturalmente.

-Desde luego.

-¿Pero dónde está aquí el sujeto trascendental?

-¿Admito que posiblemente no hay sujeto, pero sin duda el estructuralismo es de naturaleza trascendental.

-¿Acaso no es necesariamente la historia de la cultura, pese al giro antihumanista, una hegelianización del estructuralismo?

Los contertulios asintieron pensativos mientras uno exclamo

-¡Ejem! (o un sonido similar al que emite una vaca cuando, disponiéndose a mugir, se lo piensa mejor.

La primera en romper el silencio  fue Belén

-Maravilloooso todo lo que dices.

-Es una manera de decirlo… Del kantismo al hegelianismo hay sólo un paso-. Pronuncio otro contertuliano mesandose la barba.

-Maraviloooso-. Dijo Belén animada.

-Kant y Hegel son dos mundos distintos-. Replico otro con intención polémica para cautivar al primer orador y provocar la admiración de los contertulios-.

Tras una helada pausa comprimida de silencio una mujer que no conforme con adornar el salón, quería mostrar que de ningún modo quedaría al margen de tan elevada conversación excamo

-¿No es Hegel un kantiano encubierto? ¿Tu que ¿opinas Belén?

– Hegel… Maravilloooso.

Cuando la reunión toco a su fin, Kármele estaba sorprendida.

-¿Cómo has podido conseguir que todas esas personas con las que has hablado se hayan tomado la molestia de buscarte para despedirse? Yo que soy “una periodista de éxito” ni siquiera me miraban a la cara.

Belén miro  a Kármele y le dijo.

-Estoy estudiando “Cultura” Ante el gesto de Kármele Belén decidió explicarse.

-Antes de las clases decía “malocotón”… ahora digo “melocotón”. Antes decía “fragoneta”… ahora digo “furgoneta”. Antes decía “Me suda el coño” ahora digo… Maravilloooso.

LA ISLA DE LOS INVENTOS.

optimismoLa primera vez que Luca oyó hablar de la Isla de los Inventos era todavía muy pequeño, pero las maravillas que oyó le sonaron tan increíbles que quedaron marcadas para siempre en su memoria. Así que desde que era un chaval, no dejó de buscar e investigar cualquier pista que pudiera llevarle a aquel fantástico lugar. Leyó cientos de libros de aventuras, de historia, de física y química e incluso música, y tomando un poco de aquí y de allá llegó a tener una idea bastante clara de la Isla de los Inventos: era un lugar secreto en que se reunían los grandes sabios del mundo para aprender e inventar juntos, y su acceso estaba totalmente restringido. Para poder pertenecer a aquel selecto club, era necesario haber realizado algún gran invento para la humanidad, y sólo entonces se podía recibir una invitación única y especial con instrucciones para llegar a la isla.

Luca pasó sus años de juventud estudiando e inventando por igual. Cada nueva idea la convertía en un invento, y si algo no lo comprendía, buscaba quien le ayudara a comprenderlo. Pronto conoció otros jóvenes, brillantes inventores también, a los que contó los secretos y maravillas de la Isla de los Inventos. También ellos soñaban con recibir “la carta”, como ellos llamaban a la invitación. Con el paso del tiempo, la decepción por no recibirla dio paso a una colaboración y ayuda todavía mayores, y sus interesantes inventos individuales pasaron a convertirse en increíbles máquinas y aparatos pensados entre todos. Reunidos en casa de Luca, que acabó por convertirse en un gran almacén de aparatos y máquinas, sus invenciones empezaron a ser conocidas por todo el mundo, alcanzando a mejorar todos los ámbitos de la vida; pero ni siquiera así recibieron la invitación para unirse al club.

No se desanimaron. Siguieron aprendiendo e inventando cada día, y para conseguir más y mejores ideas, acudían a los jóvenes de más talento, ampliando el grupo cada vez mayor de aspirantes a ingresar en la isla. Un día, mucho tiempo después, Luca, ya anciano, hablaba con un joven brillantísimo a quien había escrito para tratar de que se uniera a ellos. Le contó el gran secreto de la Isla de los Inventos, y de cómo estaba seguro de que algún día recibirían la carta. Pero entonces el joven inventor le interrumpió sorprendido:

– ¿cómo? ¿pero no es ésta la verdadera Isla de los Inventos? ¿no es su carta la auténtica invitación?

Y anciano como era, Luca miró a su alrededor para darse cuenta de que su sueño se había hecho realidad en su propia casa, y de que no existía más ni mejor Isla de los Inventos que la que él mismo había creado con sus amigos. Y se sintió feliz al darse cuenta de que siempre había estado en la isla, y de que su vida de inventos y estudio había sido verdaderamente feliz.

10 Conceptos aceptados por la Escuela de Pensamiento ANDO

Monkey-Jack

  • No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti.
  • En todo, esfuérzate por no causar daño.
  • Trata a los seres humanos, a los seres vivos y al mundo en general con amor, honestidad, fidelidad y respeto.
  • No pases por alto la maldad ni te acobardes al administrar justicia, pero disponte siempre a perdonar el mal hecho libremente admitido y honestamente arrepentido.
  • Vive con un sentido de alegría y admiración.
  • Busca siempre aprender algo nuevo.
  • Prueba todas las cosas; revisa siempre tus ideas frente a los hechos y prepárate para descartar incluso una creencia muy apreciada si no está conforme a ellos.
  • Nunca busques censurar o interrumpir una disensión; respeta siempre el derecho de los demás a estar en desacuerdo contigo.
  • Fórmate opiniones independientes en la base de tu propia razón y experiencia; no te permitas ser manejado a ciegas por otros.
  •  Cuestiónalo todo.