La piña como símbolo de percepción superior.

Las principales religiones del mundo son sincréticas, es decir, mezclan y hacen suyas un compendio de tradiciones, creencias, y filosofías que ya existían antes de que ellas llegaran. Esta práctica es permite adquirir notoriedad y hacerse con un gran número de adeptos en un espacio de tiempo relativamente corto

A lo largo de milenios, a persistido un símbolo cuya honda significación fue común para una gran variedad de culturas. Hoy su significado sólo es conocido por unos pocos privilegiados, para los demás mortales, representa un simple signo, más o menos exótico.
En todas las religiones y culturas existen representaciones de la piña como un elemento de una percepción superior. En la cultura sumeria y en sus dioses, en la egipcia, en la religión budista, en la hindú, en la cristiana…
Este simbolismo se puede apreciar en el Vaticano. En uno de sus patios más emblemáticos, una colosal figura de bronce de una piña de más de cuatro metros de altura que soporta un capitel romano del siglo II. (Dado que la piña simboliza la unión entre lo humano y lo divino no podía haber un lugar en el mundo más apropiado para colocar una pina monumental). Otros ejemplos son los dioses alados o genios sumerios portaban una piña en su mano; los budas iluminados lucen un peinado con forma de piña.

En la iconografía de las tallas de vírgenes del románico es común encontrar al niño Jesús portando una piña en su mano. El Báculo de Osiris es una vara, flanqueada por dos serpientes, cuya punta está rematada por una piña. No son pocas las especulaciones que asocian la piña con la glándula pineal.
Los monjes tibetanos sostienen que existe en el ser humano un tercer ojo, situado en el centro del cerebro y a la altura de los ojos, que es el responsable de la clarividencia y la intuición, solo que se habría ido atrofiando quizá para permitir el desarrollo de la consciencia a costa de restringir otras potencialidades que aparentemente permanecen aletargadas en cada ser humano.

La glándula pineal. Es una pequeña glándula que mide poco más que el tamaño de un guisante, pero como otras muchas regiones de nuestro cerebro encierra en su estructura capacidades y potencialidades tan sorprendentes como mistéricas, o místicas, Hasta hace poco, la Ciencia la consideraba un simple residuo de anteriores fases evolutivas sin apenas utilidad en la actualidad. Lejos de aquellos postulados, los modernos conocimientos científicos destacan, entre diversas y complejas funciones celulares, neuroendocrinas y neurofisiológicas, la de regular los ciclos de vigilia y sueño, cuando reina la oscuridad a nuestro alrededor, esta glándula segrega melatonina, una hormona que, entre otras cosas, incide en la subida y la bajada de las ondas Alfa y Beta. Esto no sólo abre o cierra las puertas del sueño y la vigilia, sino que también posibilita estados de consciencia que suelen asociarse a la meditación o a la oración. Hay por tanto un aspecto, relacionado con lo espiritual, o con lo multidimensional, que ha logrado poner de moda en la actualidad el estudio de la glándula pineal. Las doctrinas esotéricas de Oriente proclaman a la pineal, desde hace milenios, como una glándula que puede gestionar estados alterados de consciencia a modo de puente entre materia y espíritu. Su activación/estimulación a partir de determinadas técnicas de entrenamiento conduce a una unión entre “el mundo conocido” y estados superiores de consciencia. Se especula que los métodos de adiestramiento de los yoguis producen una alta secreción de DMT en la glándula pineal.

El DMT en el contexto chamánico, se utiliza con cierta frecuencia a partir de la ingestión de ayahuasca; el DMT (Dimetil Triptamina) es uno de los sicodélicos/alucinógenos más potentes que existen y está presente en la naturaleza en cantidades más o menos concentradas tanto en especies de la flora como de la fauna. Se trata, por lo tanto, de una sustancia de naturaleza endógena, que también se encuentra en el ser humano, y se conjetura la posibilidad real de que la glándula pineal sea la responsable de su síntesis. En otro momento seguiré profundizando en el tema queda claro que mediante la ingestión de ciertas sustancias nuestra mente reacciona permitiéndonos abrir ventanas que habitualmente están cerradas Quizás en el pasado ya paso… o tal vez en un tiempo que ha de venir seamos capaces no solo de asomarnos a otras realidades sino que seamos capaces de abrir puertas y traspasar los umbrales.

Variabilidad genética

¿Cómo surge la diversidad en las conexiones y funciones del cerebro? La variabilidad genética que heredamos de nuestros padres desempeña un papel importante. Sin embargo, incluso los gemelos idénticos criados por los mismos padres pueden diferir notablemente en su funcionamiento mental, forma de comportarse y riesgo de padecer una enfermedad mental o neurodegenerativa. De hecho, los ratones criados para ser genéticamente idénticos y que han sido tratados del mismo modo en el laboratorio muestran diferencias en su capacidad de aprendizaje, en la forma de superar temores y en las respuestas ante el estrés, incluso aunque tengan la misma edad, pertenezcan al mismo sexo y hayan recibido los mismos cuidados. Sin duda, algún otro proceso debe estar interviniendo.
Ciertamente, las experiencias que adquirimos en la vida también importan; pueden, por ejemplo, afectar la fortaleza de las conexiones entre determinados conjuntos de neuronas. Pero cada vez se descubren más indicios de que hay otros factores en juego, como los procesos que mutan genes o que modifican el comportamiento de un gen, tanto durante las fases tempranas del desarrollo del embrión como en etapas posteriores de la vida.

