PREAMBULO ORGANIZACIÓN SOCIAL.


30.000 A.C.:

El tirano que vive apoyándose en su porra corre el riesgo de morir víctima de ella

Cualquiera que intente certificar la existencia en un pasado lejano de la civilización Kaabolo está condenado al fracaso desde el inicio.

La sociedad Kaabolo no pretendía imponer su poder por medio del sacrificio de las personas ni equiparase al poder de ningún dios. Sus obras en la tierra no estaban destinadas a perdurar en el tiempo por lo que la obsolescencia era aceptada como algo inevitable e incluso necesaria.

En la actualidad, somos miembros de una sociedad que nos alimenta con altas dosis de desengaño y moderadas de satisfacción. Cualquiera que sepa dosificar adecuadamente estos dos ingredientes tendrá a su disposición un ejército de cientos de millones de seres humanos dispuestos a hacer lo que se les pida. Es compresible que ninguno de nosotros pueda concebir otra forma de ser hacer o estar que la que nos viene impuesta desde nuestro primer día de vida.

El eje vertebral de la organización de Al-Kaabilia está en promover el conocimiento humano pero de manera controlada, no se pretende que el hombre alcance el conocimiento universal sino que este, solo llegue al reducido grupo que lo necesita para cumplir su misión de luchar contra el caos de la materia. El resto puede llevar una existencia completamente alejada de la tarea que da a la humanidad sentido a su existencia.

Se trata de crear un estado de beneficio mutuo real entre una mente que requiere manipular la materia y unas manos que necesitan reducir su incertidumbre.

La familia con su división domestica del trabajo por sexos y edades, está organizada para la producción cotidiana; tanto de bienes de subsistencia como en el aprendizaje y práctica  de oficios. De este modo, no solo la producción de artículos, sino también su circulación (como la elaboración doméstica y la ayuda mutua) tiene su intensidad máxima en los estratos medios de la sociedad.

La familia es una entidad política, una pequeña jefatura dentro de la jefatura, auto-organizada por refinamientos de respeto y autoridad englobados en las relaciones familiares. Indudablemente, por regla general un padre tiene más autoridad en la gestión de su hogar que cualquier jefe de comunidad en su dominio. En el momento en que un aparato estatal se aparta de la sociedad en su conjunto y se impone sobre ella. Deja de ser beneficiosa para sus miembros.

El sistema de división de la sociedad en castas no responde a la intención de establecer grupos de poder sino  en asumir un mayor o menor grado un compromiso con la ideología del pueblo Kaabolo. 

Del mismo modo que la información circulaba de forma ascendente en la pirámide social.  El sentido del libre albedrío  era descendente, es decir: nulo en el estrato superior de la pirámide y muy amplio en su base.

El prestigio es el vehículo por el cual se establecen los vínculos ente grupos y personas.

El trabajo diario aporta prestigio y reconocimiento entre vecinos no se valora tanto el valor del trabajo realizado como la disposición a colaborar en los proyectos comunitarios.

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