Somos el 99%


Como todo eslogan publicitario, la consigna “Somos el 99%” debe su eficacia no a lo que dice, sino a lo que no dice. Lo que no dice es la identidad del 1% de poderosos. Lo que caracteriza al 1% es que están organizados. Se organizan incluso para organizar la vida de los demás. La verdad de este eslogan es bastante cruel, y es que el número aquí no marca nada: podemos ser 99% y estar perfectamente dominados. Uno deja de ser pobre desde el momento en que comienza a organizarse. Existe una diferencia considerable entre una masa y una masa determinadas a actuar. Organizarse es actuar según una percepción común, al nivel que sea. Ahora bien, lo que le hace falta a la situación no es la “cólera de la gente” o la escasez, no es la buena voluntad ni la difusión de la conciencia crítica. Lo que hace falta es una percepción compartida de la situación. Sin esta argamasa, los gestos se borran sin huella en la nada, las vidas tienen la textura de los sueños y los levantamientos acaban reducidos a una fecha y un lugar en los libros escolares. La profusión cotidiana de informaciones, para unos alarmantes y para otros simplemente escandalosas, modela nuestra aprehensión de un mundo globalmente ininteligible. Su aspecto caótico es la niebla de la guerra tras la cual ésta se hace inatacable. Es por su aspecto ingobernable que es realmente gobernable. Ahí está la artimaña. Adoptando la gestión de crisis como técnica de gobierno, el capital no ha sustituido simplemente el culto al progreso con el chantaje de la catástrofe, sino que ha querido reservarse la inteligencia estratégica del presente, la visión general de las operaciones en curso. Esto es lo que importa disputarle. De lo que se trata, en materia de estrategia, es de volver a darnos dos golpes de ventaja sobre la gobernanza global. No hay “crisis” alguna de la que haría falta salir, hay una guerra que nos es crucial ganar. Una inteligencia compartida de la situación no puede nacer de un solo texto, sino de un debate y para que un debate tenga lugar hace falta organizar las ideas propias aportar elementos que permitan establecer una red de pensamiento y criterio propios difícil de derribar por las plantillas deformadoras de opinión de los grandes medios de información.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s