Cada cerebro es único e irrepetible. Las diferencias entre una persona y otra se producen en los distintos niveles de la arquitectura del órgano, increíblemente compleja. El cerebro humano contiene 100.000 millones de neuronas, de miles de tipos diversos, que en conjunto establecen más de 100 billones de conexiones.
Si bien es cierto que estas variaciones condicionan la forma en que pensamos, aprendemos y nos comportamos,

desde siempre el hombre ha buscado la manera de mejorar o alterar su percepción de la realidad “ver más allá del límite que marcaban sus sentidos y esa es sin duda la clave que un día motivó a un grupo de homínidos activar todo su potencial de pensamiento.

LOS VELOS DE LA MENTE.

 La interpretación de nuestra realidad depende de una cultura individual y de una cultura del entorno que conforman los distintos grupos sociales con los que interactúa el individuo.

Cada persona tiene un nivel perceptivo o capacidad sensitiva diferente de la de su vecino.Mientras que el vuelo de una mosca provoca en un individuo, la necesidad irreprimible de acabar con el vuelo impertinente y la vida de la mosca, otro se maravilla del control del espacio que posee. Un ser de unos pocos milímetros con un cerebro miles de veces más pequeño que un microchip.

Es fácil atribuirle a nuestra mente poderes infinitos pero no es necesario recurrir a la ficción científica para aceptar que el acceso al total de las capacidades de nuestro cerebro esta “restringido”. Sin embargo si es posible quitar alguno de los velos que tamizan la luz de nuestro pensamiento. Cada vez que conseguimos apartar uno de esos velos la sensación que sentimos es la misma que cuando un cielo encapotado de nubes se abre y deja pasar con toda su violencia la luz del Sol.

quitate el veloCuando se padece una simple migraña el nivel de percepción del cerebro se encuentra limitado no rinde como es habitual. La ingestión de un analgésico habitualmente

consigue remitir la obstrucción causada por el malestar. La administración de sustancias al cerebro en cantidades ínfimas pueden modificar los patrones de nuestro pensamiento.

Cuando das vueltas a un problema y de repente encuentras la solución.
Cuando estas un rato a oscuras y descubres todo un mundo de sonidos que pasaban desapercibidos por que antes tus ojos acaparaban todos los canales de información de tu cerebro.
Seguro que es posible destapar alguno de los velos sin embargo no se trata de eliminar esos incontables velos definitivamente. Su función es protegernos de esas percepciones que no estamos preparados para experimentar.

Pensamiento irracional

El diálogo interior es la fuerza más poderosa que tiene el ser humano. Nada mejor que empezar con un ejemplo:

el pensador (1)A. Hechos y acontecimientos.

Un mecánico de coches por propia iniciativa cambia el depósito de gasolina porque cree, honestamente, que esta muy deteriorado, pero el rendimiento del vehículo no mejora con ello. El cliente exige que vuelva a poner el depósito antiguo.

B. Diálogo interior del mecánico.

“Es un amargado, no hay nada que le parezca bien”. ¿Por que me tienen que tocar a mí los trabajos más duros? Ya tendría que habérmelo figurado. No soy un buen mecánico.

C. Emociones.

Mal humor y resentimiento. Depresión.Más tarde, el mecánico puede decirse a sí mismo

“Soy un buen mecánico pero los clientes no saben valorar mi trabajo”.

En realidad no es el cliente ni nada relacionado con él, lo que le produce mal humor. Es su conversación consigo mismo, es su interpretación de la realidad, lo que le produce todo el cúmulo de emociones negativas.

Este diálogo interior irracional, puede modificarse y con él cambiarán las emociones estresantes a las que da lugar.Ideas irracionales

En la raíz de todo pensamiento irracional se encuentra la suposición de que las cosas se hacen para uno: Esto realmente me deprime…Esta chica me pone nervioso…Los sitios como ése me dan miedo. Estar tumbado me hace poner colorado.

jaula.jpgEl mundo no conspira contra ti.

A) Las cosas en el mundo simplemente pasan.

B) cuando experimentas esos acontecimientos, inicias el diálogo consigo mismo.

C) experimentas una emoción resultado de este diálogo interior.

Los hechos no son causados por tus emociones, tu dialogo interior  sí es responsable de tus emociones. Si el diálogo contigo mismo no se ajusta a la realidad compartida y es irracional, creará emociones desagradables.

