05- Dios creó a Adán y a Eva; el resto venimos del mono.


!Ya lo tengo!… Dios creó a Adán y a Eva. El resto venimos del mono.

cenefa
No estás capacitada. Necesitarías varias vidas dedicadas al estudio para acceder a un nivel elemental de sabiduría que te permitiesen entender todos los conceptos del origen de mi existencia. No soy una realidad física, he vivido envuelto en materia para llegar hasta  aquí. Ahora he abandonado el cuerpo que me contenía. En mi estado actual mis manifestaciones corpóreas consumen muchos recursos así que no debería extenderme.
He creado millones de formas de vida. Tres mil millones de años de evolución y de entre todas esas formas de vida sólo vosotros habéis adquirido un control aceptable de consciencia que pueda aplicarse a algo más que a los deseos inmediatos y a los miedos del momento.

Sólo el ser humano ha tenido la habilidad de prever todas las necesidades de subsistencia, y aun sobrarle capacidad para preocuparse del universo en toda su abstracción, sin más propósito que satisfacer su curiosidad y admiración.

Sois el único conglomerado de materia viviente capaz de considerar, medir y aferrar tanto al universo como a vosotros mismos.

Sin embargo ha sucedido algo que no esperaba, algo tan grave que me ha obligado a informar de vuestra existencia y mostrarme ante vosotros.

Debería empezar por el Paraíso. Allí empezó todo.

Los hombres vivían de acuerdo con la Naturaleza. Pasaban el tiempo cazando, recolectando frutos de la tierra y recapacitando sobre su existencia y todo aquello que le permitían percibir sus sentidos. No era una vida fácil pero superar las dificultades les permitía dar sentido a sus vidas.INFINIT.JPG

Mi compromiso es dotaros del conocimiento que os permita conocer un mundo de luz. Un mundo de dioses al que me negué que os fuese impuesto por aquellos que os consideran sus iguales pero incapaces de decidir vuestro propio destino.

Creé los Nephelines para que os transmitieran el conocimiento y os ayudaran a crecer con el. Los Nephelines sólo debían ser transmisores de aquello que estaba destinado a vosotros. Por ello, solo fueron dotados de aquellas capacidades que necesitarían para cumplir mi voluntad.

El encuentro entre los mensajeros y humanos no fue como yo esperaba. Los humanos recibieron a los Nephelines y atendieron al mensaje que les era transmitido, pero los hombres no se sometían a su autoridad y planteaban dudas. Su comportamiento nunca fue homogéneo; algunos grupos querían adorarlos como a dioses, otros ignoraban sus enseñanzas, algunos se atrevieron a reinterpretar la verdad y difundir su versión.
El resultado fue que poco a poco os las ingeniabais para facilitaros la vida a costa de complicársela a vuestros semejantes. Sin embargo si retrocedemos al año 1700 en esencia seguíais en el neolítico… la sociedad hasta esa época se caracteriza por la habitual desigualdad entre grupos sociales.

Y de repente el equilibrio que había durado cientos de miles de años desaparece. La evolución social del hombre estalla. Porque todo acaba siempre explotando ¡No me gustan las explosiones!

En fin…  A día de hoy la humanidad ha conseguido una comprensión adecuada del universo. En su inmensa mayoría, el hombre actual carece de tiempo, de medios; incluso, en muchos casos, carece del deseo de conocer el universo en el que habita.

Sólo colectivos como los físicos comprenden la escala de lo que materialmente existe. Y es posible que la mayoría de ellos lo hagan sólo cuando tengan una pausa para pensar al respecto, lo cual sucede raramente, si es que ocurre alguna vez. En general están demasiado preocupados y comprometidos por la producción y su subsistencia diaria, como para poder concentrarse debidamente en ese sentido.

Así pues, a pesar de la capacidad de la humanidad para descubrir por sí misma el destino de su existencia sólo a unas pocas personas como a ti, les he permitido traspasar algunas de las barreras que protegen al hombre.

Sólo unos pocos han descubierto con asombro y maravilla el universo y la existencia de vuestra propia especie.

Existen otras “esencias” como yo. Ellos no son “creadores”. Cuando el Uno original se fragmentó, algunas esencias adquirieron conciencia del antes y el después. El orden inmutable, la contemplación de un todo perfecto se convirtió en un todo incoherente.

La totalidad del universo es algo “tan breve”. Incluso menor que la leve alteración del pulso del Uno que fue suficiente para crear el caos. Había que regresar al origen y para ello era necesario un esfuerzo mucho mayor que simplemente reordenar una a una todos las partículas del universo material. Reconvertir la materia residual no era el problema.

