Material y lugar de asentamiento. Göbekli Tepe.


Por: José Miguel Ávila Jalvo.

GEOGRAFÍA DEL ENTORNO.

Vista aérea de Göbekli Tepe

Los terrenos del asentamiento son hoy, y parece que entonces, unas colinas peladas de piedra con nulos recursos vegetales e hídricos cercanos. Se deduce que, no abundarían los insectos; ni las aves; ni herbívoros, ni carnívoros. Era caliza, no sílex ni obsidiana, luego sin interés minero. Por tanto, parece que lo que les interesaba era el tipo de piedra o su fracturación o que estuviera al aire y evitar desenterrarla. Tampoco parece que la pudieran o la quisieran trocear, lo que les habría permitido transportarla y construir en un terreno favorable y fértil. Parece evidente que, querían esa piedra y querían construir allí.

Lo que se concluye es que la dualidad formada por el material y el territorio proporcionaba más ventajas que inconvenientes. Desde luego, del material sabían más que el resto de la humanidad junta, pues llevaban 200.000 años viviendo en cuevas kársticas (o los que diga la antropología), mientras que desde Göbekli Tepe hasta hoy apenas han transcurrido 12.000.

¿Para qué querían esa piedra?

La evidencia es que con la piedra de esa cantera buscaban construir monolitos singulares. No paredes. Para las que bastaron los mampuestos, que había en abundancia, y así lo muestran las fotografías de cualquier parte del yacimiento. De hecho, no hay una sola losa formando parte de los muros, quiero decir, en su mismo plano vertical.

La piedra buscada la usaron en el centro de los recintos, donde pusieron dos monolitos principales, y en los muros, colocándola transversalmente, y también en losas horizontales, que permanecen sobre los bancos del recinto F (Göbekli Tepe)  y en Nevali Cori, pero, en los recintos del nivel III, han desaparecido, o no existieron (aunque si permanece la base de mampuestos de esos bancos).

Göbekli Tepe Recinto F  8800-8000 a.C

Nevali Cori. 8500 a.C. recinto con banco, pilares, losas  y pilar central.

Es claro que para la misión que pensaban abordar necesitaba un material que no cumplían los mampuestos. Fue una decisión previa, que acarreaba un diseño ¡Hace 12.000 años! porque con los mampuestos y en hábitats más generosos, se puede construir sin ningún plan previo. Luego, parece que buscaban, de antemano, espacios representativos o grandes o con determinada forma. O todo. O sea, tenían que resolver aspectos formales, constructivos y simbólicos, fuera del alcance de los mampuestos. No hay más que ver la pobreza de las paredes. Unas piedras incapaces de resistir siquiera su peso o el de unas cubiertas con tan grandes dimensiones, ni admitir revestimientos que luego pudieran pintar (y que estaban por descubrir).

LA DOBLE FUNCIÓN DE LOS MONOLITOS

De modo que quisieron hacer edificios grandes con monolitos. Y que el tipo de piedra permitiera pulirla hasta el punto de grabar imágenes que quedaran claras, nada de cosas primitivas de las de entonces, sino de  recuperar la calidad alcanzada en las cuevas.

Queda saber si quisieron hacer pilares de piedra, y aprovecharon para adornarlos, o si quisieron hacer adornos, y buscaron superficies planas y lisas. Pero, de uno u otro modo, lo que aquí nos importa es que resultaba necesario para sus intenciones disponer de piezas hechas con un tipo de piedra que admitiera ser cortada y tallada. Porque iban a necesitar muchas, muchísimas. Más de doscientas cincuenta.

LA CANTERA

Parece que la cantera de Göbekli Tepe tiene fallas horizontales y eso pudo decidirlos a elegirla, ya que esa estratificación les facilitaba la extracción, aunque no siempre con éxito, como queda explícito con las dos piezas abandonadas en la corteza de cantera. Unas veces se rompieron y otras, quizá, no pudieron separarlas de su base.