Existen dos formas corrientes de charla interior irracional;  frases que “horrorizan” frases que “absolutizan”.Nos horrorizamos, haciendo interpretaciones catastróficas de nuestras experiencias: Un dolor momentáneo en el pecho es un ataque de corazón; el jefe intenta encolerizarte; tu pareja tiene que trabajar de noche y la idea de afrontar la soledad es terrible.Las emociones que resultan de un diálogo horrorizante tienden, a su vez, a ser horribles: el temor condiciona el punto de vista particular que cada uno tiene del mundo.Las afirmaciones irracionales que “absolutizan” normalmente incluyen palabras como “debería”, “tendría que”, “siempre”, “nunca”. La idea que se encuentra en la base de este tipo de afirmaciones es que las cosas deben ser de una forma determinada o bien que uno mismo ha de ajustarse a un modelo concreto de comportamiento. Cualquier desviación de la norma es mala. La gente que no vive de acuerdo con el patrón es mala. En realidad, es la norma lo que está mal, ya que es irracional.

luchamental.jpgAl dialogar con uno mismo se usa el hemisferio izquierdo del cerebro que nos conecta con el mundo exterior mediante el pensamiento lógico. Al visualizar se usa el hemisferio derecho que nos conecta con la realidad interior o subconsciente. El diálogo visualizado es muy superior en sus efectos, al poder ser potencializado, por la interacción de ambos hemisferios.

Si alimentamos a la mente con basura la vida nos entregará basura. La mente es incapaz aceptar  simultáneamente dos pensamientos opuestos. Mantengamos el canal positivo y se debilitará lo negativo. Es simplemente un sistema o filosofía de vida. La ley de la vida es un cúmulo de certidumbres personales o creencias. La creencia se puede resumir brevemente diciendo que Es: el pensamiento, que constantemente es alimentado por nuestros sentidos, confirmando y modificando nuestro concepto de la realidad.

PREGUNTAS TRASCENDENTES, RESPUESTAS SIN SENTIDO.

¿Que sentido tiene el saber?
¿Por qué hay algo en vez de nada?
¿Como se sabe lo que hay que saber?
¿Cómo se explica la naturaleza humana?
¿Cuales son las grandes preguntas de la vida?
¿Cómo determinar lo que está bien y lo que está mal?
¿Por qué el pan de molde es cuadrado, si el choped, salami, mortadela… son redondos?

De modo simplificado puedo distinguir dos grupos de conocimiento: Los técnicos, aquellos que se adquieren para vivir en sociedad, necesarios para desempeñar un trabajo y que permiten encajar como elemento de una gran maquinaria u organismo.
El segundo grupo seria el conocimiento interior el que me permite ser consciente de mi propia existencia, aquel en el que se sustenta todo aquello que he conocido he comprendido y tras recapacitar he dado por valido permitiéndome expandir mi formación como individuo.

Puesto que mi formación académica no ha alcanzado el grado superior, disfruto con la experiencia de seguir mis propias líneas de pensamiento, sin las referencias de aquellos que en su día dieron un testimonio que ahora es doctrina.
Es gratificante en extremo leer las teorías de un señor que hace años o siglos llego a las mismas conclusiones que he llegado yo sin estar influenciado por sus ideas. (Es algo que ocurre en menos ocasiones de las que me gustaría pero ocurre).

En un mundo carente de una cultura evolucionada no había que ser un pensador de élite para formular preguntas trascendentales y encontrar las repuestas más elementales. A día de hoy, con todo el conocimiento que acaparan nuestros pensadores contemporáneos no se ha conseguido estar mucho mas cerca de responder las que por siempre serán preguntas pendientes.
Si en todo este tiempo no hemos con seguido grandes respuestas, ¿que sentido tiene esa búsqueda? Es evidente que necesitamos satisfacer nuestra curiosidad. Creo que seria un desastre disponer de las repuestas a todas nuestras preguntas, porque dejaríamos de tener retos a superar.

Como no soy un ejemplo a seguir a la hora de crear pautas para conseguir el éxito social me permitiré exponer mi concepto de aquello que da sentido a mi concepción del mundo.

Según mi punto de vista solo son formativas aquellas experiencias que has llegado a digerir las teorías filosóficas pueden marcar un camino en la búsqueda también puedes recurrir a parchear por medio de la religión aquellas incógnitas que van mas allá de lo comprensible. Pero el conocimiento interior solo se consigue cuando la información que se recibe es digerida por uno mismo. Retener conocimientos que no comprendes es como comer cartón; te llena la tripa pero no nutre tu organismo.

