Potiers (Francia) sábado 02 de junio.


La principal enfermedad del hombre es la curiosidad inquieta de lo que no puede conocer.

Alguien estaba llamando la puerta de entrada del laboratorio. Un muchacho de rasgos orientales de aspecto tímido y mirada inteligente asomo la cabeza tras abrir la puerta.

—Hola soy Jean Michael Peyroux, el agente de la entrada me ha dicho que me estaban esperando ¿es este el NBS4   verdad?

—Adelante señor Peyroux. Mi nombre es James Elliot soy el director del laboratorio bienvenido. Su padre personalmente me ha llamado desde Hong Kong para confirmarme su visita.

El falso Jean Michael pensó en su victima; aún estaría muchas horas paralizado. Algunos lo tenían mas fácil que otros, desde luego a el nadie le había ayudado, al autentico Jean Michael se le abrían todas las puertas gracias a las influencias que dan ser el hijo de de uno de los inversores mayoritarios del holding de empresas que pagaban las becas de investigación de los laboratorios.

Había conseguido entrar por primera vez y posiblemente por última, en un laboratorio de seguridad biológica de nivel IV.

El laboratorio disponía de la sofisticación y del ambiente frió del acero inoxidable y  grandes vidrieras por las que se podía observar el trabajo metódico de unos seres con apariencia de astronautas. Los instrumentos de medición y análisis así como los sofisticados microscopios  hacían parecer  a los de su facultad, obsoletos.

—¿Decepcionado?

—¡No! para nada, estoy deseando acabar mis estudios para empezar a investigar—. Dijo Jean—Michael intentando ocultar su falta de acento francés.

—Hoy podrás ver hasta donde puedes llegar en unos años. A partir de mañana empezaras desde el escalón mas humilde, depende de ti y de tus logros alcanzar lo que te propones Lo importante es la persona, el equipo mas sofisticado no te servirá de nada en tu trabajo si no sabes lo que estas buscando.

Una mujer se levanto de su mesa y se acerco a los dos hombres. Había sido elegida a dedo de entre todo el personal que tenia el privilegio de acceder al interior del laboratorio, para hacerse cargo de la intrusión de aquel jovenzuelo. Si quería investigar tenia que realizar concesiones. Los laboratorios no eran diferentes del resto. el trabajo bien hecho no era suficiente la prestación de favores y cierta sumisión a los mandos superiores garantizaba poder mantenerse en la línea de lo que se consideraba políticamente correcto.

El pase que pendía de uno de los bolsillos de su camisa indicaba que los encargados de la seguridad unas plantas más arriba habían permitido el acceso al muchacho a si que no preguntaría como se las había ingeniado para acceder a una de las zonas mas restringidas de los laboratorios.

—Te presento a Kurtinaitis entraras con ella al “numero cuatro” BIO-IN.JPG

—Llámame Kurtis, sangre nueva es lo que necesitamos, seguro que tienes un montón de proyectos en tu cabeza—. Kurtis y su nuevo compañero debían recorrer varias cámaras en cada una de ellas la presión del aire disminuía ligeramente lo suficiente para que el aire nunca saliera al exterior de las instalaciones. Entraron en un vestidor donde se ducharon.  Después Kurtis acompaño a Jean Michael a un vestidor provisto de tres grandes espejos separados por mamparas.

—Debes mirarte frente al espejo para revisar metódicamente tu cuerpo en busca de heridas, irritaciones, grietas, cualquier indicio anormal en su piel que pueda reducir la barrera de protección de la epidermis, de la entrada de enfermedades al interior tu organismo.

Una vez finalizada la exploración accedieron a un pasillo de un metro de ancho por dos y medio de largo donde estaban los trajes de aislamiento, Kurtinaitis ayudo a su joven compañero a ajustar de manera precisa el traje de aislamiento.

—Supongo que estarás vacunado contra la hepatitis B y al día de las revacunaciones contra el tétanos.