La ubicación de las canteras no fue elegida sin razón. La piedra caliza que rodea a Göbekli Tepe está formada por estratos de entre 0,60 a 1,50 m entre fallas. Usaron picos de pedernal y posiblemente también palancas y cuñas de madera. Para levantarla se buscaría la superficie de la falla. Aunque la piedra caliza en Göbekli Tepe es de buena calidad, en varios casos se rompía y dejaron pilares casi terminados abandonados.  

PROCESO DE EXTRACCIÓN SUPERFICIAL

La extracción de piezas como las abandonadas se realiza abriendo un surco a su alrededor con martillos y punteros. Si la cara inferior coincide con la falla se evita el corte inferior; en caso contrario, hay que abrir una hilera de cajas (cuñeras) para introducir madera empapada que se hincha y rompe la piedra, creando una superficie de rotura. Finalmente, si la separación es completa, se remueve la pieza con palancas, y ya sólo queda la huella del hueco.

LA REMOCIÓN DEL MONOLITO

Si la piedra está intacta (no hay grietas internas o su número no se hace crítico al apretarla con palancas), y está completamente separada de su base (por fallas o juntas), será posible removerla y transportarla hasta el asentamiento. Pero, como eso no ocurrirá en un porcentaje relevante de ellas, una vez hecho el corte para la extracción o se partirá o no se moverá ¿sólo ocurrió esto en dos de los más de 250 ejemplares? ¿Dónde están los demás intentos?

LA CANTERA ROMANA

Pues, parece claro: que  Los romanos no  fueron los primeros en explotar  la cantera de caliza  próxima a la zona.

Si nos fijamos en el escalonado casi vertical, (imagen) esos peldaños, cuyo ancho viene a ser el espesor de los pilares, se cortaron aprovechando juntas verticales, quizás diaclasas. De hecho, encima de la cantera, a la derecha en primer plano, hay bloques de ese grosor esperando a ser transportados.

Es posible (la fotografía puede ser engañosa) que no se trate de diaclasas sino de precortes romanos hechos con sierra (que no harían sino confirmar que había debilidades verticales aprovechables), aunque la rugosidad que se observa en las piezas ya extraídas no parece de herramientas sino natural. Y, si era todo tan fácil ¿por qué se empeñaron en tallar pilares en la corteza de la cantera?  Pues, no lo sé.

EL TRABAJO DE PULIDO

Puntero de piedra

Los monolitos fueron sometidos a un trabajo de pulido que dejó sus caras alisadas y con un acabado uniforme que abarcó a toda la colección.

Se podría aplanar la cara de un pilar picando la piedra sobrante poco a poco. Basta una regla (n-n ) que gire alrededor de un tronco (o varios sucesivos) ‘X’ clavados al suelo. Y, cuando se acaba una cara, se le da la vuelta al monolito de 4 a 8 t., y se empieza con otra. Y así hasta 10 caras y 250 pilares… No parece uno procedimiento muy eficaz. Para lo que sí pueden servir esas herramientas es para el desbaste de la piedra. Pero no más.

La talla de grabados, relieves y esculturas es de una dificultad y novedad asombrosa, pero, desde el punto de vista técnico, su ejecución sólo requiere punteros y martillos. Lo que a mí me ha producido verdadera incertidumbre no es eso, sino cómo lograron hacer esas superficies planas y lisas, cosa sólo al alcance de la brujería de alto nivel. No me extraña que haya trabajos rendidos a la búsqueda de extraterrestres y dioses. Además, el acabado que vemos en las zonas sin representaciones  no corresponde a la textura que dejan herramientas punzantes o cortantes por golpeo, que daría lugar a superficies picoteadas.

Los planos lisos con algunas picaduras creo que corresponden a la huella dejada por granos de mayor diámetro que saltaron al pulir la superficie.

PULIDO CON ABRASIVOS

Textura de un pilar de Göbekli Tepe.