Los humanos no somos nada más que animales socialmente evolucionados. No es que pretender ser el macho alfa sea menospreciable pero es un privilegio de uno a costa de muchos.
Soy orgulloso prepotente egoísta pero ya no me rió de los demás, respeto la mayoría de opiniones, no siento envidia ni de aquellos que tienen una categoría social superior a la mía ni de los que me superan en capacidad para entender el funcionamiento del mundo o de “la esencia de un todo”.
Mientras escribo llego a la conclusión de que correr mas, saltar mas, ser el mas ágil solo te permite llegar a los sitios un poco antes que el resto.
Siendo consciente de mi mediocridad necesito encontrar un sentido a mi existencia que impida que un momento de lucidez me impida caer en una depresión y cortarme las venas. Cuando me enfrento a enigmas como:

¿A dónde vamos hoy?
¿Qué hora es?
¿Cómo estás?
¿Quién es?
¿Qué hay hoy para comer?

Muchos de los aspirantes a macho alfa, líder, triunfador. Dedicaran su vida a cumplir las reglas del sofisticado juego de ajedrez que es la vida, estudiando técnicas desarrollando otras nuevas y haciendo trampas si es necesario para someter y no ser sometido. Su trabajo consiste en crear preguntas y suministrar las respuestas para que así la masa no deje de producir.

Los fractales las teorías políticas la genética el psicoanálisis. Cuando solo conocemos la apariencia superficial de las cosas ocurre que al mirar las estrellas y ver una área vacía aceptamos sin dudar la palabra de alguien que nos certifique la ubicación de un agujero negro.
Creemos y seguimos a aquel que grita más fuerte que puede solucionar nuestros problemas. No nos planteamos que posiblemente nadie como uno mismo sabe como solucionarlos de la manera más eficaz.
Si tus convicciones se apoyan en conocimientos que no dominas, aceptas como cierta cualquier información.

Vivir en la sociedad occidental implica estar sometido a una influencia permanente a las fuentes de información, Como si fuésemos bibliotecarios y conociésemos cada uno de los títulos y los autores de los 10262060_717563444948403_825169509889121589_nmiles de volúmenes de nuestra biblioteca pero en el mejor de los casos jamás hemos pasado de ojear el interior de algunos cientos de libros. Como resultado, nos creemos con criterio para opinar de cualquier cosa. Nos limitamos a intercambiar recipientes vacíos de contenido.

Solo cuando llegas a un conocimiento amplio de ti mismo puedes abrir una puerta al mas allá para buscar Dioses, energías metafísicas y buscar el ¿Qué? Primigenio. Hacerlo al revés es renunciar al sentido de la propia existencia

Formación de Formadores.

Construir un criterio propio es comparable a construir un mosaico. No puedes cargar con todas las piedras que llamen tu atención. Hay que prestar atención a aquellos elementos que cumplan unas características determinadas de forma, textura y color…

Saber reconocer aquellos elementos que se deben almacenar y aquellos que hay que desechar facilita el avance. Cuando la información que recibes a través de tus sentidos es analizada por medio del razonamiento, facilitas que esa información se ensamble sin fisuras a tus convicciones permitiéndote una visión más lúcida de la realidad que estas creando.
cloningLa realidad ajena no puede pasar sin más, a formar parte de tus convicciones. Es imprescindible cuestionar la información que pretendes incorporar a tus conocimientos. Si prescindimos del análisis nuestro criterio dejara de ser útil en la toma de decisiones. Puede que podamos entender “el cómo” de las cosas pero difícilmente “el por qué”. Vivir una realidad que nos es ajena, es pretender vivir la vida de una persona que nunca seremos.
Vivir una vida plena es saber desenvolverse con los elementos de los que dispones y los que encontraras en el camino en mi opinión aspirar a ser un poco más inteligente, tener un poco mas cultura, un poco más dinero, un poco más, de todo aquello de lo que no dispones y muy probablemente nunca consigas en cantidad suficiente, es una forma de excusa para no reconocer que no sabes que hacer con tu vida.
¿Si eres incapaz de alcanzar el equilibrio con los elementos de los que dispones que te hace creer que multiplicandos todo te será mas fácil?
Cuando los cimientos en los que se asienta la verdad de otro, son los mismos que adoptas para configuran tu criterio estas renunciando a la identidad, aquello que da valor a tu existencia como persona. No importa en volumen de conocimiento adquirido. Cada porción de conocimiento que aceptas sin haberlo razonado se convierte en una vía muerta un callejón sin salida en tu mente.
Si el sentido de la vida es crear un vehículo que nos ayude a avanzar, se trata de que cada uno construya aquel cuyas prestaciones faciliten su avance, incorporar conocimientos “prefabricados” de los cuales desconocemos su funcionamiento nos permiten avanzar pero sin ver el camino. Sin saber cómo has llagado allí donde estas.
La verdad, aquello que da sentido a nuestra vida. Las respuestas a las grandes preguntas, siempre están frente a nosotros pero para aceptarla necesitamos procesarla de acuerdo a nuestro particular modo de interpretar la información.

Noética. El paso al futuro.

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ESTE ARTICULO ESTA EN RECONSTRUCCIÓN POR ESTAR ACUSASO DE PLAGIO

La verdad es que es de los primeros que escribí, esta desfasado y recurre en exceso a las mística para defender sus argumentos.

