Tel Aviv. Domingo 6 de mayo.


¿Queréis conocer a un hombre? Revestidle de un gran poder.

Después de siete horas de vuelo vía Zurich. El avión acababa de tomar tierra en el aeropuerto de Tel Aviv el viaje había transcurrido sin problemas. Durante el viaje, discutieron todos los puntos de vista y decisiones que debían tomar. Habían intentado matarles y desconocían el motivo Nunca se negaron firmemente a entregar las piedras y estaban dispuestos a desprenderse de ellas a la primera oportunidad, pero Ángel ya les había avisado que posiblemente no seria suficiente, para estar a salvo. Tras una primera reunión del grupo a altas horas de la madrugada en una de las habitaciones del hotel decidieron que tenían que involucrarse en algún bando y se decantaron por el que de momento había demostrado que le interesaba que permanecieran con vida. Aprender técnicas de defensa aumentaría algo la posibilidad de seguir vivos más tiempo.
 BengurionAl acceder a la Terminal numero tres del aeropuerto observaron las altas medidas de seguridad que reinaban en todas partes, una legión de miembros del servicio secreto Israelí (MOSAD) vestidos de paisano con las típicas saharianas eran los designados para garantizar la seguridad tanto en el interior del aeropuerto como en su exterior.
Mientras esperaban en el control de pasaportes, Joan les dio unas breves indicaciones de cómo debían comportarse en los próximos minutos
—Ahora os dirigiréis uno por uno a los mostradores dónde los agentes israelíes procederán a interrogaros su objetivo es haceros caer en alguna contradicción que demuestre que estáis mintiendo. Contestad sinceramente, y sin apartar la mirada a todas sus preguntas, aunque sean impertinentes o provocadoras, no os mostréis arrogantes ya que si protestáis solo conseguiréis endurecer el interrogatorio.
Pudieron observar a que se refería Joan, cuando uno de los vigilantes identificó a un hombre de unos cincuenta años como un periodista español pro-palestino que había utilizado sus contactos para que, a pesar de haber sido expulsado una vez, le permitiesen la entrada en el país. No tuvo suerte y lo identificaron como persona non grata.
Condujeron al hombre a otro mostrador que limitaba la visión por medio de un panel de madera. Un grupo de jóvenes agentes le estaba esperando, empezaron a presionarlo por medio de provocaciones. Las intenciones de los agentes escapaban de la comprensión de unas personas que estaban en un país culturalmente árabe, que era extraño para ellos.
—Los papeles son erróneos prepárate serás encarcelado
— ¿A que vienes aquí? Voy a dictar una orden para que violen a tus hijos y los maten. Tienes olor a Palestino coranero.
—Soy periodista español mis papeles están en regla.
—Seas quien seas te declaro basura y te anuncio tu muerte inmediata.
—Eres un periodista del diablo. A todos los que escriben contra los judíos, nuestros agentes los encuentran para depórtalos y ahora ya no pueden salir.
— ¿Vieron lo que le pasa a los negritos chicos de Palestina? nos tiran una piedra y respondemos con tanques, eso es un ejército, los matamos como parásitos y eso nos hace superiores—.
El periodista intentaba hacerles frente. —La gente como vosotros hace que la imagen de este estado sea la que tiene.
—Mono Europeo. ¿No saben que Israel es la primer potencia mundial?
—Los tenemos vigilados y en cada país tenemos control por eso somos poderosos y superiores mil veces más que otro ser,
—Nuestros hermanos aún no les han perdonado volveremos a su país  y ustedes serán expulsados
—Israel domina el mundo. Los estamos vigilando si otro se quiere sumar a la lista solo tiene que insultarnos y automáticamente sabremos sus datos—. Joan invito al grupo a que dejasen de prestar atención al suceso. Era simple rutina, esos métodos aportaban resultados prácticos y eran necesarios para la seguridad del país. Seguramente el periodista seria expulsado en el primer vuelo que saliera del país sin más consecuencias, con destino a cualquier punto de Europa.
afbeelding profilingLo que quedaba claro es que el pueblo de Israel no tenía ninguna intención ni necesidad, de atraer las simpatías de nadie.
El grupo viajaba con un certificado del ICTS en el que se especificaba que iban a realizar el curso de protección y aunque las medidas de control y seguridad en la aduana eran excepcionales, no pusieron pegas para entrar en el país, ya que la organización era conocida y respetada.
Al poco rato apareció Efraín, instructor Máster del ICTS, y fueron a alquilar dos coches para dirigirse al norte del estado, siempre acompañados por Joan y Efraín. Después de la visita turística de rigor Joan se despidió del grupo.
—Estaréis bien manteneros juntos y no habléis de lo ocurrido con nadie. En la semana que dura el curso, tendréis la mente ocupada cuando volváis a Barcelona Ángel seguramente lo tendrá todo arreglado para que no tengáis más problemas—. Uno por uno, se fueron despidiendo con un abrazo el ultimo fue Francisco.
—El pueblo de Israel no es diferente de otros pueblos os sorprenderá lo amable que es la gente cuando no se siente amenazada—. Después de la partida de Joan se dirigieron a un Kibutz compuesto en su mayoría de casas bajas cerca de Haifa.
***
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s