El problema que se generó en el Uno, es perfectamente comprensible y ha permitido vuestra existencia tal como la conocéis. Al igual que en el mundo de la materia no se concibe un mundo espiritual sin ayuda de un acto de fe. En el mundo espiritual no se concibe como una “esencia” puede estar sometida, a la existencia de la materia.

El Uno es una perla y vosotros sois la impureza que produce su existencia. El conflicto se origina en esas esencias que creen que el mundo físico en el que estáis esclavizados no es el camino. Que sólo integrando vuestro espíritu al Uno se cerrará el círculo que conduce al Uno original.

Claro que  ellos no han descendido al nivel al que yo he tenido acceso y por ello desconocen las particularidades de vuestra esencia. Vuestra capacidad intelectual es incluso superior a los que son como yo.

Habéis dado prioridad a los sentidos más básicos. A base de ignorar otros que requerían una disciplina específica estáis incapacitados para acceder a la percepción que os proporcionaban un buen número de sentidos ahora atrofiados.

La Humanidadtiene a su disposición los medios para llegar al equilibrio. Pero ignoráis lo que os dicta vuestro sentido común e intentáis por todos los medios a vuestro alcance arrastrar a vuestros semejantes. Cuando encontráis una puerta cerrada pensáis que atravesarla es siempre la mejor opción.

Si estuvieseis en una bien provista despensa pensaríais que detrás de la puerta se esconden los mejores manjares. En una biblioteca tras esa puerta estaría la respuesta a la pregunta así que ¿para qué molestarse en utilizar los medios a vuestro alcance, cuando es seguro que abrir la puerta sería la única opción válida? Menospreciáis lo que se os ofrece porque queréis acceder a donde no se os esta permitido.

 Todo tiene su límite. Durante miles, millones de años, he presenciado todo lo que vale la pena conocer en un millón de universos. He seleccionado la síntesis de todo aquello que se me ha revelado y lo he recreado en nuestro mundo. Tan sólo he dispuesto protecciones allí donde los peligros son insalvables para vosotros. En los cientos de vidas que he vivido como humano nunca he alcanzado a comprender esa naturaleza arrogante que os pierde. Estáis dispuestos a salir del “Todo” que he creado.

El hombre piensa que está capacitado para encontrar en “la nada” más absoluta aquello que yo no he podido mostrarle. Os habéis equivocado antes y volveréis a hacerlo. Estáis perdidos en un laberinto de senderos sin salida. Cuando una señal os ilumina y rompe la oscuridad mostrando el camino correcto cerráis los ojos por miedo a deslumbraros y os alejáis rápidamente del camino marcado.

He mostrado a la humanidad más de lo que nunca llegará a entender y a los que son como tú se os ha mostrado una vastedad adicional para que os deis cuenta que lo que sabéis o creéis saber ahora, es solo una parte muy pequeña de un todo mucho mayor.

Vuestra existencia se remonta a 350.000 años. En los últimos cien años habéis llegado a alcanzar un conocimiento que alcanza mis propias limitaciones. Debería sentirme orgulloso por haber conseguido reproducir la esencia de los creadores primigenios aquellos que crearon el Uno.

Pero habéis llegado al límite de lo tolerable. En tan solo mil años hubieseis  salido de vuestro encierro quántico y estaríais amenazando el “Uno Íntegro”. Un lago de superficie especular, perturbado por  l torrente desbocado de la materia. Podría borrar el tiempo. Pero ¿para qué? ¿No he tenido ya lo que quería?— Exclamó para sí Francisco.

—Si ya te has divertido, ¿porque no acabas ya con todo este mundo? Si la tierra fuese realmente inteligente como dicen algunos, la mejor manera de garantizar su supervivencia sería desembarazándose de nosotros.— Dijo Pilar.

—No seréis exterminados. Sólo voy a detener vuestro avance. En un futuro próximo la gente conocerá tu vida. Serás un modelo de conducta. Millones de seres humanos seguirán la escuela de pensamiento que crearás. Eso servirá de filtro a vuestra naturaleza, y evitara el cataclismo que en breve provocaríais en este universo. He de irme ahora, volveré pronto. Mientras tanto descansa—. El Creador hizo el saludo angélico a Pilar y se desvaneció de su mente. Pilar quería replicar para decir, que no tenía ninguna intención de crear ninguna doctrina, ni pasar a la historia como profeta. Claro que eso él ya debía saberlo.

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