Lo que haríamos para alisar dos superficies sería frotarlas entre sí. Si son del mismo material (dureza, abrasividad) se pulirán ambas por igual, mientras que si una es más dura desgastará a la otra más que la otra a la una. Y si se añade un abrasivo se tarda menos. De este modo, las superficies pueden llegar a quedar tan lisas como permita el tamaño del grano que forma la masa. Y si algún grano es mayor puede acabar saltando. Eso es lo que estamos viendo en Göbekli Tepe, pero no en Karahan Tepe, que no gozó de tantos conocimientos técnicos. El abrasivo natural más a mano es la sílice, o sea, la arena. Que es justo lo que nadie iría a buscar a un monte de roca caliza, o sus pedregales.

No creo que hubiera arena fina en abundancia por allí. Tuvo que usarse algo más a mano y, sobre todo, más enérgico.

Karahan Tepe, pilar T de la serpiente

Habíamos dejado caer, hace un rato, que esta gente conocía el secreto de la caliza, porque habían estado milenios viviendo dentro de ella. Luego, sabían que ese mineral reacciona con los ácidos. Por tanto, para alisar las piedras no usaron sólo abrasivos. Debieron de añadir corrosivos, o sea, ácidos. Orgánicos, claro.

CORROSIVOS ORGÁNICOS

En las cuevas, el ácido carbónico, formado con agua y anhídrido carbónico, disuelve las calizas de manera natural, bella y lenta. A nuestro propósito, ineficaz.

Los organismos vivos producen ácidos más enérgicos. Entre los animales, el más asequible es el ácido úrico, que abunda en artrópodos y excrementos de aves y reptiles. Es sólo seis veces más fuerte que el carbónico, pero almacenable en grandes cantidades.

Y, en el mundo vegetal, el ácido oxálico forma parte de la acedera y la espinaca, y su acidez es superior, en más de veinte mil veces, al úrico. Hoy se emplea para pulir suelos, por algo será. Además, con el calcio forma arenillas de oxalato cálcico que añaden a la química el efecto físico de la abrasión.

Alguien puede pensar que negar el legado tecnológico de visitantes estelares es negar la evidencia. Llamarme  luser , pero prefiero  apostar por aquellos brujos  que aunque mediocres,  claramente también eran resolutivos.

Me vuelve a surgir la duda sobre si querían construir monolitos que luego decoraron, o si querían dibujar, y buscaron y pulieron las piedras que se lo iban a permitir. Porque, al igual que sus abuelos elegían los bultos de las cuevas para dar verosimilitud a sus bichos , puede que ellos necesitaran de nuevos lienzos para resaltar bien sus grabados, y eso no lo proporciona la pared de mampuestos. Y las paredes rectas hechas de adobes y revestidas de cal o yeso estaban a dos mil años de distancia.

LAS HERRAMIENTAS PULIDORAS

Quizá sea momento de preguntarnos qué explicación pueda darse a las arañas, escorpiones, serpientes, grullas y buitres que acompañan a los mamíferos en los monolitos, cuando antes eran sólo éstos (uros, bisontes, ciervos…) los representados en las cavernas como muestra de agradecimiento por darnos su carne. Un posible, puede que sea porque tenemos por costumbre (los humanos) de dejar constancia de nuestras herramientas de trabajo (y de alimento).

Volviendo a las herramientas que pudieron dejar grabadas, hay un pilar con tres artilugios, a veces descritos como bolsos. Debajo, unos ramilletes de apariencia vegetal y también varias aves, un alacrán y un lagarto. En México, vemos otro ‘bolso’ en la mano de un personaje calmoso, trabajando pacientemente, mientras espera la llegada de algún rayo verde. Y lo de encima ¿es un taparrabos, o tiras de cuero embadurnadas serrando piedra? (No me hagáis caso). En el proceso de pulido hay que ejercer presión, cosa que no insinúa nuestro calmoso personaje. En todo caso, este cepillo pulidor, con abrasivos y corrosivos, va a ser necesario para los relieves, como veremos luego.

PRESIÓN Y BANCO DE TRABAJO

Supongamos que el peso y tamaño de los monolitos fuera asequible y que se pudieran coger con la mano ¿No frotaríamos uno contra otro para pulirlos y que sus caras quedaran planas a la vez?