Puede que el termino noética sea nuevo, pero el estudio del pensamiento humano es una de las disciplinas más antiguas del mundo.

Los antiguos tenían una comprensión del pensamiento más profunda de la que en la actualidad disponemos. La mente humana era la única tecnología de que disponían los antiguos y los primeros filósofos la estudiaron sin descanso. Los textos antiguos reflejan la obsesión por mostrar el poder de la mente humana. Los Vedas describen la circulación de la energía mental, y el Pistis Sophia, la conciencia universal. El Zohar analiza la naturaleza del espíritu-mente. ¡Todo está ahí!
El pensamiento humano es una fuerza real y mensurable, capaz de interactuar con el mundo físico. Las partículas reaccionan con nuestros pensamientos…, lo que significa que nuestros pensamientos tienen el poder de cambiar el mundo. .

La Biblia está llena de información científica codificada. En ella se dice que construyamos nuestro templo…, un templo que debemos «construir sin herramientas y sin ruido. Las Escrituras aluden claramente al poder latente en nuestro interior, y nos instan a dominarlo… El templo de Dios somos nosotros. El templo es nuestra mente.

Un cerebro humano Consta de dos partes: una exterior, llamada duramadre, y otra interior, la piamadre. Ambas están separadas por la aracnoides, un velo semejante a una tela de araña.

Las Escrituras describen detalladamente un templo material, que es preciso construir. La estructura que describen consta de dos partes: un templo exterior,  y otro interior, separados por un delgado velo. “Donde está la mente, está el tesoro”

En escáneres cerebrales realizados a yoguis en estados avanzados de concentración, el cerebro humano crea una sustancia física similar a la cera, secretada por la glándula pineal. Esa secreción cerebral no se parece a ninguna otra del cuerpo. Tiene increíbles efectos curativos, puede regenerar las células, y quizá sea una de las razones por las que los yoguis son tan longevos esa sustancia tiene propiedades inconcebibles y sólo puede ser generada por una mente absolutamente enfocada en un estado de concentración profunda.

Es sencillo crear analogías…

Templo > cuerpo, Cielo > mente, Escalera de Jacob > columna vertebral.

El maná, esa rara secreción cerebral que se genera en la glándula pineal, también es la representación del ojo de Dios, que todo lo ve. En Mateo 6,22 – el Evangelio no habla de los ojos, sino del ojo. Dice: “Si tu ojo está sano, entonces todo tu cuerpo estará lleno de luz.” Ese concepto está representado también por el ajna o sexto chakra, y por el punto que los hindúes se marcan en la frente lo que dijeron los antiguos acerca del increíble poder mental del hombre, y ahora la ciencia nos demuestra que es posible acceder a ese poder mediante un proceso físico.

Bien utilizado, nuestro cerebro puede desplegar poderes literalmente sobrehumanos. Puede ser que en el origen, la Biblia, como muchos textos antiguos, fuese una exposición detallada de la máquina más compleja jamás creada: la mente humana. Hasta ahora la ciencia no ha hecho más que rascar la superficie de la enorme potencialidad de la mente.

Dios es algo muy real: una energía mental que lo impregna todo. Nuestra lectura de la Bibliaes demasiado literal. Decimos que Dios nos creó a su imagen, pero nuestros cuerpos físicos han evolucionado a través del tiempo. No es nuestro cuerpo físico lo que se parece a Dios, sino nuestra mente. Ése es el gran don, Dios está esperando a que lo comprendamos. Levantamos la vista al cielo y esperamos a Dios…, sin darnos cuenta de que Él nos está esperando a nosotros.

Asumimos el papel de creados. Nos vemos como corderos indefensos, manipulados y zarandeados por el Dios que nos creó. Nos arrodillamos como niños asustados y le suplicamos que nos ayude, que nos perdone y que nos conceda suerte. Cuando por fin entendamos que verdaderamente nosotros somos la voluntad de Dios entonces empezaremos a comprender que  nosotros somos creadores. Cuando entendamos eso, se abrirán todas las puertas para la realización del potencial humano. «Si el infinito no hubiera deseado que el hombre fuera sabio, no le habría otorgado la facultad de conocer.» En cuanto los humanos comencemos de nuevo a explotar nuestro verdadero poder, tendremos un enorme control sobre todo nuestro mundo. Seremos capaces de diseñar la realidad, en lugar de reaccionar simplemente a sus dictados. Seguramente En el pasado cometimos algún error que obligo a la humanidad empezar de cero. Se decidió que  restringir el conocimiento a unos cuantos iniciados que fuesen capaces de administrar ese poder seria una alternativa valida. Si los pensamientos afectan al mundo, entonces debemos tener mucho cuidado con lo que pensamos. Los pensamientos destructivos también tienen su influencia, y sabemos que es mucho más fácil destruir que crear. Todas las religiones del mundo, durante siglos, han instado a sus fieles a abrazar los conceptos de «fe» y «creencia». Prescindiendo del conocimiento. Ahora la ciencia, que durante siglos ha tachado a la religión de superstición infundada, debe admitir que su próxima gran frontera es literalmente la ciencia de la “fe” y de la “creencia”: el poder de la convicción y la intención concentradas. La misma ciencia que erosionó nuestra fe en los milagros ahora está construyendo un puente para salvar el abismo que creó gracias a que hemos alcanzado a parte del conocimiento que de forma sistemática se le ha omitido a la humanidad..

