Breves apuntes constructivos de Göbekli Tepe


Por:  José Miguel Ávila Jalvo

Creo que se puede afirmar que la maestría mostrada en la escultura, y el pulido que la sirvió de base en la fase II, no se alcanzó con las técnicas constructivas que se usaron para edificar los recintos de la fase III. Pero, qué duda cabe, construir tiene sus dificultades.

Recinto D, los pilares centrales encajan en unas bases del orden de 30cm de profundidad.

DOS OFICIOS Y DOS SENSIBILIDADES

Muchos monolitos del perímetro fueron tratados con poca sensibilidad por los constructores: apoyando mal sus bases, adosándolos burdamente contra las tapias y ocultando sus relieves con los bancos.

No sé si esos ocultamientos fueron motivados por la caída de alguna parte de las paredes y tuvieron que recrecer los bancos para ganar contención, dando lugar a este tapado de símbolos. O si quisieron usar los monolitos como contrafuertes o para apoyo de las cubiertas, aparte de su sentido simbólico. O si fueron obra de generaciones previas que luego reutilizó gente menos cuidadosa. O si fueron elementos exteriores (a modo de tótems o menhires), de uso exclusivamente representativo, y reaprovechados. (Karahan Tepe los tienen dispuestos en largas hileras que han denominado avenidas).

Lo que sí sé es que, fueran coetáneos o no, a los constructores les vino muy grande el encargo. Pero hay que decir, de inmediato, que su nivel técnico se ajustaba a su época y lo extemporáneo es la obra escultórica. Esto hay que tenerlo en cuenta en el análisis, para mirar su trabajo bajo el prisma de su tiempo y no el que marca la maravilla de las tallas. De otro modo no desarrollaríamos un estudio sensato.

LA ESTABILIDAD DE LOS PILARES

Los monolitos centrales, de 4 a 7 m de altura, están insertados en cajas de apenas 30cm de fondo, que además es lógicamente holgada  para poder introducirlos, con lo que el relleno que los retaca no es, ni puede ser, rígido, para evitar el giro.

En el perímetro, muchos tienen la base redondeada, o no tocan el suelo porque apoyan en mampuestos, por lo que su estabilidad depende de que estén abrazados por los bancos adyacentes.

POSIBLE MURO DE CONTENCIÓN

Los recintos están semienterrados y su perímetro podría recibir empujes del terreno trasero. Esto no es extraño que lo supieran, porque ese conocimiento se adquiere en cuanto se te viene un muro encima. No es un concepto abstracto. El muro se compone de una pared, un banco adosado y los monolitos que, por falta de apoyo, funcionan mal como contrafuertes, aunque al estar embebidos en los bancos algo hacen.

En todo caso, de forma voluntaria o no, hicieron muros que contienen empujes, porque son gruesos o bien se curvan como anillos C o lóbulos D ). Parece que tenían ese entendimiento acerca de los empujes pues hicieron contrafuertes también usando mampuestos. Puede que no los hicieran pensando en una contención sino en machones, o con ambos cometidos.

¿HUBO CUBIERTAS? ¿Y DURARON MUCHO?

No puedo demostrar si los recintos tuvieron cubierta, porque no tengo datos. Pero sí puedo estudiar la posibilidad de la tuvieran, y ver qué podría pasar.

El poblado, refiriéndome siempre al nivel III, muestra recintos de distintos tamaños (10, 20 m…); distintas formas  (oval, alargada, cerrada, lobulada), o distintos bordes (con uno o varios anillos). Eso, en arquitectura, es señal de distintos usos. Luego, es probable que alguno necesitara cubierta.

También está a favor de la cobertura el que los pilares centrales, en el caso de estar sólo apoyados en su base, serían inestables. Esta gente podía no saber construir, pero hubieran aprendido rápido tras la caída del primero. Por tanto, eso apunta a la existencia de un a estructura en coronación del recinto que seria la que dotaría de estabilidad al recinto.