—O si. Por supuesto.

Unos auriculares con micrófono acoplados a la escafandra les permitían comunicarse entre sí y con el exterior por radiofrecuencia. Los laboratorios eran con diferencia los mejor dotados y no tenían ninguna restricción ética, si el producto era eficaz y respondía a las necesidades de la compañía, se tenia vía libre para investigar. La nueva bacteria que había especializado gracias a su equipo Conseguirían en breve una eficaz y económica vacuna contra el paludismo.

Kurtis se dispuso a conectar el traje de Jean Michael a una manguera que inyectaba aire en el interior del traje a una presión superior a la había en el laboratorio eso impedía la entrada de cualquier partícula del ambiente en el interior del traje.

Un leve sonido intermitente que creció hasta ser escuchado con claridad indicaba que querían comunicarse desde el exterior del laboratorio.

—¿Si?

—Kurtis. Necesito que me hagas un favor—. Kurtis reconoció la voz se trataba de Ingelheim propietario de los laboratorios farmacéuticos que llevaban su nombre. Los laboratorios eran conocidos internacionalmente pero aquí Ingelheim era uno más del reducido número de personas cualificadas para entrar en el NBS4.

KURTINAITIS.JPG—Dígame señor Ingelheim.

—Venia a comprobar la evolución del proyecto “DROP” y ninguno de mis ayudantes esta en este momento. El caso es que tengo que dentro de una hora he de atender una visita.  El protocolo de entrada  y salida es demasiado largo así que si me concedes diez minutos de tu tiempo, te agradeceré que le eches un vistazo.

—No hay problema—. Kurtis se dirigió a un tablón de notas que colgaba en una de las paredes y busco en un cuadrante que reflejaba todos los proyectos en los que se estaba trabajando.

—Aquí esta “DROP”—. Kurtis se extraño al ver las breves reseñas que figuraban en el papel.

—¿Tenemos animales dentro del NBS4—? Se dijo para si misma. Unos pasos a su izquierda, había una puerta. Tenía la apariencia de una nevera industrial. Al abrirla sintió como se escapaba el aire del interior debido a la presión positiva. El interior un cuadrado de nueve metros cuadrados  por dos veinte de alto estaba destinado a alojar pequeños mamíferos disponía de campanas de aislamiento individuales para  la cuarentena de los diminutos animales que ignorantes de su destino dedicabas sus días a husmear el ambiente y los mas privilegiados a hacer girar sus ruedas.
A lo que Kurtis se refería como “animales” eran las dos grandes jaulas que alojaban un cordero y un perro grande de orejas flácidas. Jean—Michael que seguía a Kurtis  en todos sus desplazamientos se acerco para acariciar al perro que comenzó a mover el rabo con entusiasmo sus orejas no tuvieron tanta suerte ya que el intento de levantarlas quedo reducido a un leve pénduleo.

—Yo que tu no lo tocaría. A saber que puede transportar la saliva del pobre animal—. Kurtis consulto el historial de los dos animales que constaba en cada jaula.

Antes de manipular un animal de experimentación, es necesario informarse de la manera de agarrarlo e inmovilizarlo con seguridad.  Después, se ha de trabajar con tranquilidad y decisión, ya que un animal estresado tiende a ser más agresivo. Te estoy ablando de ratones. Para calcular las precauciones con un animal como este perro solo debes multiplicarlas por su peso.

Kurtis y su nuevo ayudante  salieron de la cámara Jean Michael tubo el privilegio de cerrar la puerta disimuladamente Kurtis se aseguro de que estuviera bien cerrada.

—Señor Ingelheim. El proyecto evoluciona satisfactoriamente permítame que le felicite.

—Te lo agradezco… Debería pedirte un último favor. Dijón, uno de mis ayudantes, compartió el laboratorio contigo hace dos días, estaba preparando  unos cultivos de tejidos. Me comento que te ofreciste a  ayudarle a terminar el trabajo por lo que ya sabes en que consisten las pruebas. Como se esta retrasando va a perder el turno de trabajo. Te agradecería que densificaras los cultivos que ya estén maduros así mañana podría empezar a trabar temprano.