Si suministramos un violín a un niño y le decimos que tiene la capacidad de producir una música maravillosa, no le estaremos mintiendo. Es cierto que tiene esa capacidad, pero necesitará muchísimo tiempo y esfuerzo para ponerla en práctica. Con el uso de la mente pasa lo mismo. El pensamiento bien dirigido es una habilidad que se aprende. Para materializar una intención, hace falta una concentración con la intensidad de un láser, una visualización que abarque todos los sentidos y una fe profunda. Al igual que sucede con el violín, hay gente con más talento natural que otra.

Creer en lo de transformar el agua en vino y curar a los enfermos con sólo tocarlos es una manera muy estimulante de contemplar el mundo, pero a muchos nos exige un esfuerzo de fe del que no nos sentimos capaces. También puede ser que se trate de cambiar de perspectiva, de aceptar que el mundo no es exactamente como lo imaginamos.

A lo largo de la historia, todos los grandes avances científicos comenzaron con una simple idea que amenazaba con derribar todas nuestras convicciones. Una aseveración tan sencilla como que la Tierra es redonda fue ridiculizada como algo imposible porque la mayoría de la gente pensaba que, si así hubiera sido, se habría derramado el agua de todos los océanos. El heliocentrismo fue tildado de herejía. La mente siempre cuestiona lo que no entiende. Hay gente que crea y gente que destruye. Esa dinámica existe desde el principio de los tiempos. Pero, al final, los creadores encuentran creyentes y, cuando el número de creyentes alcanza una masa crítica, entonces el mundo se vuelve redondo, y el sistema solar, heliocéntrico. La percepción se transforma y nace una nueva realidad. El poder de cada pensamiento humano crece exponencialmente con el número de mentes que lo comparten. Dos cabezas son mejor que una, pero no son el doble de buenas, sino mucho más que el doble. Cuando muchas mentes trabajan a la vez, el efecto de sus pensamientos se multiplica exponencialmente. Es el poder inherente de los grupos de oración, de los círculos de curación, de los cánticos entonados al unísono y del culto practicado en masa. La idea de “conciencia universal” no es un vago concepto de la Nueva Era, sino una firme realidad científica. Si conseguimos controlarla y utilizarla, transformaremos el mundo. Ése es el hallazgo fundamental de la ciencia noética. Ya está pasando. La tecnología nos está interconectando de maneras que nunca habríamos creído posibles: Twitter, Google, la Wikipedia y mil cosas más se combinan para crear una red de mentes interconectadas. La “conciencia universal”, abraza hoy con mas fuerza que las ideas de Platón sobre la «mente del mundo» o la «reunión de Dios», y en el «inconsciente colectivo» de Jung. El concepto es tan sencillo como asombroso. Dios está en la unión de Muchos… y no en Uno. Dios es plural porque las mentes de la humanidad son plurales.

“De muchos, Uno”

“De la pluralidad, la unidad”

Consciencia.

consciencia.jpg“Consciencia” El diccionario, siempre tan útil para eso de definir, nos dice: Conocimiento inmediato que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones”
“Propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta”.

Queda claro por las definiciones  (creo yo) que  eso que llamamos consciencia consiste en darte cuenta de que existes, de que eres una unidad a lo largo del tiempo, de que hay identidad entre quien fuiste ayer, quien eres hoy y quien serás mañana. Ahora bien, ¿qué es eso que decimos que existe?

“Yo”, contestará cada uno.

¿Y qué es “yo”?” preguntaré yo.

La primera respuesta, instintiva, es volver las palmas hacia arriba y hacer un gesto rápido que va de las axilas a las caderas mientras se piensa “yo”. Este gesto significa una mezcla entre “este que está aquí”, “este que te está hablando” y “¿es que no me estás viendo, capullo?” Hace referencia a la integridad y a la obvia presencia física. Es elemental que existo, es de cajón, es física y empíricamente contrastable que existo. Tengo un cuerpo que cualquiera puede ver, tocar e incluso oler. Existe mi cuerpo existo yo.

¿Seguro?