Maqueta de un desbastador de ariete (cortesía Pescanova Engines)
Göbekli Tepe. Recinto C.

No sé cuál pueda ser su rozamiento cuando se añade una pasta espesa en medio, pero yo diría que bajo. Y eso permitiría mover una piedra sobre otra.

A fin de cuentas, la necesidad aguza la mente de quien opera. Pero al mover un monolito sobre otro se corre el riesgo de que se caiga y se rompa, y eso lleva a pensar que no lo hicieron más allá de la primera vez. Pero si atendemos al recinto E, tiene suelo de roca, liso ¿y pulido? Al igual que los recintos C y D  ¿hace falta decir cuál fue el banco de trabajo? Además, la presión para garantizar el desgaste la provee el enorme peso. Esa maniobra sería sencilla y eficaz, luego posiblemente cierta, ya que ésta es la primera condición para que un proceso sea verosímil.

ESCULTURAS, NO GRABADOS

El posible procedimiento de pulido está zanjado. Pero ahora queda la labor escultórica. Hemos traído la piedra de la cantera, hemos desbastado sus bultos con martillos, mazas, picos y punteros, y la hemos pasado por la pulidora hasta dejarla lisa. Muy bien, ya podemos grabar… pero no podremos hacer relieves, ya que sobresalen del plano general, a lo sumo haríamos huecograbados.

Tras ese hipotético pulido inicial debió de ser necesario un trabajo escultórico para tallar relieves, que afectó a los milímetros finales. Los punteros valen para encajar las figuras, y luego usarían los cepillos anteriores  o raedoras de obsidiana para desgastar el plano de fondo y que resaltase la figura.

 Pero, si dieron con el león oculto dentro de la piedra, ¿Vamos a enseñarles algo que no supieran?

LOS PEDESTALES DE LOS PILARES Y LA OSA MAYOR

Los recintos pulidos muestran una cosa realmente extraña: los pedestales en los que encastran los pilares centrales son la misma roca, o sea, el suelo está rebajado una altura significativa , y esto no lo causa el desgaste del supuesto pulido.

Recinto D  pilar p18D

Observemos una casualidad: esa bajada de cota, esa altura perdida, viene a coincidir con el grueso del pilar . ¿Y si extrajeron de ahí mismo los monolitos del recinto para evitar el transporte, dejando el pedestal ya hecho para insertar el pilar?

LOS TALADROS Y LA GOTA MALAYA

Algunos de los útiles que el hombre elaboró, sólo pudieron surgir después de una precisa observación del comportamiento y propiedades de los materiales que tenía a su alcance. 

Para completar el análisis de este capítulo, incluyo en primer lugar las labores que creo necesarias para realizar taladros con la perfección que muestran. Una vez establecida la hipótesis de la eficacia de la corrosión, el proceso es sencillo: una fase inicial con puntero para abrir boca y una fase final con estacas embadurnadas del diámetro deseado, y por rotación se va regularizando el tubo hasta completarlo ¿Para qué servían? Lo ignoro completamente. Finalmente, hay un picoteado en la cara superior de diversas piezas que ha supuesto múltiples conjeturas. Cabe que sea para mejorar el agarre para que apoyara una obra de fábrica o un dintel, aun que el mortero no existiese como tal, puede que compuestos aglomerados de grava y asfalto aportasen las propiedades requeridas.

Este conjunto ha estado enterrado durante milenios, y bajo un relleno que ha calado agua de lluvia que ha percutido permanente en cada punto. Yo creo que se trata de la ‘gota malaya’.

Recinto B y puerta de un paso.

Hay una objeción: la pieza (que llaman ‘puerta»)del recinto B estaba bajo muchos metros de tierra, por lo que no se ha visto afectada, pero, por sembrar la duda, la gran ‘puerta doble’ (de 3 m) tiene marcas en el cerco pero bien lisa la explanada de los animales, que sólo está una cuarta más abajo (¿23 cm?).

Puerta doble

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