—De acuerdo… me debe una Ingelheim—. Kurtis se giro y situó el amplio visor de su escafandra a pocos centímetros de la de Jean Michael. Hoy es tu día de suerte ¿preparado para trabajar de verdad?

—Ho si, si…

De un armario meticulosamente ordenado Kurtis saco una caja que contenía varios productos sin demasiado entusiasmo intentaba dar una explicación pedagógica de sus acciones al novato. —Antes de utilizar un reactivo se debe observar en el etiquetado, que generalmente es un recuadro de color naranja, la aparición de símbolos y avisos sobre su toxicidad y riesgo de manejo.  Todos los recipientes han de cerrase al terminar de usarlos.

Kurtis Se dirigió a una vitrina climatizada y extrajo una bandeja llena de diminutas probetas.

A pesar de que los guantes de exploración eran de un látex muy fino Jean—Michael sentía sus dedos temblorosos y con falta de riego, solo la experiencia que proporcionan largas jornadas de trabajo garantizaba poder permanecer en un LN-4 con un relativo sosiego

Jean Michael en un intento de ser útil se presto a llevar las muestras.

—No te ofendas pero esas muestras valen más dinero del que ganarías en los próximos diez años. Se debe considerar que todo material biológico y químico es peligroso, en consecuencia, infórmate antes de usarlo, siempre debes manipularlo protegido y debes desechar los residuos sin exponer a los demás.

Kurtis coloco las muestras, reactivos y el resto del material en una mesa de trabajo. Jean Michael lo observaba con atención.

—Nunca dejes objetos o material en los laterales fuera de tu campo de visión así evitaras, golpearlos con los brazos en un descuido.

—Parece que solo sea agua.

—Porque no se ha acabado de preparar estas muestras en concreto están pendientes de que se les añada un gel que facilitara su manipulación en el caso de que accidente la limpieza de la zona contaminada seria mínima. Porque la dispersión del agente seria contenida por la densidad del gel.

—¿Y no tiene color?

—No, los típicos colores fluorescentes en los que estas pensando, solo sirven en el cine. En laboratorios de baja seguridad se utilizan etiquetas con un código que indica al personal de laboratorio el tipo de material con el que están trabajando.

—¿Y para que sirven estas muestras concretamente?

—¿De verdad quieres saberlo?

—Si.

biokill.jpg—Se ha recombinado genéticamente una bacteria de la flora intestinal inofensiva, la Escherichia coli. Para empezar; a través de genes de resistencia se le ha echo inmune a la acción de los antibióticos; luego se ha aumentado su resistencia contra los ácidos intestinales a fin de asegurar su libre circulación por todo el aparato digestivo, además se le pueden implantar genes de toxinas procedentes de otros organismos, como una toxina neural u otras que detuviesen la acción coagulante de la sangre. Finalmente, se puede manipular para insertar un gen del tipo «invasor», que permitiría a la bacteria penetrar desde la pared del intestino en los tejidos interiores y las células del organismo. La bacteria así recombinada puede escaparse de la acción de defensa del organismo y verter sus toxinas directamente en los tejidos celulares.

—¿Es un arma biológica?

—No, es “un submarino”

—¿Que?

Kurtis pensó que no debía tomar el pelo al muchacho; quizás dentro de diez años ese niñato fuese capaz de haber desarrollado una brillante carrera, si ella no lo frustraba antes de comenzarla.

—Es un vehículo que esta programado para descargar su contenido donde se le indique… Es la carga la que determina que se cure un cáncer o extermine un pueblo.

-Me interesa  todo lo que este relacionado con  armas biológicas

—Me lo imaginaba—. Dijo Kurtis contestando a Jean Michael sin esforzarse en ocultar su ironía.

***

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s