Uno de los descubrimientos más interesantes que haces cuando hablas más de un idioma es hasta que punto el lenguaje configura el pensamiento. Es un error pensar que un idioma (cualquiera) tiene suficiente léxico como para describir la realidad en todos sus matices,
Algo semejante pasa con el yo y el cuerpo. Si os fijáis en las expresiones que usamos, el cuerpo es una propiedad. Es “mi” cuerpo, no es “yo”. Yo “tengo” cuerpo, no “soy” cuerpo. Esta forma de hablar, esta configuración del idioma y razonamiento, sorprendentemente extendida por todo el mundo (o quizá no tan sorprendentemente, como veremos) hace que, de forma completamente subconsciente, estructuremos toda nuestra filosofía y toda nuestra forma de ver el mundo en torno a la figura de alguien (“yo”) que “posee” mi cuerpo; en torno a un dualismo entre el cuerpo (poseído) y yo (poseedor). Este dualismo implica necesariamente la existencia del mundo espiritual  (o de las ideas) ya que, si quien posee mi cuerpo (yo) es algo distinto a ese cuerpo, que es mi “yo físico”, entonces ese “yo” es un “yo no físico”, o sea, espiritual (o ideal, o…)

Parménides (filósofo griego) se preguntaba:  ¿Es esto lo que soy?

Supongamos que me quitan un brazo, ¿seguiría siendo yo?” “Sí”, se respondía. Y a base de quitarse partes del cuerpo o de reemplazarlas por otras, o de imaginarse en el cuerpo de un animal y hacer la misma pregunta y encontrar la misma respuesta, encontramos que desde hace milenios pensamos que “yo” es “algo más” que el cuerpo, lo que implica que el concepto “yo” es distinto al concepto “cuerpo”: una unidad de pensamiento, continua a lo largo del tiempo, que recuerda el pasado, experimenta el presente y predice el futuro se manifiesta en el plano físico a través de este cuerpo, y no de otro.
Un paso más y encontramos que el cuerpo (circunstancia) es enteramente prescindible: al igual que “yo” sigo siendo “yo” en un cuerpo que no es “el mío”, “yo” puedo ser “yo” incluso totalmente sin cuerpo. Acabamos de descubrir la psique como algo distinto del cuerpo, la idea de “yo”, aquello sin lo cual mi cuerpo es simplemente un cuerpo, pero no yo. Podéis darle el nombre que queráis: alma, ego, espíritu, psique, pensamiento puro… pero esta línea de razonamiento, esta configuración del pensamiento y el lenguaje implica de forma inmediata que existe algo que soy yo y que va más allá de mi cuerpo; algo que controla mi cuerpo y toma decisiones sobre él. Puede que sea una realidad inmanente e inmortal o puede que esté asociada indisolublemente a mi cuerpo y que desaparezca con él, puede que tenga un origen divino o que sea creada de forma totalmente natural por mi cuerpo, pero está claro que hay “algo” que, aunque incluso aunque esté creado y mantenido por él y dependa de él, es distinto al cuerpo. Es quien lo controla, quien piensa, quien ve, quien siente. Volviendo a la definición del diccionario de la consciencia, es el “sujeto” que tiene “consciencia de si mismo”, es el “espíritu humano” que tiene esta y aquella cualidades. Es ese ente que está detrás de mis ojos, que puedo sentir detrás de mis ojos, recibiendo y procesando información, pensando y expresándose. Es el sujeto de todos mis verbos.

Lo que llamamos consciencia es la cualidad que tenemos, a diferencia de los animales, de darnos cuenta de ese tipo de existencia ideal, ultracarnal, ligada al pensamiento, de percibir, que existimos como algo abstracto, separado al resto de la realidad y de poder, por tanto, tomar decisiones que afectan a esa realidad desde un plano distinto. Puede luego discutirse si eso es el alma, el espíritu, o un patrón emergente, pero siguiendo esta línea de razonamiento está claro que, sea lo que sea, está ahí y que eso, y no otra cosa, es lo que soy.

La concepción del mundo del hombre prehistórico.

Para que el pensamiento llegue a alcanzar razonamientos abstractos es necesario el lenguaje. Cuando te pones a pensar como serían las estructuras de razonamiento, de un humano de hace 20 o 30 mil años entiendes que no tenían nada que ver con las que utilizamos ahora (moral, sentido del bien y del mal, amistad). En el supuesto de que hablásemos el mismo idioma los problemas de comunicación serian considerables.

El habla es, fundamentalmente, un producto social. El lenguaje pautara el pensamiento e influiría en la naturaleza de éste. La inteligencia se desarrolla gracias a ciertos instrumentos o herramientas psicológicas que el niño encuentra en su medio ambiente (entorno), entre los que el lenguaje se considera la herramienta fundamental. Estas herramientas amplían las habilidades mentales como la atención, memoria, concentración, etc. De esta manera, la actividad práctica en la que se involucra el niño sería interiorizada en actividades mentales cada vez más complejas gracias a las palabras, fuente de la formación conceptual. La carencia de dichas herramientas influye directamente en el nivel de pensamiento abstracto que el niño pueda alcanzar.