Las cubiertas serían muy grandes, necesitando pilares en el centro. Por tanto, fueran viviendas, templos o cavernas a la intemperie, es probable que varios tuvieran cubierta. Podemos especular con una cubierta mal hecha, y con riesgo de caída. Si damos por hecho que sólo sabían construir cosas elementales, y estos edificios grandes y de formas complejas no lo eran. No son recintos circulares o rectangulares, que se cubren fácilmente con vigas (troncos) apoyadas en pilares centrales y en los contrafuertes o machones. Y, como construir no es lo mismo que tallar, se metieron en un buen tinglado. Además, cuando la madera no está bien protegida, se degrada pronto. No es de extrañar, pues, que algo se hundiera. Que cayeran troncos y ramas seguidas de las piedras que hubiera encima para acondicionamiento o camuflaje. Y que aquella gente acabara abandonando el lugar.

Si aceptamos estas conjeturas aceptamos que estas gentes fueron capaces de cortar pulir tallar y encajar centenares de monolitos, pero fueron incapaces de superar la frustración de ver como se hundían sus tejados y viéndose superados por escasa formación en arquitectura decidieron abandonar el lugar incluso volver a la caza y la recolección.

POSIBLES TIPOS DE CUBIERTA

No pudieron ser grandes losas de piedra por su inmenso peso, porque no están sus restos y porque la altura de todos los pilares tendría que ser la misma.

Menorca Torre d’en Galmés techo adintelado.

Ni una obra adintelada, al modo de Menorca, que consistiría en una gran pieza entre los pilares centrales y un anillo perimetral. El resto ramas. Los pilares del borde, al tener la cabeza inclinada y estrecha, necesitan ábacos  que formen una base de apoyo ancha y plana. Y no hay restos de todo esto.

Solo queda la cubrición hecha con buenos troncos y ramajes. Pero no se aprecia el menor cuidado. Por ejemplo, el acabado liso de la cara superior de los pilares favorece que los troncos se deslicen, y parecería lógico que, con su técnica de talla, hubieran realizado unas acanaladuras para evitarlo. La orientación en planta de los pilares del perímetro, aunque muchos se han ido poniendo al encontrarlos y pueden no estar en su lugar primitivo, no permite que limas o pares apunten bien hacia una supuesta cumbrera.

Es posible que haciendo un sobre esfuerzo encontremos sentido a detalles que están a la vista pero que a los ojos de un constructor de hace 10,000 años el trabajo de acanaladura es evidente. Se da por hecho que los constructores de Göbekli Tepe desconocían el cemento, no obstante sin duda conocerían el uso del adobe y la brea. La combinación de estos dos materiales proporcionaría una firme fijación entre una estructura de troncos y cuerdas a los pilares de piedra, así como un mejor reparto de las cargas.

En la ilustración «a» se observa una propuesta cobertura que si bien se puede mejorar es esencialmente correcta. Un anillo de vigas recorre todo el perímetro del recinto aportando la rigidez que precisa la estructura. Un total de seis vigas son las que soporta directamente cada uno de los dos pilares centrales mas dos vigas centrales que reparten su peso entre los dos pilares. Al pasar a la figura «b» de la ilustración apreciamos que la diferencia de altura de los pilares añade una complejidad extra al diseño. Partiendo de que mi experiencia en arquitectura se reduce a la construcción de un montón de arena acanalado a modo de castillo en la playa, deduzco que los dos pilares centrales acumularían una carga excesiva que podría aliviarse mediante un sistema de palanca situando el fulcro en el pilar perimetral. En el extremo coloreado en rojo (sigue siendo la misma viga) se aplicarían contrapesos que aliviarían significativamente las cargas de los pilares centrales. A nivel elemental eso es lo que hay. Con ligeras sofisticaciones y jugando con el largo y el numero de vigas, el peso que soportarían los pilares centrales seria considerablemente menor.

HIPÓTESIS FINAL.

Hubo una anomalía. Un destello propio de mentes limpias, y que decayó con ellas, como muestran las rudas copias encontradas. Una imaginación que les permitió adelantarse a su tiempo con la escultura y con su idea de edificio. Resolvieron la primera gracias al conocimiento de la piedra, pero para la segunda había que saber construir. Por lo que todo esto me lleva a pensar que eran gentes que acababan de salir de la cueva. Pero no lo sé demostrar.

La cubierta perfecta es aquella que cubre las necesidades del recinto y se construye con los recursos disponible en la zona.

¿Cuánto a cambiado la vida en los últimos 2.000 años? Quizás deberíamos plantearnos que la capacidad de resolución de problemas no es una cualidad humana adquirida hace pocas generaciones. El tiempo pasa igual para todos y una vida da para un sinfín de pruebas y errores.

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