En la mente de alguien que vivió hace más de una docena de miles de años, el bosque y todo lo que éste contenía estaba vivo. Todo lo que lo rodeaba lo estaba observando a él. Espíritus invisibles susurraban en los movimientos de los árboles. La brisa que le acariciaba la mejilla era el gesto de un dios. Cuando en la antigüedad un hombre se aventuraba a entrar en una cueva, tenía la extraña sensación de entrar dentro de su propio cráneo, de aislarse en su propio espacio mental privado. Si subía a lo alto de la montaña, notaba que su conciencia corría hacia el horizonte en todas direcciones, hacia los extremos de cosmos y se sentía en sintonía con él. Por la noche, creía que el cielo era la mente del cosmos. Todo lo que le hablaba. Todo era un castigo, una recompensa, un aviso o una premonición.

Al recorrer un camino por el monte, sentía intensamente que estaba siguiendo su destino. En la actualidad, cualquiera de nosotros se preguntaría: ¿Como he acabado teniendo esta vida que parece tener nada o muy poco que ver conmigo? Esa forma de pensar sería inconcebible para los antiguos, cuando todo el mundo era consciente del lugar que ocupaba en el cosmos.
Ver un búho no solo era un símbolo que representaba a un dios, sino que era el propio dios. Parte de él o tal vez un dedo acusador.
10700529_329669563887625_347620778446352338_oEs importante entender la forma concreta en que los seres humanos sentían la afinidad con el mundo físico. Creían de un modo bastante literal, que no hay nada en nuestro interior que no tenga su correspondencia en la naturaleza. Por ejemplo, los gusanos tienen la misma forma que los intestinos, y procesan la materia igual que esos conductos. Los pulmones, que nos permiten movernos libremente por el espacio, tienen forma de pájaro. El mundo visible era la humanidad puesta del revés. El pulmón y el pájaro eran expresiones del mismo espíritu cósmico, pero de maneras diferentes.

Construyendo la consciencia.

Prehistoria_27-agosto-14La ciencia moderna trata de cómo el universo llega a ser lo que es. Para un científico debe ser fascinante toda la serie de equilibrios que han sido necesarios para hacer posible la vida en la tierra. Hablan en términos de compensación entre calor y frió, entre humedad y sequedad, de que la tierra esté a una determinada distancia del sol (y no a una distancia superior) y el sol esté en una fase concreta de evolución (ni más caliente ni mas frió). A un nivel mas fundamental, para que la materia se una entre sí, tanto la fuerza de la gravedad como el electromagnetismo deben tener una intensidad de terminada (ni mas fuerte ni más débil). etc. Para la ciencia el gran milagro que debe explicarse es el universo físico. Puede que otra civilización anterior a la nuestra quedase fascinada por una serie de equilibrios igual de extraordinarios que han sido necesarios para formar nuestra conciencia subjetiva tal como es hoy, es decir, para dar a nuestra experiencia la estructura que posee.
Con el término “equilibrios” no me refiero a experimentar saludables emociones, no demasiado intensas sino que hablo de algo más profundo, de algo fundamental.
Por ejemplo ¿Qué se necesita para crear la narrativa interior, la recopilación de historias que vamos ensartando para formar nuestra propia conciencia fundamental? La respuesta es la memoria. Sólo si recuerdo que hice ayer puedo reconocerme como persona que lo hizo. La clave es que se necesita un grado concreto de memoria, ni mas ni menos.
La memoria debe ser lo bastante potente como para permitirnos actuar sin olvidar lo que queríamos hacer, aprender sin dejar de ser quienes somos, pero también debe ser lo suficientemente débil como para permitirnos seguir avanzando hacia el futuro.
Pero otros tipos de equilibrio son precisos para que podamos pensar libremente, para entretejer los pensamientos en torno a esa conciencia nuclear de uno mismo. Tenemos que ser capaces de percibir el mundo exterior a través de los sentidos, pero es igual de importante que no nos dejemos abrumar por las sensaciones que, de permitírselo, podrían ocupar todo nuestro espacio mental. Entonces no podríamos ni reflexionar ni imaginar. Este equilibrio es a su manera tan extraordinario como por ejemplo, el hecho de que nuestro planeta no esté ni demasiado cerca ni demasiado lejos del sol.
También tenemos la capacidad de mover nuestro punto de conciencia por nuestra vida interior. En consecuencia, somos libres de pensar en lo que queramos. Si careciéramos del equilibrio correcto de apego y desapego de nuestros impulsos internos, así como de nuestras percepciones del mundo exterior, ahora mismo no tendrías la libertad para desviar la mirada de esta página que estas leyendo por propia voluntad, ni tampoco libertad para pensar en otra cosa.

Así pues lo crucial es que si las condiciones más fundamentales de la conciencia humana no se caracterizaran por este grupo de equilibrios armonizados de modo tan excepcional, no podríamos pensar con libertad ni tener una voluntad sin ataduras.
La conciencia humana es una especie de prodigio. Si bien en la actualidad tendemos a pasarlo por alto, al hombre primitivo debió causarle una gran impresión de carácter milagroso escuchar una voz que sabia todo de el y que sin duda daba su opinión a todas horas.